Santiago, | Cargando ...

avatar

2013: Odisea de la memoria

Patricio López | Lunes 21 de enero 2013 - 19:03 hrs. |

Imprimir

Aunque el año en curso lleva apenas 20 y tantos días, ya se han presentado libros, exposiciones y obras teatrales sobre la memoria, en uno año que se presume estará colmado por la conmemoración de los 40 años del Golpe. Éste será entonces un eje de la discusión, pero ya sabemos que la palabra “memoria” no es neutra, lo cual supone tener en consideración que no sólo engaña el olvido. Los recuerdos también lo hacen

Cabe acentuar el punto porque en el plano político la memoria es, necesariamente, un acto con conflicto de intereses respecto al presente. El acto de quien recuerda y el modo en que lo hace es, al mismo, una forma de opinar sobre una coyuntura. Un modo de referirse a un Chile que no es igual al de la década pasada, donde la lucha siguió en buena medida concentrada en convertir la verdad que todos sabíamos en la verdad oficial. Por eso, al abrir el milenio, fue tan significativa la inauguración de la estatua de Salvador Allende en la Plaza de la Constitución.

Un sector de la izquierda y de los movimientos sociales ha continuado desde entonces, en una pulsión humanamente irreprochable, honrando a los caídos por el motivo de sus muertes, heroicas y traumáticas, dejando en un involuntario segundo plano el motivo de sus vidas. Fue el modo de resistir no sólo a la operación de olvido de la derecha, las Fuerzas Armadas y los medios de comunicación, sino también de diferenciarse de aquella facción de la izquierda que profitó de la recuperada democracia y erigió la palabra “gobernabilidad” como el eje de la nueva organización política y social.

Salvador Allende dijo en su discurso postrero que se abrirían las grandes alamedas, pero los gobiernos de la Concertación las concesionaron. Ante la impotencia de la palabra frente a los hechos, más el temor por la eufemística regresión autoritaria y la caída del Muro de Berlín, el legado de lo que construyó la izquierda hasta 1973 tendió a quedarse en el ámbito de la idealización o del testimonio. En el plano de la discusión general, ésta se entrampó entre quienes concluyeron que todo fue un gran error histórico y quienes, por el contrario, dijeron que la culpa completa fue la CIA y la oligarquía sediciosa. En cualquiera de los dos casos, el legado de esa parte de la historia del Movimiento Popular se quedó en el pasado.

Así llegamos a los 40 años del Golpe. A un país que, sin embargo, ya no es el de la transición interminable. Muchos de los que en 1973 no habían nacido, hoy se movilizan y, más que ir a estatuas o memoriales, simplemente se encarnan en Salvador Allende, disfrazándose de él, dándole vida, despojándolo de la muerte, para hacerlo marchar por las calles como uno más junto a decenas de miles.

la fotoEs interesante que esta conmemoración y sus lecturas coincidan con el debate sobre cuál será el tono del siguiente gobierno y, antes, de las candidaturas presidenciales. A quienes se ubican en la oposición y no quieren que las cosas cambien, les convienen por el momento algunas cosas: que haya una candidata disparada (pues se mantiene libre de presiones), que guarde silencio y que todo se remita a un programa que definirá ella misma. También es funcional a esos propósitos que conocidos líderes sociales se hayan transformado en precandidatos a diputados por decisión personal o de sus partidos, sin haber negociado antes ninguna consideración programática, como lo reconoció el vocero del movimiento de Aysén, Iván Fuentes, en la radio Universidad de Chile. Este mismo dirigente se preguntó en voz alta, en un ejercicio de minimalismo noventero “¿cómo no va a ser posible al menos enchular esta democracia?”.

Como puede verse, durante el año 2013 seremos observadores y protagonistas de un encuentro especialmente intenso entre el pasado, el presente y el futuro. Gestos pequeños como el del joven disfrazado de Allende son indicios de que, durante estos meses, la memoria también será un espacio ciudadano en disputa, contra todo tipo de vallas papales y particularmente contra las que querrán dejar a los caídos en sus memoriales, sin darles ningún tipo de connotación respecto al presente. Habrá que cuidarse entonces de los que insistan en el manto de olvido, pero muy especialmente de quienes prefieran llevar una ofrenda a la estatua de Allende, en vez de verlo marchar por la gran Alameda.

Este es un espacio de expresión respetuosa. No se aceptarán comentarios ofensivos, discriminatorios o que atenten contra las personas o instituciones. Tampoco aquellos que no estén relacionados con el tema abordado en el artículo.

Diario y Radio UChile no se hace responsable por el contenido de los comentarios.

Conectar con Facebook

8 Comentarios

  • Thumb up 0 Thumb down 0
    avatar Plenilunio dice:
    Al cumplirse 40 años desde el golpe militar se viene a mi memoria una conversación que tuve con mi padre después de 20 días en que logré viajar desde la localidad en que residía a Santiago para rescatar una hija mía, que por razones de salud se encontraba en esa localidad, previo salvoconducto de una de las instituciones armadas que participaron en el golpe y en los 20 años de dictadura.
    Recuerdo que para aprovechar el viaje fui a visitar a mis padres a un conjunto habitacional de obreros. Mi padre sacó el tema obvio y me aseveró que él se sentía en una situación de preocupación profunda ya que con los militares se conocía como actuaban al comienzo del golpe y después de éste no se sabía que iría a pasar.
    Al consultarme sobre mi parecer recuerdo que le dije, papá: me siento como si estuviera comprando la entrada de ingreso para presenciar un espectáculo y al final de este no atino a predecir si la entrada será barata o será cara.
    Fue cara, muy cara, extremadamente cara y, más onerosa la siento teniendo en consideración que el espectáculo todavía se está desarrollando, gracias a la máxima establecida por el patriarca dc Sr. Alwin quien estableció el principio que especificaba "Gobernar en la medida de lo posible". Triste historia la de éste caballero, la medida de lo posible fue quedar atado a la constitución redactada por la sabiduría del ideólogo de la dictadura sr. guzmán. y después de 20 años de concertación todavía estamos con la camisa de fuerza, ahora con la venia de los asumidos representantes del pueblo quienes a base de coimas y promesas de ocupar cargos en directorios de importantes empresas una vez que no sean reelectos o de financiar sus campañas de elecciones o reelecciones para promover la supervivencia de la constitución nos mantienen, a todos los habitantes, atados a un sistema de vida excesiva y dolorosamente injusto. Obviamente cuando digo a todos los habitantes estoy exceptuando a aquellos que profitan de la situación actual, gente dueña del capital y las industrias, personas acogidas por ellos para que trabajen a cambio de sueldos diferente de aquellos con profesiones no diseñadas específicamente para aumentar sus ganancias y, reitero, de todos quienes comandan los poderes e instituciones estatales.

    Respecto de la caída del presidente Allende ella fue incentivada por el propio presidente al estar asociado a la aceptación de apoyo de grupos como el Mir, el Mapu, las distintas brigadas análogas a la Ramona Parra, los cordones industriales, el sr. Altamirano, el apoyo de Fidel Castro, el jefe de Investigaciones sr. Coco Paredes, la intervención de empresas privadas, el diario clarín y por lo que en esa época se practicaba por los movimientos de socialistas y comunistas, ganar el poder por la vía violenta.

    Para ser justos, también realizó la nacionalización del cobre, que fue lo más significativo y valioso de su gobierno. Con el transcurrir de poco tiempo después del golpe, la nacionalización murió y no hubo posibilidad de manifestarse contrario a éste acto que aún en estos días sufrimos las consecuencias ignominiosas para todos los habitantes de nuestro país con royaltis precarios y la pérdida de todos los metales que forman parte de las barras de cobre que se exportan.

    También la derecha, obviamente, tuvo gran influencia en la caída de Allende manipulando la prensa, el gremio de los camioneros, ocultando mercadería lo cual se demostró con la apertura de supermercados atiborrados de mercadería al día siguiente de consumado el golpe.

    Hoy la situación es distinta, estamos en una democracia, según la udi, vocablo griego que significa gobierno del pueblo y por el pueblo, la udi interpreta la democracia "brillantemente" y, a veces tiene serias divergencias con rn ya que rn, circunstancial-mente, se olvida de la democracia. La verdad es que ellos resuelven sus diferencias castigándose con las bofetadas del payaso.

    Analizando el párrafo final del comentarista Sr. Paricio López lo encuentro mil por ciento acertado.


    Saludos respetuosos y cariñosos para todos.
  • Thumb up 0 Thumb down 0
    avatar Alvaro dice:
    Interesante columna que se ha de tomar con pinzas, algo es muy cierto ambas facciones más que recordar la historia, tratan de imponer SU VERSIÓN DE LA HISTORIA Y TRATAN DE HACERLA OFICIAL.

    el tema es claro, la crisis de 1973 y el posterior régimen militar o como quieran llamarle, y el posterior gobierno de la concertación (para algunos régimen de cuello y corbata)

    fueron culpas de la sociedad en su conjunto.

    Ya que la lucha de los DDHH es loable, pero yo tampoco puedo comulgar con personajes que luchan por estos en Chile, pero hacen mutis o simplemente respaldan regímenes que flagrantemente los violan (como Cuba y corea del norte) pero que al ser correligionarios de postura política han de guardar silencio.

    y la historia da vueltas, sectores que ahora se pueden llamar progresistas fusilaron a portales sin juicio alguno y luego sus descendientes progresistas, que gobernaron desde el 90 en adelante le reconstruyen la cripta y lo reconocen como el fundador de la República de Chile...

    es cierto que mucha de la gente que vive hoy es posterior a 1973, pero la gran mayoría de estas aún vive con las confusiones, odios y pasiones que les han infectado los de izquierda y derecha que vivieron esos días.

    la izquierda y su postura económica y social clásica, fracasó. Las actuales crisis económicas también muestran que la clásica derecha y su postura económica social también ha fracasado.

    debemos ya conformar nuevas formas de pensar (ya se ve algún atisbo) para que alfín cosas como la izquierda y derecha clásica (posturas que en CONJUNTO mataron por decenas de millones) sean cosa de la historia.


    Saludos.
  • Thumb up 0 Thumb down 0
    avatar Lobosolitario dice:
    La memoria y el futuro; Son componentes de nuestra maquina de tiempo.
    Como individuos, ese pensamiento nos es obsoleto. Como tales, somos presas del sistema que nos ata, de ahí quizás nuestra diaria frustración. Solo interrumpida por chispazos de buenos recuerdos representados en forma alegórica. Alegría popular la llaman, la fiesta.
    Solo la memoria colectiva, que es el entendimiento entre generaciones nos sacará de el letargo. Memoria exenta de manipulaciones como las que vemos a diario en la confección de diseños politicos, cada cual mas útilitario a favor de aquellos que los planean.
    En la izquierda, es eso lo que flaquea, enlazar la memoria con el futuro.
    Vivimos en el presente que los hijos de pinochet nos han diseñado ( La alianza y la concertación...). El futuro deberíamos hacerlo nosotros.
    Para lograrlo debemos superar la etapa acéfala que el pueblo atravieza, la falta de liderazgo por lo tanto de acción política.
    Es inminentes que en esas condiciones, estamos expuestos a mamarnos por lo menos tres o cuatro periodos en esta imposible situación.
    La clase política eso lo sabe. Es por eso que ellos defienden el legado Guzmán pinochet con dientes y muelas, aunque de cuello y corbata.
    Hay simpatias, pero ninguna emulación y menos coordinación a la causa del pueblo mapuche.
    La CUT pega unos aleteos por aquí y por allá. La oposición hace todo lo posible para que nos arrimemos a su absurdo juego politico.
    No, unir la memoria de los derrotados con el futuro generacional, por un mismo obejetivo nos encarrilará hacia la democracia tutelada por el estado de todos los chilenos. Los problemas que de ahí surjan tendrán soluciones mas fidedignas, democráticas.......

Este es un espacio de expresión respetuosa. No se aceptarán comentarios ofensivos, discriminatorios o que atenten contra las personas o instituciones. Tampoco aquellos que no estén relacionados con el tema abordado en el artículo.

Diario y Radio UChile no se hace responsable por el contenido de los comentarios.