Diario y Radio U Chile

Año X, 20 de abril de 2018

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Sergio Aguiló acusa venta de votos parlamentarios a Marruecos por resolución contra Saharauis

La Cámara de Diputados aprobó con 65 votos a favor, 11 en contra y 22 abstenciones, el proyecto de acuerdo que reconoce la propuesta del Reino de Marruecos para enfrentar el conflicto con el Pueblo Saharaui. El diputado Aguiló manifestó que se trata de una decisión insólita y que los votos se comprometieron con viajes de lujo, lo que es "éticamente intolerable".

Claudia Carvajal G.

  Jueves 4 de enero 2018 21:59 hrs. 
Sergio Aguiló

Un hecho inédito sobre la postura de nuestro país en materia internacional ocurrió el miércoles en la Cámara de Diputados, con la aprobación de un proyecto de acuerdo entre los congresistas que reconocen la iniciativa de Marruecos de avanzar en la anexión definitiva del Sáhara Occidental.

El pueblo saharaui vive bajo la ocupación de la monarquía marroquí desde 1975 y desde entonces varios países han abogado porque la comunidad africana en cuestión consiga su autonomía, para dejar atrás las condiciones de saqueo y violaciones a los Derechos Humanos que ha tenido que sufrir debido a la dependencia política de la dictadura encabezada por el rey Mohamed VI.

En 1991 la ONU declaró al Sáhara Occidental como la última colonia en África y solicitó la desocupación, es decir, su independencia, algo que el reino nunca cumplió. En este contexto, desde el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle que la Cámara de Diputados ha firmado proyectos de acuerdo para que el Estado chileno reconozca a la República Árabe Saharahui Democrática, sin obtener un pronunciamiento efectivo de parte de La Moneda.

El miércoles, la Cámara votó el texto que solicitará al Gobierno de Chile, en su calidad de miembro de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el respaldo a la resolución N° 1754 del Consejo de Seguridad, esto es, la prórroga del mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) hasta el 30 de abril de 2018, otorgándole más tiempo a la monarquía para que la comunidad internacional acepte la anexión y se olvide la petición de independencia del Saharaui.

El conflicto político

Pese a que más de ochenta Estados han reconocido la independencia Saharahui y que el Estado Saharaui, proclamado en 1976, forma parte de instancias como la Unión Africana, grupo que reúne a 54 países de ese continente, excluyendo únicamente a Marruecos, no han logrado concretar su independecia definitiva.

Desde Marruecos exponen que la invasión militar y anexión forzada se justifica por la necesidad de recuperar una tierra “usurpada” que pertenecía a Marruecos desde tiempos inmemoriales, argumento desestimado en 1975 por la Corte Internacional de Justicia cuando resolvió que nunca habían existido vínculos de soberanía entre Marruecos y el Sáhara Occidental.

Entre los detractores a la ocupación surgen voces que plantean que detrás de la monarquía están intereses económicos y políticos que forman parte del sistema del Majzen (o el poder detrás del trono), cuyo eje principal es el propio Rey.

Hoy la estrategia central del país es convencer internacionalmente de la validez de su postura, mientras ganan tiempo para que quede desestimada la resistencia con la que el Frente Polisario, a la vanguardia de la independencia Saharaui, ha defendido su punto.

La votación del Congreso

Con ese contexto internacional de fondo, diputados valoraron o criticaron el proyecto de acuerdo presentado por el diputado Roberto León (DC) que invita a que el Estado de Chile entregue más tiempo para la permanencia de Marruecos en el Sahara Occidental.

Uno de los más indignados con la noticia fue el diputado independiente Sergio Águiló quien, en conversación con Diario y Radio Universidad de Chile, acusó que hay parlamentarios chilenos que “venden” sus votos a cambio de viajes:  “Porque una nación, ya sea Israel o Marruecos, los invita con gastos pagados a viajes organizados exóticamente, vendan su voto. Eso no es tolerable, éticamente, no es tolerable”.

También denunció  la “forma conspirativa” en que se gestó el proyecto acuerdo y señaló que algunos diputados trabajan en “concomitancia con la Embajada de Marruecos”. Señaló que existió también un complot de la derecha con algunos parlamentarios de centroizquierda como Fidel Espinoza y Roberto León,  y se declaró en shock por cómo se llegó a la votación de este miércoles.

“Me consta en un cien por ciento que hay parlamentarios que se dejaron cooptar por los viajes de Las Mil y una Noches, olvidando que el pueblo saharaui ha sufrido violaciones sistemáticas a los derechos humanos en un proceso de colonización a sangre y fuego que ha dejado más de 600 detenidos desaparecidos”.

Roberto León, uno de los diputados que aprobó el acuerdo, afirmó a Radio y Diario Universidad de Chile que “con el transcurso de los años ha habido una evolución  de las distintas potencias y países respecto de cuál es la vía de solución del conflicto con la población saharaui”. En ese ámbito, destacó la reanudación de relaciones diplomáticas entre Cuba y el reino de Marruecos “considerando que durante 35 años el gran soporte del Frente Polisario era la República de Cuba”.

Para el representante de la DC, la Cámara de Diputados llegó al convencimiento que el camino para avanzar es el diálogo sobre la base de la propuesta que el Consejo de Seguridad de la ONU consideró “seria y responsable” y es por ello que “esta es la primera vez que un proyecto llamando a este diálogo está firmado por parlamentarios de izquierda y centroizquierda y eso es porque se piensa que este es el camino para avanzar”.

Respecto de las afirmaciones sobre un posible cabildeo o lobby en favor de la postura marroquí, el diputado León señaló que se trata de “descalificaciones”, insistiendo en que la única forma de ayudar a solucionar el histórico conflicto es promoviendo el diálogo.

 

Un hecho inédito sobre la postura de nuestro país en materia internacional ocurrió el miércoles en la Cámara de Diputados, con la aprobación de un proyecto de acuerdo entre los congresistas que reconocen la iniciativa de Marruecos de avanzar en la anexión definitiva del Sáhara Occidental.

El pueblo saharaui vive bajo la ocupación de la monarquía marroquí desde 1975 y desde entonces varios países han abogado porque la comunidad africana en cuestión consiga su autonomía, para dejar atrás las condiciones de saqueo y violaciones a los Derechos Humanos que ha tenido que sufrir debido a la dependencia política de la dictadura encabezada por el rey Mohamed VI.

En 1991 la ONU declaró al Sáhara Occidental como la última colonia en África y solicitó la desocupación, es decir, su independencia, algo que el reino nunca cumplió. En este contexto, desde el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle que la Cámara de Diputados ha firmado proyectos de acuerdo para que el Estado chileno reconozca a la República Árabe Saharahui Democrática, sin obtener un pronunciamiento efectivo de parte de La Moneda.

El miércoles, la Cámara votó el texto que solicitará al Gobierno de Chile, en su calidad de miembro de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el respaldo a la resolución N° 1754 del Consejo de Seguridad, esto es, la prórroga del mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) hasta el 30 de abril de 2018, otorgándole más tiempo a la monarquía para que la comunidad internacional acepte la anexión y se olvide la petición de independencia del Saharaui.

El conflicto político

Pese a que más de ochenta Estados han reconocido la independencia Saharahui y que el Estado Saharaui, proclamado en 1976, forma parte de instancias como la Unión Africana, grupo que reúne a 54 países de ese continente, excluyendo únicamente a Marruecos, no han logrado concretar su independecia definitiva.

Desde Marruecos exponen que la invasión militar y anexión forzada se justifica por la necesidad de recuperar una tierra “usurpada” que pertenecía a Marruecos desde tiempos inmemoriales, argumento desestimado en 1975 por la Corte Internacional de Justicia cuando resolvió que nunca habían existido vínculos de soberanía entre Marruecos y el Sáhara Occidental.

Entre los detractores a la ocupación surgen voces que plantean que detrás de la monarquía están intereses económicos y políticos que forman parte del sistema del Majzen (o el poder detrás del trono), cuyo eje principal es el propio Rey.

Hoy la estrategia central del país es convencer internacionalmente de la validez de su postura, mientras ganan tiempo para que quede desestimada la resistencia con la que el Frente Polisario, a la vanguardia de la independencia Saharaui, ha defendido su punto.

La votación del Congreso

Con ese contexto internacional de fondo, diputados valoraron o criticaron el proyecto de acuerdo presentado por el diputado Roberto León (DC) que invita a que el Estado de Chile entregue más tiempo para la permanencia de Marruecos en el Sahara Occidental.

Uno de los más indignados con la noticia fue el diputado independiente Sergio Águiló quien, en conversación con Diario y Radio Universidad de Chile, acusó que hay parlamentarios chilenos que “venden” sus votos a cambio de viajes:  “Porque una nación, ya sea Israel o Marruecos, los invita con gastos pagados a viajes organizados exóticamente, vendan su voto. Eso no es tolerable, éticamente, no es tolerable”.

También denunció  la “forma conspirativa” en que se gestó el proyecto acuerdo y señaló que algunos diputados trabajan en “concomitancia con la Embajada de Marruecos”. Señaló que existió también un complot de la derecha con algunos parlamentarios de centroizquierda como Fidel Espinoza y Roberto León,  y se declaró en shock por cómo se llegó a la votación de este miércoles.

“Me consta en un cien por ciento que hay parlamentarios que se dejaron cooptar por los viajes de Las Mil y una Noches, olvidando que el pueblo saharaui ha sufrido violaciones sistemáticas a los derechos humanos en un proceso de colonización a sangre y fuego que ha dejado más de 600 detenidos desaparecidos”.

Roberto León, uno de los diputados que aprobó el acuerdo, afirmó a Radio y Diario Universidad de Chile que “con el transcurso de los años ha habido una evolución  de las distintas potencias y países respecto de cuál es la vía de solución del conflicto con la población saharaui”. En ese ámbito, destacó la reanudación de relaciones diplomáticas entre Cuba y el reino de Marruecos “considerando que durante 35 años el gran soporte del Frente Polisario era la República de Cuba”.

Para el representante de la DC, la Cámara de Diputados llegó al convencimiento que el camino para avanzar es el diálogo sobre la base de la propuesta que el Consejo de Seguridad de la ONU consideró “seria y responsable” y es por ello que “esta es la primera vez que un proyecto llamando a este diálogo está firmado por parlamentarios de izquierda y centroizquierda y eso es porque se piensa que este es el camino para avanzar”.

Respecto de las afirmaciones sobre un posible cabildeo o lobby en favor de la postura marroquí, el diputado León señaló que se trata de “descalificaciones”, insistiendo en que la única forma de ayudar a solucionar el histórico conflicto es promoviendo el diálogo.