Diario y Radio Uchile

Escritorio
Cultura

Sebastián Lelio: Una mujer fantástica habla de un Chile con facetas conservadoras

Abril Becerra |Jueves 6 de abril 2017 11:19 hrs.

lelio

La película, que recibió un Oso de Plata durante la última versión del Festival de Cine de Berlín, llegará a los cines nacionales este jueves. En conversación con Diario y Radio Universidad de Chile, el director de la cinta repasa cómo surgió esta cinta que aborda el tema de la transexualidad.

Claves: ,

Indagar en historias femeninas se ha vuelto una de las particularidades del realizador nacional radicado en Berlín, Sebastián Lelio. Por ello, y según cuenta el mismo director, más de una persona lo ha señalado como “el Che Guevara de las mujeres sobre 60″.

Ya lo demostró en 2013 cuando estrenó Gloria, una de las cintas que fue reconocida en el Festival de Cine de Berlín en la categoría Mejor Actriz por la interpretación de Paulina García.

Este año el cineasta volverá a sumergirse en una historia femenina. Esta vez, con Una mujer fantástica, filme que cuenta la historia de Marina (Daniela Vega), una chica transexual que se enamora de Orlando (Francisco Reyes), un ejecutivo 20 años mayor que ella.

En febrero pasado la cinta obtuvo en Berlín un Oso de Plata en la categoría Mejor Guión y este jueves será estrenada en Chile.

En conversación con Diario y Radio Universidad de Chile, el realizador Sebastián Lelio cuenta la historia de cómo surgió este filme, las expectativas de su presentación en Chile y el silencio del cine frente a la transexualidad.

¿De dónde provino la inspiración para crear Una mujer fantástica?

Después de Gloria la gran pregunta fue qué hacer y nos pareció muy atractivo volver a hablar de una mujer y hacerlo desde un lugar distinto y más desafiante. Producto del trabajo natural del guión fuimos encontrando la historia de la película que habla de amor, pero también de muerte, porque Orlando fallece en los brazos de Marina, que es uno de los peores lugares para morir, porque ella debe avisarle al resto del mundo lo que pasó y la verdad es que nadie la quiere cerca: le piden que no vaya ni al funeral ni al velorio. Ella decide oponerse a eso y buscar su derecho a despedirse.

Además, ¿la película se desarrolla en un Chile muy conservador?

Más bien se desarrolla en un Chile complejo que tiene facetas conservadoras y facetas muy avanzadas o más inclusivas. El Chile que la película retrata tiene al mismo tiempo a los personajes de la familia de Orlando que tienden a ser más conservadores, pero también está Marina y sus cercanos que también hablan de otra parte de Chile, otra forma de entender la vida que también existe.

¿Cómo fue que optaron por Daniela Vega para encarnar el personaje de Marina?

Cuando apareció la idea de que esta historia girara en torno a la historia de una mujer transexual sentimos la necesidad de educarnos y, entonces, hablamos con algunas mujeres trans que nos dijeron: tienen que conocer a Daniela. La idea era encontrar el consejo, guías, más que una actriz, pero una vez que conocí a Daniela quedé muy fascinado. Una parte de mi supo que ella iba a ser la protagonista o que al menos yo iba a proponérselo. Luego pasaron muchos meses de trabajo con ella en el que estábamos desarrollando el guión, pero yo secretamente tenía el plan de proponerle que interpretara el rol protagónico de Una mujer fantástica.

Francisco Reyes, Daniela Vega y Sebastián Lelio en Berlinale.

Francisco Reyes, Daniela Vega y Sebastián Lelio en Berlinale.

¿Y si Daniela Vega no aceptaba interpretar el personaje? ¿Qué pasaba entonces? 

¡Habría estado en grandes aprietos! Estaba fascinado con ella, pero lo que sí había comprendido era que la película no se hacía si no encontraba a una actriz transexual o a una mujer transexual que actuara.

¿Así de determinante? 

Si, porque, de lo contrario, la película habría perdido todo el sentido. El corazón de Una mujer fantástica es que también es un retrato de una persona real que carga con una historia tremenda.

Ahora, ¿por qué decidiste abordar el tema de la transexualidad? 

La película es sobre el amor y la muerte, sobre los límites de la empatía y lo que estamos dispuestos a permitir. Entonces, la transexualidad como vehículo para rozar todos estos temas era tremendamente provocador, desafiante y ofrece muchas posibilidades para iluminar todos estos temas. Además, cuando ha sido abordada se ha hecho con una mirada marginal y aquí el juego de la película es tomar un personaje que la sociedad tiende a rechazar o a negar.

La película también transita por distintos formatos, ¿por qué utilizar este recurso? 

Porque la película es transgénero, es decir, se mueve por distintos estilos cinematrográficos: visita el cine romántico, el cine fantasma, el retrato de personaje, el género de fantasía o el músical a ratos. La película se parece a su personaje. Nunca traté de hacer una película tan libre o tan desafiante. Sólo sucedió que el mismo personaje fue el que empujó la película para ese lugar.

¿Esperaban ser reconocidos en el Festival de Cine de Berlín? 

Yo por lo menos no. Pensaba que la película iba a generar muchísima división, pero fue muy sorprendente la unanimidad con que fue recibida la película y eso de verdad nos tenía a todos como entre sorprendidos y agradecidos, pero por sobre todo no lo vimos venir. No esperábamos que fuera tan fuerte y contundente la aprobación.

¿Crees que será distinta la respuesta del público chileno con Una mujer fantástica

Esa es una de las grandes interrogantes. Ojalá conecte y la gente quiera conocer los personajes y quiera hacer este viaje que la película propone. Es una película que quiere tocar al público, que quiere ser vista.

¿Cuánto has aprendido internamente desde los estrenos de Gloria y Una mujer fantástica

Cada película te va enseñando aspectos de ti mismo y de lo que es el cine. En ese sentido, Gloria y Una mujer fantástica han sido dos súper maestras para mi. Son películas que me han dado un montón y de las que estoy súper agradecido. Además, pese a que son películas que tienen puntos de contacto, son planetas también muy diferentes.