Diario y Radio U Chile

Año X, 18 de junio de 2018

Escritorio

Sueño a Valparaíso

Orlando Alfonso Olave Cartas al Director |

  Lunes 8 de enero 2018 7:45 hrs. 

Señor Director:

Sueño a Valparaíso desde la iglesia de La Matriz. Me gusta su magnífico entorno y esos hombres embriagados de tanto buscar a Cristo trepando sus escalas.

Ya suben cansados, y a cada paso, miran de reojo al cielo disimulando su espera; gesticulan, mueven  los dedos de sus manos  y encorvados buscan rastrojos de sueños caídos.

Suben los cerros afirmándose de las puertas, contando las escalas y adivinando las curvas  que se caen de tanta lluvia atrapada. Los turistas miran y mis viejos sonríen como niños.

Sueño. Me veo saliendo de los bares de Valparaíso y hablando con ellos  a la hora del hambre, cuando aprietan sus ojos en cada cucharada,  con el alcohol aflorando en la piel.

Valparaíso tiene sus bares como estaciones y los afuerinos como exploradores buscan en cada rincón algo para contar a su regreso guardando hasta los olores en sus bolsillos.

Sueño cerca de La Matriz. Invito a los viejos al mercado a comprar fideos y porotos. “Unas dos cajas”, les digo un poco gritadito y me miran desconfiados con esos ojos que parecen vidrios de botellas gruesos, trizados y húmedos; mientras, sosteniéndose de las vigas retorcidas, emergen  sus amigos desde los rincones de los edificios patrimoniales quemados por turno.

No creen nada los viejos! Igual nos tiramos al hombro esas cajas de fideos y porotos para La Matriz. Mañana almuerzo con ellos.

Sueño a Valparaíso cuando la nostalgia galopa en la soledad madrugadora de estas calles, cuando se vierten las palabras como silencio, sin ecos, entre casas ruinosas y sucias y abandonadas e inertes, sin ni siquiera fantasmas que me recuerden un pasado que sólo está en las postales turísticas.

Si hay algo que me arrebata los sueños es la bruma bulliciosa de la mañana, la bohemia poética de pocos, y el bullangero y regetonero desorden de muchos; el peligro de cuentos que habita los rincones de Valparaíso y su sexualidad latente y esquiva.

Envíanos tu carta al director a: cardenas@u.uchile.cl