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Valentina Saavedra: “Es necesario volver a las marchas masivas por la educación”

La nueva presidenta de la FECH afirmó que el 2015 será un año clave porque se discutirán los términos de los cambios de la Reforma Educacional en el nivel de la Educación Superior, que es el tema en que la Confech está mucho más preparada.

Diario Uchile

  Miércoles 5 de noviembre 2014 11:00 hrs. 
somos fuerza

En conversación con Patricio López en Radio Universidad de Chile, la presidenta electa de la FECH Valentina Saavedra, se refirió a los aspectos que habrían considerado los estudiantes para preferir la opción que representó su lista por sobre las otras alternativas que postulaban a dirigir la Federación.

Entre los desafíos planteados por la nueva líder universitaria se destacó el aprendizaje respecto de lo sucedido en 2014: “se estaba frente a un Gobierno que venía con las banderas de la Reforma Educacional, pero que después con el tiempo se vio más enfocado en alcanzar acuerdos con todos los sectores políticos”, explicó. La dirigenta universitaria dijo que en 2014 hubo movilizaciones en fechas estratégicas y afirmó que para el próximo año “si es que nos tenemos que movilizar no lo vamos a dudar porque la necesidad de una Reforma Educacional ha sido instalada por la sociedad”.

La nueva presidenta de la FECH afirmó que el 2015 será un año clave porque se discutirán los términos de los cambios de la Reforma Educacional en el nivel de la Educación Superior, que es el tema en que la Confech está mucho más preparada.

¿Qué crees que han elegido los estudiantes al preferir la lista que tú encabezabas?

En esta elección, como suele pasar en la Federación, habíamos varias listas de Izquierda que si bien tenemos horizontes comunes, tenemos estrategias distintas que le ofrecemos a nuestros compañeros. Nosotros interpretamos este triunfo como la voluntad de nuestros compañeros y compañeras de avanzar en una incidencia dentro de la Reforma Educacional, que el Movimiento Social sea parte protagónica de la solución a las demandas que nosotros mismos instalamos, pero que al mismo tiempo esa participación sea con la lealtad puesta exclusivamente con el movimiento social y no debiéndole lealtad al Gobierno no a otros sectores.

¿Habían otras listas que sí tenían ese dilema?

Claro, teníamos distintas opciones porque habían compañeros que apostaban más por una construcción interna del movimiento estudiantil, abandonado un poco la pelea a nivel nacional, así como también habían apuestas que son hoy de parte del Gobierno, lo cual nos parece un poco incompatible con el momento en donde uno tiene que movilizarse en contra de ese mismo gobierno. A pesar de todas las diferencias que puedan existir es necesario hoy ver la necesidad de actuar en unidad porque todos somos parte de un mismo movimiento. Si bien uno plantea las diferencias en las elecciones, en el desarrollo del año es necesario plantear sobre todo la necesidad de unidad para tener fuerza y enfrentar al Reforma Educacional.

Tu presidencia va a ser de continuidad. A pesar de eso, si pudieras mejorar o corregir aspectos de las gestión anterior ¿Qué aspectos plantearías?

Este año fue bien distinto a lo que habíamos visto hasta hora. Un primer año de gobierno que viene legitimado con las mismas banderas del movimiento social, por lo tanto, la manera de enfrentarlo tuvo que ser distinto. Creo que por sobre todo fue un año de aprendizaje, por lo cual hay que ir reforzando y también aplicando esas lecciones durante el próximo año y es necesario volver a tener marchas masivas, que si bien en este año hubo, se dieron en fechas estratégicas. El próximo año van a ser necesarias las marchas para que la Reforma Educacional efectivamente tome la dirección que el movimiento social ha planteado, sobre todo porque se van a tocar los temas de Educación Superior, una cuestión más desarrollada dentro de la Confech, y de alguna manera eso marca nuestro momento.

¿Cuánto le queda al Gobierno en la cuenta de ahorro en relación al Movimiento estudiantil?

El primer semestre fue en esa tónica de preguntarnos en qué línea iba a estar el Gobierno. Pudimos ver bastante ambigüedad de parte de ellos tratando de ponerse de acuerdo con todo el mundo, a pesar de que había acuerdos incompatibles entre ellos. Nosotros vemos que ahora, a final de año, con un primer proyecto de ley, se está más en acuerdo con la derecha y los sectores conservadores que se oponen a las demandas del movimiento social y podemos ver que cada vez de aleja más a la idea de hacer una Reforma efectivamente transformadora. Creo que es necesario que el movimiento social sea un actor protagónico y, en ese sentido, desde que asumamos la Federación y hasta el final del período, nosotros vamos a estar dispuestos a defender una reforma transformadora.

De ahora en adelante ¿Se podrían augurar tiempos más confrontacionales entre el movimiento estudiantil y el Gobierno?

Eso depende de cuál sea la voluntad del Gobierno. Durante este año pudimos ver por sobre todo una ausencia de voluntad de parte del Gobierno para alcanzar acuerdos con el movimiento social y, por lo tanto, creemos que eso va a depender de cuál sea la voluntad del Ejecutivo para dialogar y hacer participar a los actores sociales, porque caricaturas de participación no sirven, sino que son útiles en la medida que sean vinculantes y decisivas. Si es que nos tenemos que movilizar no lo vamos a dudar, porque la necesidad de una Reforma Educacional ha sido instalada por la sociedad y es lógico que se debe escuchar a esta sociedad también cuando se vaya a construir la solución a esas demandas.

¿Cuáles son las expectativas que ustedes tienen de la discusión del proyecto de Reforma Educacional en el Senado?

El primer proyecto de ley se encarga de regular el sistema privado antes que fortalecer la educación pública, y de hecho tiene algunos elementos positivos que fueron abordados en la Cámara de Diputados, como por ejemplo la prohibición del arrendamiento de instituciones. Sin embargo, lo primero que sale a decir el Gobierno es que va proponer de nuevo que se puedan arrendar instituciones para que en el Senado se apruebe. Un aspecto que nos parece contradictorio al espíritu que ha planteado el movimiento estudiantil, porque hemos visto que a través del arrendamiento la mayoría de las instituciones lucran, por lo tanto, un primer proyecto de ley que plantea el fin al lucro y al mismo tiempo permite el arrendamiento de instituciones nos parece contradictorio. Vemos que el Gobierno está prefiriendo repetir esta lógica de que si entre la derecha y la Nueva Mayoría existen acuerdos, todo puede resolverse. Nosotros no estamos disponibles para un acuerdo a espaldas de la sociedad o un nuevo acuerdo que se alcance en enero, cuando los sectores sociales están inactivos, sino que estamos por un acuerdo amplio de todos los actores de la sociedad: rectores, profesores, padres y apoderados, estudiantes de los distintos niveles.

¿Cuál es la autocrítica que hacen por el bajo nivel de votación en estas elecciones?

En general la tónica de las elecciones es así, es decir, los compañeros prefieren votar en el segundo día, pero obviamente no desconocemos que existe una falta de participación, que es como una réplica de lo que pasa a nivel nacional con un descontento o un alejamiento de las instituciones. A nivel nacional las elecciones presidenciales tienen el mismo porcentaje de participación. Tenemos un desafío para el próximo año que debemos invitar a nuestros compañeros a que se hagan parte de todos los procesos que encabeza la federación.

¿Cuál es la mirada que tienes respecto de la elección en la Feuc?

En el caso de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC) creemos que el ideal es que nuestros compañeros opten por las listas que estén por defender los principios del movimiento estudiantil, porque finalmente las demandas de este movimiento no son una creación exclusiva de la izquierda, sino que son discusiones que hemos dado entre todos nuestros compañeros y compañeras. Por lo tanto, nos parece que las opciones que se oponen a esos consensos que están dentro del movimiento estudiantil, incluso estarían desconociendo un acuerdo que hay entre todos nuestros compañeros. Sin embargo, en el caso que ganase el Movimiento Gremial en la Universidad Católica, la Confech es un espacio democrático. Hay, eso sí, que velar porque los acuerdos que se alcancen sean respetados.