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Germán Polanco

Modificaciones al sistema de capitalización individual (AFP)

Germán Polanco | Viernes 21 de abril 2017 11:34 hrs.

El Gobierno ha efectuado su propuesta de modificación al sistema de AFP´s, que en lo básico significa un aumento en la cotizaciones del 5 por ciento, porcentaje que será de cargo del empleador y que a su vez se dividirá en un 3 por ciento que irá a la cuenta individual del trabajador y el restante 2 a un Fondo Solidario para las pensiones bajas. Adicionalmente, este 5ppr ciento propone sea administrado por un organismo estatal independiente.

No obstante el poco tiempo transcurrido desde el anuncio, ya han surgido opiniones en favor y en contrario al sistema propuesto por el Gobierno, ello por la importancia del tema y su implicancia en el bienestar futuro de la población, lo que nos obliga a no equivocarnos.

Si bien el Gobierno tendrá que afinar muchos detalles sobre su propuesta, existen algunas dudas difíciles de salvar, a saber:

– Qué sentido tiene que, de la cotización futura del trabajador, un 11% (promedio actual) vaya a una AFP´s y otro 3% vaya a un organismo estatal. Definitivamente habrá duplicidad de costos y será el trabajador el único perjudicado.

– No parece lógico ni aporte alguno que “todos” los trabajadores, incluidos los de bajas remuneraciones que son la gran masa, aporten con un 2% a sus pares, que seguramente ganan lo mismo o similar que ellos. Es un sistema donde “los pobres ayudan a los pobres”.

– Deberá explicar cómo este organismo estatal será igual o más rentable para el afiliado que las AFP´s, pues este deberá cubrir otra comisión por administración.

Es curioso como algunas propuestas son validadas sin más, por el gobierno, la prensa y la misma ciudadanía, como en este caso. Porque siendo realistas, nadie tiene claro de dónde salió este 5% que no es otra cosa que subir, de una sola vez, el sueldo a todos los trabajadores asalariados de este país.

Lo más sorprendente es, cómo una materia tan delicada como esta, que involucra directamente la pensión de jubilación millones de trabajadores, sea tratada tan livianamente, por tan pocos actores opinantes (siempre los mismos) y con una escasez de ideas abismante. Creo el gobierno no ha atendido debidamente a la seriedad del tema, dado que cualquier error en un cambio del sistema actual, tendrá un elevado costo económico y social, sin perjuicio de que puede que no permita ver resultados hoy ni el año que viene, sino que dentro de 20 o 30 años.

Queda en consecuencia la triste sensación, que el gobierno está “reaccionando” a una legítima protesta ciudadana, solo con parches para calmar la situación. Creo sinceramente que el mundo está cambiando y Chile también, la gente está cada vez más empoderada y exige lo que estiman son sus derechos, por lo que no aceptarán cualquier cambio y peor será aún si se los imponen y ello no funciona, será lo que conocemos como, pan para hoy y hambre para mañana.

Han transcurrido más de 35 años desde que se instauró el sistema de capitalización individual en nuestro país, por lo que cifras y estadísticas existen de sobra para efectuar un acucioso estudio del sistema que permita, a la luz de las cifras, encontrar el mejor camino a seguir para que los chilenos puedan tener una pensión digna con un sistema estable en el tiempo.

Lo que aquí se presenta, es un principio de modelo mixto que permite mejorar en forma rápida las pensiones de los más desposeídos, así como transformar a Chile al menos en esta materia, en un país más solidario.

No obstante las ideas que aquí presentamos, el Gobierno y los chilenos debemos aclarar algunas cosas antes de avanzar en cualquier cambio, por ejemplo:

– Alcanzará el aumento de un 3+2% de la cotización para jubilarse con una pensión “digna”.

– Cuando se habla de pensión digna, la pregunta es, cuánto es una pensión digna y como la medimos, en pesos, en UF o en porcentaje del sueldo?

No habiendo definido esto, será muy difícil llegar a un sistema estable, duradero y justo.

Consideraciones personales

Creo que un sistema mixto, como debió ser desde el inicio, es el mejor camino a seguir. Sin embargo tal cual cuando se instauró el actual sistema de capitalización individual, no existen recetas ni copias fidedignas que podamos hacer, por lo que la combinación o mix a elegir debe ser novedosa y audaz, pero sobretodo consensuada.

Es más, me atrevería a decir que quienes busquen estas soluciones, deben ser economistas y matemáticos independientes, ajenos al actual sistema para evitar sesgos por intereses económicos y/o ideologías.

Pretender que un “pilar solidario” como propone el gobierno, sea financiado mayoritariamente por quienes son los más afectados por las bajas pensiones, es todo un contrasentido.

Sin pretender enumerarlas todas, aquí van algunos temas de suma importancia que deben ser abordados previamente a cualquier decisión, dado que ellos le darás estabilidad al sistema elegido. A saber:
– Las lagunas previsionales y la estabilidad laboral (ciclos económicos).

– Los bajos sueldos actuales, especialmente el sueldo mínimo.
– La distribución del ingreso y un plan de ajuste en el mediano plazo.
– La necesaria igualdad de todos los trabajadores frente al sistema.
– La edad de jubilación.

En consecuencia, en mi opinión, una modificación al sistema de capitalización individual debería contemplar al menos los siguientes 6 puntos:

1.- Tope en la cotización

1.1 Debe eliminarse el actual tope imponible de UF 75,7.-, para al menos, el 5% adicional propuesto).

En otras palabras, el nuevo aporte del 5% debería ser sobre el sueldo bruto real de todos los trabajadores.

Para el caso de los “sueldos altos”, vale decir aquellos que ganan más de la UF 75,7.- el incremento del 5% debe dividirse en dos partes,

a) el resultante del 5% hasta el actual tope imponible iría a su fondo individual

b) el 5% por aquel monto sobre las UF 75,7.- debe ir a engrosar una cuenta de “repartición solidaria”, para complementar solidariamente las jubilaciones de personas de menores ingresos.

La principal razón de esto es la equidad.

No es posible continuar manteniendo la medida que, mientras mayor sea la remuneración del trabajador, menor es el porcentual del sueldo que se aporta al sistema. Esto rige igualmente para las cotizaciones de salud.

1.2 Como contrapartida, el 5% propuesto de quienes ganan menos de las UF 75,7, sí debe ir a engrosar su cuenta personal. Ha de entenderse claramente que la porción del 5% que va al “fondo solidario” (sueldos altos), implica igualmente un impuesto adicional, solo que en este caso, tiene un fin concreto.

Siendo así, al momento de que el trabajador se acoja a jubilación, el administrador del fondo solidario, efectuará un aporte a la cuenta individual del jubilado, aporte que será el equivalente necesario, que le permita al trabajador jubilarse con una pensión mínima y digna (en UF). En el caso que el trabajador, que con su propio aporte durante su vida laboral, le corresponda una pensión superior al mínimo establecido, el Fondo Solidario no efectuara aporte alguno a la cuenta individual del trabajador. A la fecha de hoy, una jubilación digna se estima en un monto equivalente y no menor a UF 17.-/mes.

2.- Aporte del 5% más el 1% del trabajador

La nueva cotización adicional del 5%, la consideraremos en esta propuesta como validada por el mercado, sin perjuicio de ello, ha de quedar claro que esto representa un impuesto directo al trabajo, pues será de cargo del empleador.

Es axioma básico, que en la medida que mayor sea el ahorro durante la vida laboral, mayor será el monto de jubilación.

Es importante en consecuencia que si los empleadores se verán obligados a efectuar este aporte de 5%, lo que en definitiva “es un aumento del sueldo para el trabajador” en el mismo monto, estos se ayuden a sí mismo, por lo que se propone un aporte por parte de estos a su propio fondo de pensiones, de 1% de su salario actual.

Se cumple así la clara definición de ahorro de que es, “un menor consumo hoy para obtener un mayor consumo en el futuro”.

Ambos aportes deben ir a la cuenta individual de cada trabajador y ser administrados por las AFP.

3.- Aportantes al sistema

Debe incorporarse al sistema previsional en el más breve plazo, a la totalidad de los trabajadores incluyendo aquellos que trabajan a honorarios. La responsabilidad de enterar las cotizaciones, al igual que con los trabajadores dependiente, será igualmente del empleador.

Es importante destacar que para que tengamos un sistema justo, el Estado tendrá que regularizar sus contratos con funcionarios públicos tanto para quienes trabajan a honorarios, como aquellos que trabajan a contrata. A la fecha es el Estado, si acaso, el principal responsable de que existan lagunas en los trabajadores y que los trabajadores a honorarios no tengan previsión ni salud.

4.- Edad de jubilación

La edad de jubilación entre hombres y mujeres debe ser la misma y 65 es una buena edad. Cualquier idea de subir la edad de jubilación, es chutear el problema en el tiempo, pues en la medida que la pirámide de edad siga “invertida”, la sustentabilidad del sistema tendrá, inevitablemente, un día de muerte. Es más, cualquier retraso en la edad de jubilación disminuirá el monto de jubilación dado los canones laborales actuales, donde después de los 50 años, es muy difícil encontrar trabajo estable.

5.- Sistema de acumulación de los fondos

Debe cambiarse el actual sistema de acumulación de los fondos en las AFP´s o al menos adicionarle otro.

Hoy, el sistema de ahorro de los trabajadores no es más que una inversión mensual de los recursos de los trabajadores (en realidad es una “apuesta”) en Fondos Mutuos, instrumento financiero de alta volatibilidad y riesgo. Efectivamente, hoy el afiliado acumula cuotas y no dinero.

Esta modalidad, incide fuertemente en el monto definitivo de la jubilación, pues depende incluso de la coyuntura de la economía al momento de pensionarse.

Por otro lado, consideremos que el crecimiento o mantención los “ahorros” para la jubilación depende básicamente de tres variables, de las cuales el afiliado solo controla una de éstas, me refiero al monto en pesos que mes a mes envía a las AFP (un porcentaje de su sueldo) y que éstas automáticamente convierten en cuotas.

Las otras dos variables y que son en definitiva las más importantes para la acumulación de los fondos, no depende de trabajadores. Estas variables dependen de:

a) del mercado accionario que sube o baja de acuerdo al estado de la economía, no solo chilena, sino mundial y

b) de la capacidad y “honorabilidad” de algunos pocos (ejecutivos de las AFP) para decidir dónde invertir los recursos de un tercero “desconocido”, como son los millones de trabajadores del sistema. Sin perjuicio de ello, cualquier “error” en las decisiones de inversión no afecta al responsable de ello, como son las Administradoras de Fondos de Pensiones, sino solo a los trabajadores.

Este sistema, a lo más, puede continuar como un sistema alternativo de libre elección.

6.- La UF como factor de ahorro

Debe introducirse al sistema, la acumulación de los dineros de los trabajadores en pesos, o mejor dicho en Unidades de Fomento.

Bajo este sistema, el dinero que mes a mes el trabajador va ahorrando para su jubilación mantendrá, al menos, su valor en el tiempo al que además se le aseguraría un interés mensual de mercado. Este valor mínimo (UF + i), debería ser plenamente garantizado por las AFP contra su propio patrimonio (es como poner dinero en el banco).

7.- Comisiones de las AFPs

Hoy las comisiones que cobran las AFP´s, es un monto del sueldo de cada trabajador independiente del rendimiento que tengan los fondos.

Este sistema, en virtud de su antigüedad, tiene datos suficientes para concluir las rentabilidades promedios que su manejo genera; en consecuencia las comisiones deben ser variables y en función del rendimiento que obtengan por el manejo de los fondos, después de entregar al afiliado un mínimo establecido como es, el valor de la UF más la tasa de interés del mercado. Por sobre esta base mínima, será el segmento sobre la cual las AFP´s podrán cobrar sus comisiones (estas deberán estar estratificadas).

Algunas consideraciones finales

1.- Una AFP estatal no es recomendable, como tampoco lo sería un organismo gubernamental y autónomo, pues no harían ningún aporte al sistema; es más, su implementación vendría a distorsionar el mercado y sería derechamente peligroso, que el Estado y el Gobierno de turno tenga a su disposición, tantos recursos empozados en el tiempo.

2.- Debe considerarse al momento de la jubilación, el retiro de parte de los fondos del afiliado con el fin exclusivo de adquirir una vivienda, sea la 1ra ó 2da, la que deberá mantener por al menos 10 años en su patrimonio. Sin perjuicio de los beneficios que ello implica para el afiliado, esta medida mantendría activo en el tiempo el mercado de la construcción.

3.- La tenencia y manejo de los Fondos, deberán seguir siendo a través de las AFP, no obstante ello, debe estudiarse la posibilidad que los bancos u otras entidades financieras compitan por ello, lo que debería mejorar los costos de fondo de la banca, haciendo bajar las tasas de intereses y en definitiva hacer más competitivo el sistema (hoy hay solo 6 AFP´s contra las 22 que habían al inicio del sistema)

4.- Es importante destacar que el Estado, más que entrar al sistema, debe tomar fuerza en el control del mercado de los Fondos de Pensiones y el desarrollo del mismo, pues hasta la fecha ha mantenido una clara política de lassaiz faire.

5.- Es importante, como medida de largo plazo, que Ministerio de Educación modifique la malla curricular de los cursos básicos de economía que se dictan en los 4tos medios de algunos colegios chilenos. En primer lugar, debería ser un curso obligatorio y extensivo a todos los colegios chilenos, así mismo, su contenido debe estar centrado en lo que conocemos como economía doméstica de modo que explique a los alumnos el concepto y formas de ahorro, especialmente en lo que se refiere a los Fondos de Pensiones, que es lo que llevaran toda su vida a cuestas cualquiera sea la profesión que elijan.

A continuación se presentan dos cuadros que comparan ambos sistemas.

 

PROPUESTA DEL GOBIERNO

tabla 1 Polanco

Considerandos a la propuesta del Gobierno:

1.- De por sí, el actual sistema es individualista. Esto se puede ver claramente al observar que, en la medida que mayores son las remuneraciones, menor es el porcentaje real del sueldo bruto que se destina al ahorro para la jubilación. Esto igualmente se repite para las cotizaciones de salud, lo que es aún más grave.

En el fondo, por sobre el tope imponible, el sistema se convierte en un sistema netamente regresivo y la propuesta del gobierno no corrige esta anomalía, es más, la profundiza (ver cuadros marcados en amarillo).

2.- Con el sistema propuesto por el gobierno, casi el 50% del aporte de los fondos al “Fondo solidario”, provendrá de los salarios más bajos (aquellos inferiores a los $ 550. Mil), como contrapartida, los salarios altos (por sobre el tope imponible) serán quienes menos aporten, solo un 17,8%.

En pocas palabras, será un sistema que podremos llamar, “los pobres apoyando a los pobres”.

PROPUESTA NUEVA

tabla 2 Polanco

Considerandos a esta nueva Propuesta:

1.- Si bien aquí la acumulación del “Fondo Solidario” sería menor, el monto proveniente del 5% que harían los sueldos altos (por sobre el tope imponible) sería más del doble de lo propuesto por el gobierno (US$ 17,5 millones contra US$ 8,0). Sería además de implementación y resultados inmediatos.

La inyección para mejorar las pensiones más bajas, sería de US$ 206,7 millones anuales a contar del primer año.

2.- Con esta segunda propuesta, quedan sentada las bases para mejorar el sistema de salud donde, bajo el mismo prisma de la solidaridad, los excedentes en las cotizaciones de salud puedan ir en beneficio de los más necesitados.
* El autor es profesor de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile

Fuente datos : Superintendencia de AFP
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* El autor es profesor de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile