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Año XI, 24 de abril de 2019

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Caso Woodward: procesan a 18 oficiales y suboficiales de la Armada y Carabineros

El ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Valparaíso Jaime Arancibia sometió a proceso a los 18 oficiales y suboficiales de la Armada y Carabineros involucrados en el secuestro calificado del sacerdote Miguel Woodward, quien fuera sometido a torturas en el buque escuela Esmeralda, y hasta hoy se desconoce su paradero.

Andrés Ojeda

  Viernes 8 de mayo 2015 20:32 hrs. 
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El caso del Miguel Woodward tuvo un nuevo vuelco durante este viernes luego que la corte de apelaciones de Valparaíso decidiera procesar a los 18 oficiales y suboficiales que secuestraron al sacerdote.

La resolución adoptada el pasado lunes 4 de mayo y ejecutoriada este viernes ordena la inmediata detención en la Academia de Guerra de la Armada de los vicealmirantes de la Armada, Guillermo Aldoney y Juan Mackay Barriga, los capitanes de navío Ricardo Riesco, Víctor Valverde y Pedro Abrego, el capitán de fragata José Yáñez y los suboficiales Pedro Vidal, Alfredo Mondaca, Claudio Cerezo, Juan Reyes, Jaime Lazo, Alejo Esparza, Carlos Líbano y Sergio Hevia.

Mientras que de Carabineros los procesados por el delito de secuestro calificado son los coroneles Héctor Tapia, Angel Lorca y Enrique Corrales junto con el mayor Luis Araya, quienes comenzaron a ser detenidos desde las 6 de la mañana de este viernes. Así lo explicó Francisco Ugas, secretario ejecutivo del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior

“El mismo Tribunal dictó una orden de aprehensión respecto de cada uno de ellos, ellos están siendo aprehendidos, hay catorce de ellos que fueron aprehendidos y puestos a disposición del Tribunal. El Tribunal tendrá que decidir en concreto si los mantiene en prisión preventiva, que es lo que se ordena precisamente por la resolución también, o bien si les concede la libertad provisional bajo fianza”.

Recordemos que el procesamiento de los 18 uniformados había sido rechazado con anterioridad, lo que provocó que el Consejo de Defensa del Estado y el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior presentaran un recurso de queja que fue rechazado en tres instancias consecutivas, lo que produjo que los imputados fueran sobreseídos temporalmente por la Corte Suprema.

Pero antes de que se emitiera el fallo definitivo, el Programa de Derechos Humanos presentó los antecedentes a la Corte Suprema para que designara un juez que no esté inhabilitado para llevar adelante este proceso.

Luego se dictó sentencia definitiva el 30 de septiembre del 2014, condenando sólo a los suboficiales de la Infantería de Marina en retiro, José Manuel García Reyes y Manuel Leiva a la pena de 5 años y un día y a Héctor Palomino López a 3 años y un día.

Ese mismo día el ministro instructor de la causa, Jaime Arancibia Pinto acogió el inicio del proceso a los 18 implicados, ejecutándose esta mañana la orden de la Corte de Apelaciones de Valparaíso lo que fue destacado por Francisco Ugas

“La importancia radica en que nuestro Estado y a través del Poder Judicial con la dictación de la resolución por parte del ministro Don Jaime Arancibia Pinto, está cumpliendo obligaciones internacionales relativas a la obligación de investigar y sancionar crímenes de lesa humanidad. Esta es una primera resolución por la cual el ministro estima que existen presunciones fundadas de participación de los 18 sujetos que han sido sometidos a proceso por su participación en el crimen de secuestro calificado cometido en perjuicio de Miguel Woodward”.

Recordemos que el sacerdote fue secuestrado por la Armada el 20 de septiembre de 1973. Dos días después, el 22 de septiembre, el cura del MAPU fue llevado al buque escuela Esmeralda, escoltado por infantes de Marina.

El sacerdote estaba en estado agónico debido a las continuas torturas que había sufrido. Según la bitácora de la Esmeralda, Woodward llegó a las 11.25 horas al buque en “precarias condiciones” y pasó a la enfermería del barco. Según el Capitán Eduardo Barison Roberts, Woodward “falleció en el interior del buque”. Posteriormente, el mismo Barison ordenó el traslado del cuerpo al Hospital Naval de Valparaíso.

El enfermero que recibió el cuerpo del sacerdote en dicho Hospital, Luis Gaete, afirma haber visto que el cadáver tenía un tiro en el pecho. De acuerdo a su familia, esto habría sido un montaje para justificar la muerte de Woodward en un “enfrentamiento armado”. El mismo enfermero, siguiendo órdenes, trasladó al fallecido desde la morgue del Naval hasta el Hospital Gustavo Fricke en Viña del Mar. “Dejé su cuerpo en el suelo ya que no había camillas suficientes en ese momento para la cantidad de fallecidos que había, eran cerca de quince cuerpos sin vida”, declaró Gaete en juicio.

De ahí la historia pierde claridad, ya que no se sabe a ciencia cierta qué sucedió con los restos del conocido cura obrero. Supuestamente, habrían sido enterrados en una fosa común en el Cementerio de Playa Ancha (lugar donde hoy existe un memorial en su nombre) y removidos posteriormente en los años 80. La Armada hasta el día de hoy no ha querido señalar el lugar exacto donde fue depositado el cuerpo de Woodward.