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Año X, 16 de diciembre de 2018

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María Emilia Tijoux: “El chileno tiene un retrato desfigurado, de alguien que se refleja en la imagen europea”

La socióloga y académica de la Universidad de Chile señala que el racismo en Chile tiene características como la clasificación según la situación económica de quien llega al país. Además apunta a que el Estado y sus instituciones deben hacerse cargo de la situación crítica que viven distintas personas, como los casos de haitianos muertos tras sufrir hechos de violencia en este suelo.

P. López y M. Alarcón

  Martes 2 de enero 2018 10:00 hrs. 
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La inmigración desde hace un tiempo es uno de los temas fundamentales en el debate nacional y, tomando en cuenta la realidad política post elecciones presidenciales, se intensifica la discusión sobre cómo el país debe reaccionar social y legislativamente para la integración de las personas de otros países que llegan a continuar sus vidas en tierra chilena.

En particular, durante los últimos meses han sido varios los casos de haitianos muertos en nuestro país tras hechos de violencia, lo que pone en cuestionamiento específico al trato que da Chile a quienes provienen de ese país.

Al respecto, con nuestro medio conversó la socióloga y académica de la Universidad de Chile, María Emilia Tijoux, quien cree que la presencia de haitianos y haitianas en el país es una suerte de paradoja, puesto que hay una consideración de ellos como trabajadores serios, obedientes y dedicados, pero en contraste, esto ha provocado xenofobia y racismo en parte de la sociedad local. Esto es algo que hay que revisar, cree la especialista.

Da la sensación de que en algunas personas el problema con la inmigración, se da cuando quienes llegan a nuestro país son de origen pobre. Sobre esto, Tijoux señala que efectivamente existe una diferenciación según lo económico.

“Al que viene con el bolsillo lleno no se le trata como inmigrante. Más que eso, no está en el imaginario chileno el verlo como un inmigrante, es visto como extranjero, inversionista o turista. Esto casi independiente del lugar de origen y color de piel, puesto que el dinero en Chile es un objeto de deseo permanente, somos un país donde lo que importa es el dinero, poco importa cómo se consiga”, dijo.

Aunque la discriminación no sólo tiene que ver con lo económico, sino que con el color de la piel. María Emilia Tijoux establece que el problema con la xenofobia parte con la ignorancia de ciertas cosas respectos de otros países. En el caso de Haití, la socióloga explica que en Chile poco se conoce de la historia de aquella nación, así como de su cultura, materia que de ser conocida no daría espacio a negarle el reconocimiento a quienes tienen formación universitaria y llegan a esta tierra.

Así como es importante ver a quienes llegan, también el chileno debe mirarse a sí mismo. La académica de la Universidad de Chile sostiene que “el chileno tiene un retrato desfigurado de lo que somos, de alguien que se refleja en la imagen europea”, la blancura que el desarrollo que la cultura de dicho continente tanto difundió. Además, la socióloga plantea que el chileno siempre ha sido racista, algo que se ha expresado históricamente hasta nuestros días con el caso del pueblo mapuche, por ejemplo.

“Hablar de ‘pararse la pluma’, decir que cuando alguien se enoja ‘se le sale el indio’, aparece como algo normal en nuestro lenguaje cotidiano, está normalizado. Pero cuando llegan inmigrantes, además gente que no trae dinero, aparecería algo como ‘por fin llega alguien en quien pueda manifestar mi odio impunemente’. Esto se vincula con el concepto político arraigado en la sociedad chilena, que es la impunidad”, manifestó.

Tijoux señala que el modelo capitalista neoliberal “a la chilena” genera las condiciones para este tipo de personalidad. La responsabilidad de que la situación mejore, según la especialista, le corresponde al Estado, a las distintas instituciones y a las personas que desarrollan el tema desde el punto de vista académico, con tal de que se comprenda que la llegada de estas personas es, probablemente en la mayoría de los casos, permanente.

Actualmente está en el Parlamento el proyecto de Ley de Migración, pero sin embargo, entre sus aspectos se considera sustancialmente la materia de seguridad, más allá de los múltiples convenios firmados internacionalmente que establece a los inmigrantes como personas que merecen igualdad de trato. Tijoux critica que uno de los errores del texto es que deja en indefensión a los migrantes irregulares en el sistema de salud. Además, señala el vicio de que el proyecto se haya construido a espaldas de las organizaciones que trabajan en materia de migración.