Diario y Radio U Chile

Año XI, 23 de agosto de 2019

Escritorio

Organizaciones sociales exigen justicia por muerte de Juan Pablo Jiménez

En actos a lo largo del país se reclamó justicia en el caso del sindicalista muerto el pasado febrero. La teoría de la “bala loca”, es descartada por gremio y familia, quienes piden aclarar el presunto accidente.

Javier Candia

  Jueves 28 de noviembre 2013 9:22 hrs. 
OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Con manifestaciones a lo largo del país, distintas organizaciones sociales exigieron este miércoles justicia en el caso de Juan Pablo Jiménez, quien murió, en circunstancias aún no aclaradas, producto de una bala que atravesó su cráneo, el 21 de febrero de este año.

Juan Pablo Jiménez era el presidente del Sindicato Nº1 de Ingeniería AZETA, empresa contratista de Chilectra, y además era el líder de la federación de sindicatos que agrupa a trabajadores del área eléctrica.

Lo anterior hizo que de inmediato existieran grandes sospechas sobre el móvil del crimen, aunque la empresa siempre negó cualquier vinculación con el caso, que además ocurrió en sus propias instalaciones.

Aunque la PDI desde un principio sostuvo la tesis de que fue alcanzado por una “bala loca”, la familia y sus compañeros de sindicato nunca avalaron dicha versión y hace algunos días presentaron públicamente peritajes que desmentirían la teoría policial.

Por esto, múltiples organizaciones marcharon en Santiago, así como en otras cabeceras regionales.
En la capital, la manifestación comenzó en Plaza Italia y llegó hasta la Plaza De Armas, donde cerca de cinco mil personas exigieron justicia, culminando la actividad con una protesta en el frontis de Chilectra.

Margarita Peña, abogada del Sindicato 1 de Ingeniería AZETA, evaluó muy positivamente esta actividad.

“Mucha gente joven. Llegó una columna de estudiantes secundarios que venían organizados y movilizados para la marcha, llegaron artistas. Se mantuvo todo muy bien y dentro de los términos esperados”, comentó.

Recordemos que Juan Pablo Jiménez tenía 34 años de edad, estaba casado, era padre de dos hijos y participaba activamente de diversas organizaciones sindicales de base.