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Año XI, 16 de febrero de 2019

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Proponen crear un “espacio trinacional por la paz” en terreno en disputa limítrofe entre Chile y Perú

Las nuevas controversias que enfrentan a los gobiernos de Lima y Santiago, esta vez en relación a la interpretación territorial de los límites establecidos en el fallo de La Haya, que deja en entrevero un terreno de unas cuatro hectáreas, podría tener una original y pacífica solución: un parque para la paz donde converjan Chile, Perú y Bolivia.

Sandra Trafilaf

  Jueves 21 de agosto 2014 12:17 hrs. 
limite peru chile

El fallo de la Corte Interamericana de Justicia (CIJ) de La Haya, que delimitó la frontera marítima entre Chile y Perú en enero recién pasado, puso en el debate el desacuerdo que provocan el triángulo conformado por cerca de cuatro hectáreas de territorio que ambos países reclaman como suya.

El fallo de La Haya estableció los límites marítimos y permitió anexar  20 mil kilómetros cuadrados de área marítima a Perú, que se encontraban bajo el control de Chile, pero el nuevo mapa emitido por Perú con la frontera en el Punto de la Concordia reflotó las diferencias limítrofes.

Al respecto, el canciller Heraldo Muñoz,  señaló que la Corte no se pronunció respecto de la frontera terrestre, precisando que el Hito 1 se mantiene como el límite oficial. Para Muñoz, esta nueva carta “excede el fallo” y descartó, igualmente, que sea el reflejo del trabajo realizado por la comisión técnica en materia cartográfica binacional.

“Chile va a cumplir, y siempre ha dicho que va a cumplir el fallo, y eso es un compromiso, tanto es así que la Comisión que fijó las coordenadas, se reunió de manera pronta, realizó su trabajo y allí estuvo la expresión de buena fe de nuestro país de cumplir con el fallo, ahora lo que esperamos también es que Perú pueda cumplir íntegramente con el fallo de La Haya, incluyendo el párrafo 178 que se refiere a congeniar la normativa interna de Perú con la Convención del mar el año 1982”, indicó el jefe de la diplomacia chilena.

Por su parte, la comisión de Relaciones Exteriores del Senado en votación unánime respaldó la postura del gobierno y calificaron de mala fe y provocadora la actitud del gobierno peruano. Asegurando que este hecho lleva a reevaluar el diálogo con Perú.

Sin embargo, el historiador y economista, Luis Riveros, si bien destacó estar a favor de defender el territorio, y desaprobó la actitud del gobierno peruano, propuso terminar con estos conflictos territoriales, declarando este triángulo como un espacio trinacional, Bolivia, Perú y Chile.

“No podemos seguir extendiendo estas disputas territoriales y creo que es mejor concentrarnos en los problemas de integración nacional y, en el caso chileno, concentrarnos en convertir efectivamente a Arica en un centro de integración trinacional, Bolivia, Perú y Chile. Creo que hemos perdido mucho el tiempo  en eso, Arica está retrasada, particularmente respecto al crecimiento de Tacna y en gran medida es porque consideramos que estos temas todavía no están resueltos”, explicó Riveros.

Por su parte, el coordinador académico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Gilberto Aranda, enfatizó que es importante involucrar a la ciudadanía para debatir sobre la perspectiva que podrían tener estas hectáreas que vuelven a estar en disputa, insistiendo que la salida es un acuerdo político de alto nivel.

“Si hay un acuerdo político de alto nivel respecto allegar a una negociación, en ese momento se involucre activamente a la sociedad civil, a través de lo que es una diplomacia pública, fuerte y efectiva para plantear soluciones como tal vez un parque o tal vez otro tipo de iniciativas, no podría decirle cuál pero esto requiere de un tratamiento político de alto nivel que insista en el canal del diálogo y la negociación bilateral directa para llegar a algún tipo de acuerdo y a partir de eso involucrar a la sociedad civil”, indicó el académico de nuestra universidad.

Gilberto Aranda explicó que en caso de no lograr avances en las negociaciones, el paso siguiente es invocar una instancia arbitral, que de acuerdo al Tratado de 1929  ya no puede ser la Corte de La Haya, dejando la última palabra al presidente de los Estados Unidos, quien deberá dirimir una eventual disputa por el limite terrestre de las casi cuatro hectáreas.