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Continúa cierre de frontera entre Colombia y Venezuela pese a acercamientos

Pese a la reunión de las cancilleres de Colombia, María Ángela Holguín, y de Venezuela, Delcy Rodríguez, las fronteras entre ambos países siguen cerradas por decreto del presidente venezolano Nicolás Maduro. En tanto, se siguen sumando las deportaciones y conflictos en ambos territorios.

Paula Correa

  Jueves 27 de agosto 2015 19:32 hrs. 
COLOMBIA-VENEZUELA-BORDER-CLOSURE

Por más de una semana se ha mantenido cerrada la frontera entre Colombia y Venezuela que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, cerró y militarizó, después de una emboscada perpetrada por paramilitares sobre tres soldados de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Por su parte, el mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, afirmó que, hasta este miércoles, cuando se cumplió una semana del cierre de la zona del Táchira y Ureña, habían sido deportadas, expulsadas o repatriadas cerca de mil cien personas.

El encuentro sostenido entre las cancilleres de ambos países logró calmar la situación, pero no reabrir la frontera y sacar  las relaciones bilaterales del actual estado de conflictividad. Hay que decir en este caso que, pese a sus diferencias ideológicas, Santos y Maduro se entendían en un relativo equilibrio, por lo que la ruptura abrupta del presidente venezolano causó sorpresa.

El analista internacional del Instituto de Estudios Internacionales (INTE) de la Universidad Arturo Prat, Máximo Quitral, explicó los fundamentos del presidente venezolano para tomar esta decisión.

“Según la información oficial del gobierno de Maduro, hubo muerte por parte de paramilitares, y entendiendo que los paramilitares están más cerca de posiciones intransigentes en Colombia, buscarían desestabilizar el gobierno venezolano. Ese hecho se enmarca entonces en un contexto más amplio donde habría intereses internacionales con el objetivo de hacer caer el gobierno de Maduro”.

Para Quitral, el cierre de la frontera respondería a la compleja situación interna que está viviendo Maduro, ya que este hito le permitiría redireccionar la agenda, poniendo el acento en una tensión habitual entre ambos países los que, afirmó, tienen un historial de desencuentros.

A esto se suma que ambos países están a las puertas de procesos electorales, Venezuela enfrenta las parlamentarias en diciembre y dos meses antes Colombia realizas las regionales, marcadas también por el desenlace de las negociaciones con las FARC. Sobre esto se refirió el analista internacional Guillermo Holzman.

“Están los problemas internos propios de Nicolás Maduro en términos de los apoyos, del control del territorio y la necesidad de generar cohesión nacional con vista a las próximas elecciones. Adicionalmente para Venezuela el apoyo que dé al proceso de  negociación con las FARC también es un tema de interés, a sabiendas de que la reforma agraria va a afectar una parte de los territorios colindantes con la frontera venezolana”.

Cabe señalar que, en general, Latinoamérica está viviendo episodios previos a procesos electorales altamente complejos. Todo esto viene a generar una sensación de inestabilidad e incertidumbre con fuertes cuestionamientos a la clase política.

Pero más allá de la situación política, el cierre de las fronteras y la deportación masiva de colombianos tienen efectos relevantes. A esto apuntó en conversación con Radio Universidad de Chile el periodista y académico colombiano, John Jairo Rodríguez.

“Cerrar la frontera tiene unas consecuencias humanitarias  gravísimas que pueden generar otros problemas muchísimo más graves. Me parece un dato preocupante que se hayan reunido las cancilleres y no hayan logrado la reapertura de la frontera. La crisis hay que solucionarla de forma urgente, no sé hasta cuándo van a aplazar la reapertura, porque, mientras esté cerrada, la crisis aumenta y eso es lo que preocupa porque está sufriendo la gente que no tiene nada que ver”, dijo.

Para Rodríguez, pese a que la frontera bordea los dos mil 700 kilómetros y ambos países han reconocido que no cuentan con la capacidad de mantener un control total, es fundamental que se llegue a un acuerdo por la vía diplomática a la brevedad para evitar que se siga perjudicando a la población y a la vez, las relaciones regionales.