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Año XI, 25 de junio de 2019

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Alcalde de Recoleta: “Financiamiento de educación pública no puede enfocarse en el alumno”

En el contexto de las demandas que exigen la desmunicipalización de la educación escolar, Daniel Jadue apunta a un cambio del foco desde el estudiante hacia la sala o la unidad educativa. Así mismo, a un sistema basado en un per cápita comunal que ofrezca a todos las mismas condiciones.

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  Sábado 15 de agosto 2015 14:23 hrs. 
Daniel Jadue

“La solución es entregarle a servicios descentralizados del Estado, con autonomía, con gran participación de la comunidad, la potestad sobre la educación pública”. Las palabras son del alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, uno de los tantos promotores para que la educación pública regrese bajo la administración del Estado.

En el contexto de su participación en el programa La Entrevista de Camila Vallejo, el jefe comunal asegura que “si nosotros no desmunicipalizamos vamos a seguir teniendo educación segmentada, porque Las Condes, Providencia, Lo Barnechea, La Reina y Vitacura, que tienen cerca de 750 mil pesos por habitante al año, tendrán un tipo de educación”.

En esa misma línea, reconoce que “Recoleta tiene 138 mil pesos por habitante al año y hay otras comunas que no alcanzan a los 80 mil pesos. Mientras no avancemos hacia un sistema de financiamiento municipal que esté basado en un per cápita que nos dé a todos las mismas condiciones, seguiremos teniendo educaciones distintas”.

Así mismo, aclara que “no estamos de acuerdo con que el municipio se quede con los colegios que cierran, pero sí queremos que se desmunicipalice el sistema. A lo que aspiramos es a ofrecer servicios locales descentralizados, dependientes del Estado por supuesto, pero donde los representantes de éste, en los niveles nacionales y locales, no representen más de un tercio del directorio”.

Es aquí donde Jadue se detiene para reflexionar sobre esa figura. “Un directorio colegiado donde la comunidad académica, es decir, los padres, apoderados, profesores, asistentes, juntas de vecino y corporaciones estén incorporados. En donde la comunidad represente el 66 por ciento del directorio. Esto, porque sabemos que quien nunca se va a atrever a tomar una decisión en contra de la educación pública es la comunidad educativa. Por lo tanto, eso nos da garantía”.

“La idea es permear este Estado impermeable que nos legó la dictadura, donde el Estado es absolutamente ciego y sordo a las presiones sociales y políticas, hacia un Estado en el que toda la sociedad entra al aparato estatal y se lo apropia”, exige el alcalde de Recoleta.

En cuanto al financiamiento, apunta a que “lo primero que hay que corregir es tener una política que fortalezca la educación pública y, por lo tanto, la subvención no puede estar supeditada a nada. Y lo segundo es que hay que cambiar la unidad de costo, desde el alumno a la sala o colegio, la unidad educativa. Lo que hay que asegurar, igual como ocurre con la universidad, es el financiamiento basal”.

Entre las soluciones que propone incluso aparece la de un financiamiento mixto. “Por ejemplo, una parte central, que podría llegar al 70 por ciento, que sería por la sala, por infraestructura, y quizás un 30 por ciento en cuanto al alumno”.

Eso sí aclara de inmediato que “tampoco condicionado a la asistencia de los alumnos, porque eso es no entender que en los sectores populares el ausentismo es mucho mayor por las condiciones de contexto que se dan”.

En cuanto a su experiencia como jefe comunal de Recoleta, el tema de la descentralización lo ejemplifica con una política de desvinculación que han aplicado respecto de la prestación de los servicios sobre la infraestructura.

“En el caso de las escuelas, se han multiplicado por varias veces tres tipos de infraestructura que no existe, sin invertir ningún tipo de recursos. Tenemos 19 escuelas que después de las 17:00 horas se convierten en 19 centros culturales, en 19 centros deportivos y en 19 bibliotecas públicas, lo que ha generado un importante nivel de identificación con las escuelas”.

Finalmente, al referirse a las mediaciones que se aplican en la educación escolar, Jadue es categórico: “Las pruebas estandarizadas no evalúan nada. Sencillamente son indicadores que sirven para mentir con elegancia”.