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Año XI, 16 de febrero de 2019

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Brasil: Protestas contra proyecto que limita entrega de la píldora del día después

Un proyecto de ley aprobado por la Comisión de Ciudadanía y Justicia de la Cámara de Diputados de Brasil busca prohibir la entrega de la píldora del día después a mujeres víctimas de violación, además de impedirles recibir información sobre su derecho a interrumpir el embarazo. Miles de personas se congregaron este miércoles en Rio de Janeiro para protestar contra la iniciativa, en manifestaciones que se replicarán en Sao Paulo, Porto Alegre, Belo Horizonte, Salvador y otra decena de ciudades.

Oriana Miranda

  Jueves 29 de octubre 2015 12:42 hrs. 
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El pasado 21 de octubre, la Comisión de Ciudadanía y Justicia de la Cámara de Diputados de Brasil aprobó el proyecto de ley 5069, que limita y dificulta la atención de mujeres víctimas de violación en el sistema público de salud.

De autoría del presidente de la Cámara, Eduardo Cunha; la propuesta retira de la norma vigente el ofrecimiento de la píldora del día después a mujeres víctimas de violencia sexual, así como la obligación de otorgar informaciones sobre sus derechos legales y los servicios sanitarios disponibles. Además, el proyecto prevé que una víctima de violación tendrá que realizar una denuncia en la policía y someterse a un exhaustivo examen corporal para, solo entonces, poder ser atendida en una unidad de salud; pese a que diversos informes a nivel internacional comprueban que la mayor parte de las víctimas de abuso sexual no denuncian a sus victimarios, entre otras razones, por miedo.

foracunhaDe acuerdo al 8°Anuario Brasileño de Seguridad Pública del año 2013, Brasil registró 50.320 violaciones; un promedio de casi seis por hora, es decir, una violación cada diez minutos. Ese mismo documento expone que apenas el 35 por ciento de las víctimas realiza la denuncia, lo que aumentaría el índice de delitos para más de 140 mil violaciones al año. Además, según datos de la International Pregnancy Advisory Services (IPAS), en Brasil se realiza un millón de abortos clandestinos al año y 250 mil mujeres llegan a los servicios de urgencia de los hospitales producto de sus complicaciones. La Organización Mundial de la Salud estima que una mujer brasileña muere cada dos días víctima del aborto ilegal.

Ante esta situación, organizaciones feministas han convocado a diversas manifestaciones para intentar frenar la aprobación definitiva del proyecto de ley en el Parlamento. “No aceptaremos la institucionalización de la violencia a la cual somos expuestas ni toleraremos retrocesos acerca de nuestros derechos”, expresa con firmeza Marcelli Cipriani, militante del colectivo de mujeres de la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul, María da PUCRS, y creadora del Twibbon “Diga não ao PL n° 5.069!”, que ya cuenta con más de 116 mil usuarios en las redes sociales. A su juicio, “forzar a mujeres víctimas de violación a gestar un eventual embrión resultado de un ataque sexual es revictimizarlas, obligándolas a cargar el peso físico y psicológico de haber sufrido una violencia ya de por si traumática e irremediable”.

Fora Cunha

Este miércoles 28 de octubre, miles de personas se congregaron frente la Asamblea Legislativa en el centro de Rio de Janeiro bajo el lema A pílula fica, o Cunha sai: “la píldora se queda, Cunha se va”. Custodiadas por decenas de policías, las manifestantes realizaron performances y guardaron un minuto de silencio por las mujeres que mueren cada año producto de abortos clandestinos.

Nathália Marcella, estudiante de Historia la Universidad Federal del Estado de Rio de Janeiro (Unirio), Natasha Hermes y Louise Infante, integrantes de la Comisión de Mujeres del Colegio Pedro II, fueron algunas de las presentes. “El proyecto de ley es un reflejo más de la ideología patriarcal de las políticas del país. El principal punto que estamos luchando hoy es para que no exista más esa política de control del cuerpo de la mujer”, explica Natasha, para quien se trata además de una cuestión de salud pública “que no está siendo tomada en serio, no está siendo considerada porque se trata de la mujer; porque la mujer no importa”.

Las jóvenes coinciden en calificar el proyecto de ley como un enorme retroceso en la lucha por los derechos de la mujer. Cabe señalar que la legalidad del aborto en caso de violación, de inviabilidad del feto y de peligro de la vida de la madre se encuentra establecida en el Código Penal brasileño desde 1940.

Agenda conservadora

Al asumir la presidencia de la Cámara de Diputados en febrero de 2015, Eduardo Cunha dijo que el aborto sólo sería legalizado “por encima de su cadáver”. Desde entonces, “existe todo un movimiento conservador en torno de los derechos de las minorías sociales en Brasil, como adolescentes, mujeres y homosexuales”, explica Marcelli, refiriéndose a la propuesta de reducción de mayoría penal, al recientemente aprobado Estatuto de Familia, que define la misma como la formada exclusivamente por un hombre y una mujer, y a las numerosas iniciativas legales que impiden a la mujeres tener autonomía sobre sus cuerpos.

Mientras miles de personas protestaban fuera de la Asamblea Legislativa del Estado de Rio de Janeiro, en su interior se aprobaba el informe final de la Comisión Parlamentar de Investigación (CPI) sobre Aborto, instancia que, desde marzo de este año, revisa las prácticas de interrupción del embarazo con el objetivo de endurecer las sanciones a mujeres y profesionales de la salud. Entre las propuestas contenidas en el texto final, que fue dispuesto para su votación en el pleno del Parlamento, se encuentra la exigencia a los hospitales de notificar a la policía sobre cualquier atención relacionada a un aborto, inclusive los espontáneos y los previstos por la ley.

“Este informe es un crimen contra las mujeres, porque las deja aún más desprotegidas. Después de una violencia sexual que resultó en embarazo, muchas mujeres difícilmente se dispondrán a buscar un hospital público que pase sus datos a la policía para que ella sea investigada. Eso sería una nueva violación”, expuso el diputado Paulo Ramos, único voto en contra de la iniciativa.

Es en este contexto que este fin de semana y el próximo se realizarán nuevas protestas, el día 30 en Sao Paulo, Belo Horizonte y Fortaleza, el sábado 31 en Curitiba, Brasilia y Salvador y en Santa Catarina y Porto Alegre el próximo sábado 7 de noviembre.