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Año XI, 19 de septiembre de 2019

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Lagos vs Guillier: el asalto final para conquistar los votos del Comité Central del PS

Este fin de semana podría definirse el abanderado presidencial del PS, abriendo de par en par las presidenciales. El conteo de votos favorece de momento al senador, pero el laguismo ya ha dado varios golpes inesperados torciendo las cosas a su favor. Ahora, ese sector está presionando y operando al máximo para dar su golpe final.

Maximiliano Alarcón

  Miércoles 5 de abril 2017 23:19 hrs. 
guillier-lagos

La calculadora de laguistas y guillieristas está al rojo. Ambos sectores saben que la nominación depende de los 116 votos del nuevo Comité Central, elegido hace menos de dos semanas. Son varios los escenarios que se abren de cara a este fin de semana, cuando se supone se reunirá el Comité Central de ese partido para dirimir.

Los cálculos guillieristas

A favor del senador independiente y pre-candidato del Partido Radical Alejandro Guillier juega un factor que se ha vuelto característico entre los militantes socialistas, tal como reconocieron varios de ellos mismos a Diario y Radio Universidad de Chile: “El pragmatismo”. Los cálculos que hacen los simpatizantes guillieristas del PS es que tienen los votos para que su representado gane, y explican que esto se debe a que el pensamiento de los lotes es que deben elegir al nombre con mayores posibilidades de triunfar en noviembre. Y, hasta ahora, el periodista y ex rostro de la TV está mejor muchísimo mejor posicionado en las encuestas que Ricardo Lagos. Y en el peor de los casos, argumenta este sector, Guillier al menos ofrecería perder con dignidad frente al candidato derechista Sebastián Piñera.

Hasta ahora, Guillier sólo cuenta con el respaldo público del sector liderado por el diputado Daniel Melo (Colectivo Identidad Socialista), pero tras bambalinas contaría con el apoyo de los sectores internos que representan Isabel Allende y Álvaro Elizalde, ‘Grandes Alamedas’ y un amplio sector del ‘tercerismo’, respectivamente. Así, sobre el papel Guillier no debería tener mayores dificultades en imponerse en el Comité Central, ya que la nueva directiva que asumirá estará liderada por Elizalde como presidente, Andrés Santander (Grandes Alamedas) como secretario general y Daniel Melo en la vicepresidencia. Sacando la calculadora al estilo Frank Underwood de la serie de TV House of Cards, de momento el bando guillieristas estaría con un 60% de los votos asegurados.

Sin embargo, en la política partidista, y en especial en el PS errático de los últimos meses, cualquier cosa puede pasar. Por eso, seguidores socialistas del senador señalaron que la definición que podría producirse este fin de semana será “tensa”, y admiten que si “alguien se duerme, gana Lagos”. Para asegurar un triunfo necesitarían conseguir apoyos entre los partidarios de José Miguel Insulza y Fernando Atria, valiéndose del mismo pragmatismo para convencerlos, así como del resentimiento de estos por la jugada de los laguistas que enterró la primaria interna.

El tema de las parlamentarias también jugaría a favor de Guillier. Contrario a lo que se pensó en un primer momento, la irrupción de Beatriz Sánchez en la carrera presidencial habría reforzado la idea de que “abrazar a Guillier es mejor que Lagos” a la hora de no perder votos, por ejemplo, en las parlamentarias, donde está puesto el verdadero interés de muchos de los socialistas.

Por último, habría votos en el Comité Central del PS que, sin estar convencidos de apoyar a un candidato que no provenga de sus filas, no están dispuestos a entregarle en bandeja el partido al ex Presidente Lagos. “Muchos ya tragaron con dificultad la operación de Lagos para bajar a Isabel Allende y, casi por orgullo, no están dispuestos a que Lagos se coma a todo el partido”, afirma un militante al tanto del Armagedón interno que vive ese partido a raíz de su indefinición presidencial.

Los escenarios para el laguismo

Los abanderados del ex presidente también han jugados sus cartas y han apostado duro. Ejemplo de ello ha sido la forma en que sacaron de la carrera presidencial a la senadora y presidenta del PS Isabel Allende, o cómo lograron bajar a Insulza y Atria y suspender la primaria interna para favorecer al ex mandatario. Y eso que su sector, encabezado por Camilo Escalona, sufrió una dura derrota en las elecciones internas del PS hace dos semanas. Otro ejemplo del juego duro, y no siempre limpio, fue la “encerrona” que los laguistas le hicieron al senador Guido Girardi para que el senador PPD, quien claramente no es “amigo” del ex mandatario, apareciera en un artículo de El Mercurio apoyando su carrera a La Moneda, pese a que cercanos aseguran que “no moverá ni un dedo” por Lagos.

Uno de los más recientes reclutados por el equipo del ex mandatario es el embajador de Chile en México, Ricardo Núñez. Su influencia en el PS, pese a la distancia, es clave para los socialistas de Lagos. Núñez es cercano a varios de los que conformarán el Comité Central. Por lo tanto, es la forma que tienen para intentar de “voltear” a simpatizantes de Guillier. La estrategia laguista, incluso, contiene amenazas públicas. Los senadores Carlos Montes y Rabindranath Quinteros señalaron ayer a La Tercera que de no nominar a Lagos, ellos podrían dejar el partido. Ciertamente, no se trata más que de una estrategia de bullying, pero muestra el grado de presión –y desesperación- al que está llegando el laguismo para forzar las voluntades a su favor.

Y es que fuentes del PS reconocen que el Comité Central no es como antes. Hoy la tónica es ver a todos moviéndose por el salón y llamando desde sus celulares, intentando asegurar o persuadir las decisiones individuales. Algo así se vio el sábado pasado cuando se votó el mecanismo de definición del candidato presidencial. Como sea, la situación es altamente líquida e inestables. Desde el sector que respalda a Guillier incluso imaginan a Ricardo Lagos llegando de improviso al pleno del Comité Central, presionando tan sólo con su presencia, momento en que nadie se atrevería a cerrarle la puerta por su historia en el Partido Socialista. Beneficios que Guillier no tiene.

Fuentes cercanas al conflicto interno que experimenta el PS señalan que otro plan laguista podría ser dilatar la decisión colectiva. El motivo de ello es que para Lagos el tiempo es un factor clave. Según estas fuentes, que pertenecen a simpatizantes de Guillier a medida que pasen los días, el senador puede ir desgastando su posición en las encuestas, dejando mayor posibilidad de que se den titubeos en los apoyos desde el PS.

Pese al 3% que Lagos marcó en la más reciente encuesta de Adimark, los laguistas estarían operando bajo una hipótesis algo arriesgada para estos tiempos. Algunos operadores del ex Presidente creen que da lo mismo la forma en que se gane la candidatura de la Nueva Mayoría, así sea a puertas cerradas y acumulando “muertos”, como la propia Isabel Allende o potencialmente Guillier, además de alienar a las bases, lo cual ya sucedió con el portazo a las primarias internas. Siguiendo el libreto geopolítico del libro ‘El Arte de la Guerra’ del antiguo estratega militar chino Sun Tzu, o la máxima del militar prusiano Carl von Clausewitz – “La guerra es la continuación de la política por otros medios”- estos laguistas afirman que no importan los medios, sino que el fin. Y el fin es llegar a la papela en noviembre. A partir de ahí, creen, ya se estaría en el escenario de 2009. Afirman que si ese año un candidato tan poco atractivo como el ex Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle logró sacar un 48% en la segunda vuelta -“a sólo unos pocos estadios nacionales de distancia de Piñera”, según grafica una fuente oficialista- a Lagos en ningún caso le podría ir peor. Detrás de este análisis está la convicción de que, pese a todos el desencanto ciudadano, finalmente los que vayan a votar en noviembre lo harán una vez más en torno a los lineamientos del duopolio de Chile Vamos y la Nueva Mayoría.