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Cuenta regresiva

Leonardo Matamala |Cartas al Director |Miércoles 1 de marzo 2017 7:44 hrs.

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El gobierno de Michelle Bachelet está en su recta final. ¿Cómo será ese desenlace? Puedo vaticinarlo sin ser médium:

Chile no verá nacer una nueva Constitución, pues su gestación precaria, descuidada y vergonzosa, la torna inviable. No hay cambios substanciales en materia de educación, porque la lógica del mercado feroz continúa y como vivo ejemplo de eso, tenemos un lote de Ues Privadas muy interesadas en “agarrar la teta” a cambio de un petitorio mínimo y básico de calidad. Por otra parte, las nuevas Ues Públicas que se prometieron, no aparecen por ningún lado.

El proyecto de aborto bajo 3 causales, no está dentro de las prioridades legislativas del gobierno. Es decir, cuando vuelvan de sus cómodas vacaciones, pagadas con el bolsillo de todos los Chilenos, ellos sabrán meterse al bolsillo esa promesa de campaña, junto a la que trata sobre matrimonio igualitario.

Suma y sigue, porque en materia de transparencia, el gobierno poco consideró las observaciones de la “comisión Engel” y, en consecuencia, seguiremos teniendo Dávalo’s y Piñera’s Jr. merodeando al Estado y sus instituciones para sacar beneficios propios.

Decenas de compromisos adquiridos, que no se cumplen. Y los fanáticos que siguen loando a la Nueva Mayoría no lo quieren ver o entender.

Si el gobierno de Michelle Bachelet iba a ser el que “aparejara” el camino a las grandes reformas que la sociedad está pidiendo, su campaña tendría que haber sido mucho más honesta.

Un gobierno debe cumplir sus promesas de campaña y en base a esa medición, los ciudadanos podemos determinar qué tan eficiente fue y cuál fue su capacidad de gestión y administración.

Este gobierno se irá debiéndole mucho a los Chilenos y demostrando que, de mayoría, nada tienen.

Se debe crear entonces, un frente ciudadano, esencialmente diverso e intrínsecamente republicano, a través del cual, en defensa de sus legítimos intereses, sean los mismos ciudadanos los que ingresen a la vida pública para competir por el poder.

La Nueva Mayoría no tuvo más amplitud que esta: Unir a la fuerza al PC y a la DC. Y, viciosamente encerrada en sus disputas internas, fue incapaz, con mayoría parlamentaria, de sacar adelante los compromisos que adquirió.

En sus pésimas negociaciones internas y externas, prefirió el camino de la negligencia, disfrazada de una conveniente “amistad cívica”. Dándole la espalda, descaradamente, a sus electores.

La Nueva Mayoría debe ser aniquilada por funesta y traidora, por adjudicarse la representación de los intereses ciudadanos en forma irresponsable y por complicar el escenario político, desestabilizándolo, a punta de escándalos.

Fueron electos en el proceso menos concurrido de nuestra historia republicana contemporánea, tienen una desaprobación espantosa, no han cumplido y no quieren cumplir.

No basta con cambiarle el nombre si continúa liderándola un tumulto de bandidos ignorantes.

Es necesario tomar el retorno y virar hacia la ciudadanía, declarando oficialmente la muerte civil de esos traidores.

Envíanos tu carta al director a: cardenas@u.uchile.cl