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Año IX, 20 de septiembre de 2017

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Medio AmbienteNacional

Hallan cementerio indígena y objetos ancestrales en construcción de línea 3 y 6 del metro

Francisco Velásquez |Martes 5 de septiembre 2017 13:10 hrs.

metro3

En diferentes piques hechos para la construcción de las líneas 3 y 6 del Metro se han hallado cuerpos y objetos pertenecientes a las culturas prehispánicas de la zona central Llolleo y Bato. En las calles Pedro de Valdivia y Europa se desentrañó un cementerio indígena que está siendo rescatado de la construcción de las nuevas estaciones del tren subterráneo.  

La construcción de las líneas 3 y 6 del Metro de Santiago han abierto una nueva conexión con las culturas prehispánicas de la zona central. Esto luego de las excavaciones de línea base que hizo la arqueóloga Verónica Reyes en los diferentes piques que serán utilizados como estaciones o respiraderos del subterráneo  en donde se encontraron vasijas, cuerpos y múltiples objetos pertenecientes a la cultura Llolleo y Bato.

El principal hallazgo fue encontrado en el pique de la calle Europa con Pedro de Valdivia de la línea seis del metro. En el lugar no solo se encontraron vasijas cerámicas, sino que un cementerio que data del 0 al 1000 después de cristo.

“Lo que hicimos fue excavar en cada uno de los piques donde ellos iban a construir. Nosotros hacíamos una excavación de sondaje arqueológico previo para determinar si había hallazgos, y en el caso del pique Europa, los primeros posos de sondeo, que son las excavaciones iniciales que se hacen para determinar si hay hallazgos, arrojó la presencia de restos alfareros tempranos. Una vez que se determinó eso se solicitó aumentar la superficie de excavación y así, con esa área excavada, pudimos ir constatando que se trataba de varios hallazgos, conformándose un cementerio”.

Según la arqueóloga, las vasijas encontradas pertenecen a la época alfarero temprano, debido a su morfología y decoración, esto lo han determinado incluso antes de hacer el fechado absoluto de las piezas. Los esqueletos encontrados entre los 30 centímetros y los dos metros de profundidad aproximadamente, estaban flectados y solo un de par éstos fueron hallados extendidos. “Eran unas fosas que habían hecho en las gradas del río. Ahí habían enterrado esos esqueletos y los habían vuelto a cubrir con la misma grada del sedimento asociado, junto a ajuares y ofrendas funerarias”, relata la investigadora.

Uno de los principales problemas que se deben abordar al encontrar esta cantidad de materiales arqueológicos es su utilización como objetos de investigación, ya que las obras en las que Metro ha invertido son de rescate, lo que no incluye un objetivo de indagación científico que busque explicar desde estos materiales la historia social, étnica, artística, entre otras, de las culturas indígenas del territorio.

Según relata Verónica Reyes, “estas excavaciones no son hechas bajo un programa de investigación, que tiene una temática y una problemática detrás, sino que son excavaciones de rescate para tratar de registrar la máxima información que está en un inminente peligro de destrucción. Recuperar esa información y que quede en un lugar resguardada”.

Sumado al rescate de los materiales, los arqueólogos, además, hacen levantamiento de diario de campo e informes, ya que el lugar de donde extraen los hallazgos inevitablemente es destruido, por lo que debe quedar el máximo registro para luego desarrollar otras herramientas que permitan reconstruir el contexto de donde se extrajeron las piezas.

Una vez que se ha hecho el registro, extraído los objetos y hechos una batería de análisis se entrega al museo para que generaciones futuras puedan abordar desde este punto las nuevas líneas de investigación con objetivos diferentes y mucho más específicos.

En la Línea 3 de Metro, que va por Independencia, cruza la Alameda y sube por Irarrázabal hasta Larraín, aparecieron numerosos restos del Alfarero Temprano – Cultura Llolleo y Cultura Bato – en los piques cercanos a la Alameda.

“A mí me tocó hacer la línea base de la línea tres y puedo decir que en todo el sector de Independencia hay múltiples hallazgos prehispánicos, pero no con la densidad que aparecieron en el pique Europa, generalmente estos hallazgos estaban aislados, eran uno dos o cinco objetos, puntas de proyectil fragmentos de cerámica o bien aparecían asociados a elementos posteriores de otras épocas que nosotros lo ponemos en un contexto disturbado. Sin duda, a lo largo de toda la línea, tres los hallazgos prehispánicos siempre estuvieron presentes, hallazgos tardíos, épocas coloniales tardías, republicano temprano, otras estructuras de habitaciones u otras instalaciones que todavía están en un proceso para determinar a qué correspondían con exactitud”, profundiza la arqueóloga Varónica Reyes.

Asimismo, en este trazado de Metro, se encontraron restos coloniales y republicanos tempranos, como cimientos, murallas, material portable y material mueble de la Colonia o de la República.

“En el pique Alonso Ovalle, que está al lado de la Alameda –donde están los libreros viejos en San Diego–, aparecieron restos de estructuras de cimientos, de mampostería, de piedra de distintos tipos, prácticamente en su posición original. Es como si la parte aérea hubiese sido destruida y todo lo que yacía bajo tierra quedó intacto”, cuenta la arqueóloga. Y aunque sobre este material todavía no se han implementado todos los análisis, de acuerdo a la tipología de los cimientos, “podemos establecer que podrían ser restos de una estructura habitacional de la Colonia tardía o de la República temprana”, explica la arqueóloga

El pasado mes de julio las piezas cerámicas encontradas en el Pique Europa fueron trasladadas al Museo de Historia Natural, tras haber sido ya analizadas. Los restos humanos, en tanto, están en proceso de análisis y la mitad está en proceso de conservación, posteriormente ingresarán al depósito del mismo museo.