Diario y Radio U Chile

Año X, 18 de noviembre de 2018

Escritorio

En la Catedral Metropolitana despiden al sacerdote Alfonso Baeza

El ex vicario de la Pastoral Obrera falleció en la noche del jueves, a los 82 años. La mujer que escupió al Presidente Piñera durante su velorio fue dejada en libertad este sábado.

Diario Uchile

  Sábado 7 de diciembre 2013 15:14 hrs. 
baeza

Con una misa fúnebre en la Catedral Metropolitana fue despedido este sábado el sacerdote Alfonso Baeza, conocido defensor de los Derechos Humanos, fallecido en la noche del jueves.

El religioso tenía 82 años y su deceso se produjo mientras dormía en su residencia, el Hogar del Clero.

Cientos de personas participaron de la ceremonia, encabezada por el arzobispo Ricardo Ezzati. Más tarde, los restos del religioso fueron trasladados al Cementerio General.

Al lugar llegó también el presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, quien destacó que “hemos perdido a un sacerdote ejemplar, que siempre estuvo al lado de los trabajadores, sobre todo en la época del gobierno militar, cuando no era bien visto”.

Su hermano, el también sacerdote Francisco Baeza, dijo que la noticia fue inesperada: “Antes había estado grave, pero en este momento no estaba como para que pasara lo que pasó. Dios tiene sus caminos y se lo llevó tranquilito. (Estoy) con pena, por supuesto, pero muy tranquilo, porque está en su casa definitiva”, afirmó.

Alfonso Baeza fue el primer vicario de la Pastoral Obrera, en plena dictadura, y dedicó su misión sacerdotal a los derechos de los trabajadores. Recientemente cuestionó con fuerza el proceso del Caso Bombas y el entonces senador Andrés Chadwick, actual ministro del Interior, lo acusó de “defender a extremistas”.

Aun así, al velorio llegó el Presidente Sebastián Piñera quien elogió su bondad: “Recuerdo cuando iba al Senado, prácticamente todos los días, para tratar de conseguir mejores condiciones de vida para los presos. Estoy seguro que es un hombre que sembró mucho y creo que hoy está disfrutando en el cielo, porque era apasionado, perseverante, bueno y generoso”, indicó.

En su visita, el mandatario recibió un escupo por parte de Catalina Castillo, de 29 años, quien explicó que la agresión fue “en honor a todo el pueblo”.

Un grupo de dirigentes de la Asamblea Popular Bajos de Mena recordó que cuando el Sindicato de Asesoras del Hogar se reunió con el mandatario, el sacerdote se negó a entrar. Anadiela Villaroel, vocera de la organización, leyó un comunicado explicando esta actitud y criticando “las lágrimas de cocodrilo de los poderosos”.

“¿Qué va a hacer a su funeral el payaso sinvergüenza del Presidente de Chile, Presidente de los empresarios y señores de cuello y corbata, ladrones todos ellos, carentes de escrúpulos, que son ricos solo porque miles de trabajadores son miserables?”, cuestionó.

Catalina Castillo fue pasada a control de detención esta mañana en el Centro de Justicia y quedó en libertad, ya que el tribunal consideró que la agresión es “una falta menor”.