Diario y Radio Uchile

Año IX, 12 de diciembre de 2017

Escritorio

La convicción o la crítica al Frente Amplio

Gabriel Guggisberg |Cartas al Director |Domingo 3 de diciembre 2017 11:21 hrs.

Señor Director,

Me ha tomado un minuto encontrar la definición al concepto Convicción. Estoy sentado junto a un grupo de compañeros en la universidad en la ciudad de Nueva York. Les digo es el “Equivalente a creencia, estado de la mente en el que un individuo supone verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa”. He seguido, como muchos espectadores, las publicaciones de Facebook, diarios electrónicos, y debates, veo que todos esperan la respuesta del Frente Amplio (FA). Los llaman impresentables, o en chileno, “no se mojan el potito”. Los políticos les piden pararse solo en una vereda, cuando ellos han sido incapaces de aprobar unánimante las mociones que benefician al país.

Me encantaría decirles que la convicción personal debería superar la crítica a la respuesta del FA. Ellos hicieron un trabajo por el país. Posicionaron un estado de intranquilidad social, cautivando nuevos votantes, y han puesto en el eje del discusión acciones concretas por sobre impedimentos temporales. Un ejemplo es el tema pensiones. La complejidad de resolver problemas estructurales del país en términos de financiamiento, coordinación y cooperación son conocidos, pero el FA posicionó el debate de fondo y no se quedó en las incertidumbres del medio.

Hoy la convicción de un país debe primar. Si bien la educación privó a muchos de estar informados, hoy tenemos el primer entregable de un sistema que va mejorando y estos son algunos de los resultados, lo mejor es que el futuro es promisorio.

La convicción nos muestra el camino, el FA cimentó una idea, ahora muchos deberían poder mirarse los pies, ver su entorno, y tomar la decisión de que le conviene al país. El trabajo de las reformas de M. Bachelet 2.0 le entregaron a Chile una nueva discusión. Los cambios cuentan caros, son complejos, y se deben hacer sin amigos. Los amigos políticos no tienen visión a largo plazo. M. Bachelet perdió amigos por mejorar el país. Cambiar las fundaciones implica equivocarse, requiere de talentos humanos que diseñen, y tomen registros. Más aún, demanda un juego de  coordinación de actores que es por definición el desafío de los problemas altamente complejos. Las críticas aportaron, estas muestran la humanidad detrás de un cambio disruptivo.

Hoy, la convicción debe anteponerse y no esperar que un discurso guíe una acción el 17 de Diciembre. Debemos parar de esperar que los otros hagan el trabajo. La petición al votante es simplemente levantarse e ir a votar por quién quiere construir y no destruir. El FA ya lo dijo, Piñera es un retroceso. ¿Qué más esperan?

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