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Movimientos de liberación latinoamericano bajo el lente de Marcelo Montecino

El martes 24 de junio se inaugura la exposición “Las calles de las penas” del fotógrafo chileno en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

Damaris Torres

  Sábado 21 de junio 2014 16:10 hrs. 
La belleza, Pastocalle, Ecuador, 1976


“Un recorrido personal sobre los Derechos Humanos en Centro América”, así definió la muestra que hace tres años está gestionando con el Museo de la Memoria el reconocido fotógrafo nacional, Marcelo Montecino, y que verá la luz este 24 de junio.

La exposición lleva por nombre “Las calles de las penas” y presenta 51 instantáneas que registraron el movimiento social y político de América Latina durante los años 1975 y 1988, fecha cuando el artista regresa a vivir a Chile.

“Por darte un número, entregué cerca de 120 imágenes a mis curadores, pero quedó seleccionada sólo la mitad”, cuenta Montecino. Quienes hicieron la clasificación fueron los encargados del Centro Nacional de Patrimonio Fotográfico (Cenfoto- UDP), Samuel Salgado y Andrea Aguad, y la elección se basó en el equilibrio entre la rudeza de los acontecimientos y la belleza de los países, explicó el retratista.

“Uno siempre elige las fotos que más le gustan y las que encuentra que son más fuertes fotográficamente. El problema en esta exposición era cómo equilibrar una  muestra que en muchos casos es sobre violación a los Derechos Humanos y el horror que eso implica, con la belleza innata de América Latina. Cómo hacer una exhibición que sea verdad y no sólo pintoresca”, explica.

Retorno del Frente, Managua 1982, Marcelo Montecino

Retorno del Frente, Managua 1982, Marcelo Montecino

Viajes

Desde 1975 Marcelo Montecino comenzó un periplo que lo llevó por diferentes países de América Latina y también a decidirse por la fotografía como rubro. “Fue en el ’73 cuando me di cuenta que esto era lo mío”, justo después de ver lo que ocurría en Chile por esos años.

Bolivia, Ecuador, Nicaragua, El Salvador y Guatemala son algunas de las naciones por las que pasó y de las que retrató en momentos de terribles dictaduras y conflictos sociales.

“Era la mitad de la guerra fría y un período de tiempo de novela de García Márquez. No podía ser más claro quiénes eran los buenos y quiénes los malos. Eran dictaduras de todo tipo. Estaban los gorilatos de Honduras, la cleptocracia de Somoza que era dueña de prácticamente todo el país, además de militares anónimos en El Salvador. Una época muy confrontacional”, afirma.

En ese contexto, Marcelo Montecino se interna en el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y entra con ellos a Managua en julio de 1979. Mientras disparaba con su cámara, el FSLN acababa con la dictadura de la familia Somoza, sustituyéndola por un gobierno democrático de izquierda.

Triunfo en Managua, Nicaragua July 20-1979

Triunfo en Managua, Nicaragua July 20-1979

Su trabajo en la Comisión Interamericana de DD.HH  le permitió ingresar a las cárceles somocistas y su labor en la organización eclesiástica Socorro Jurídico en El Salvador, le abrió las puertas de importantes agencias noticiosas que apostaron por sus imágenes. Fue el caso de Newsweek, la televisión canadiense e incluso la revista Playboy.

Bolivia es otro de los países que enmarca Montecino y que, en esta ocasión, recibirá a los visitantes con la  obra El Alto, en la que se muestra la crudeza, similitud y diferencia de la región.

El Alto, Bolivia, 1987

El Alto, Bolivia, 1987

Acerca de aquello, el artista sostiene que “la diferencia entre las distintas zonas parte por el color. Bolivia es un país monocromático en el altiplano, en cambio en Centro América, Nicaragua y Guatemala son un huipil, que son las blusas que usan las indígenas de unos colores maravillosos, colores que complementan la pobreza extrema. Sin embargo, eso hace la pobreza parezca más pobreza en el trópico que en los países templados”.

Presos politicos, Central de Policia, , Managua, Nicaragua 1978

Presos politicos, Central de Policia, Managua, Nicaragua 1978

Marcelo Montecino fotografió la resistencia latinoamericana y el poder, pero, sobre todo, se centró en las faltas a los Derechos Humanos que se vivieron en una época que fracturó con sangre la historia de la región. Un lente certero que delata lo que la historia muchas veces ha escondido.