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Año X, 21 de mayo de 2018

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TPP-11, la “Constitución global” que amenaza la soberanía

Las organizaciones agrupadas en Chile mejor sin TLC convocaron a una manifestación en contra del acuerdo que se firmará este ocho de marzo en nuestro país. El tratado es visto como una real amenaza para la soberanía nacional.

Paula Campos

  Jueves 1 de febrero 2018 9:58 hrs. 
CH01. SANTIAGO DE CHILE (CHILE), 04/02/2016.- Diversas organizaciones sociales protestan contra el Acuerdo Traspacífico (TPP) hoy, jueves 4 de febrero de 2016, frente al Palacio de la Moneda en Santiago de Chile (Chile). Diferentes organizaciones sociales se manifestaron en la sede del Ejecutivo chileno, contra el Acuerdo Transpacífico (TPP), firmado en Nueva Zelanda, al que acusan de violar la libertad de los ciudadanos y sus derechos civiles. EFE/Sebastián Silva

Para este ocho de marzo se convocó a una manifestación en contra de la firma del TPP-11 programada para ese mismo día en nuestro país.

La actividad organizada por diversas organizaciones de la sociedad civil participantes de la plataforma Chile mejor sin TLC busca visibilizar la molestia por la decisión del gobierno de Michelle Bachelet de ratificar un acuerdo de libre comercio desconocido para los ciudadanos.

El TPP-11 es la nueva forma que toma el antes únicamente llamado TPP, luego que Estados Unidos decidiera abandonar el grupo. Junto a Chile, Australia, Brunéi, Canadá, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Péru, Singapur y Vietnam se sumaron a la iniciativa.

Lucía Sepúlveda, miembro de la red, profundizó en las críticas contra esta negociación.

“Hemos sostenido una larga campaña contra el TPP en general. El TPP-11 es exactamente lo mismo: un tratado que se negoció en completo secretismo, sin consulta alguna a la ciudadanía, tampoco están informados los parlamentarios. Es algo hecho en las altas esferas”.

Para la periodista, el principal problema de la fórmula es que pone graves obstáculos para cualquier cambio que se quiera hacer en el futuro para mejorar las condiciones de vida en Chile. “El TPP-11 va a afectar la soberanía nacional, es decir, la capacidad que tenemos para generar nuestras propias leyes al ser una especie de Constitución global: nos va a supervigilar en todas las legislaciones. Eso significa, por ejemplo, previsión, agua, semillas y todo lo en lo que necesitamos hacer mejores leyes, van a quedar con un candado. No vamos a poder avanzar nada con relación a como estamos ahora ¡Todos sabemos cómo estamos ahora! No estamos en un buen nivel. Nuestra legislación es débil. En ese marco, que te pongan un tratado, llamado de libre comercio, pero que en el fondo apunta a beneficiar a las grandes corporaciones transnacionales, es inaceptable”.

¿Cómo leen el que se firme a tres días del cambio de mando?

“Es una señal equívoca. El tratado comenzó con Sebastián Piñera. Michelle Bachelet fue entusiasta en su defensa. Esto da cuenta que estas administraciones no tienen diferencias sustantivas en el fondo en el tema de relaciones internacionales y de cautelar la soberanía nacional.

Impone un sistema internacional de resolución de controversias, medida que faculta a cualquier transnacional que haya invertido en Chile a reclamar ante este grupo de veedores si ven, por ejemplo, menos ganancias que las proyectadas y puedan demandar al país por eso.

Ponen a los países en una situación preventiva. Los gobiernos no van a querer tomar medidas controvertidas porque pueden verse visto sujetos a este tipo de intervenciones desde el exterior. Eso es una pérdida de soberanía”.

Además se firma el ocho de marzo ¿Por qué elegir el día internacional de la mujer para hacerlo?

“Seguramente la Presidenta está usando el ocho de marzo para presentar el capítulo de género que incluye el tratado. El texto es desconocido, al igual que los otros capítulos. Sin embargo, si nos guiamos por el que se incluyó en la renegociación con Canadá. En el fondo es prácticamente, humo. Muchas bonitas palabras, sin incluir ninguna protección efectiva de los derechos de las mujeres y, en general, de los temas de género.

El capítulo de género es florido. No hay forma de hacerlo efectivo. No es vinculante.

¡Es un engaño! Seguramente, se va a presentar como un regalo para las mujeres, pero es todo lo contrario: es un paquete envenenado, una manzana podrida”.

A través de un comunicado de prensa, Francisca Rodríguez de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas ANAMURI comentó que como organización se encuentran “consternadas e impactadas de que justo para el día internacional de la mujer un Gobierno presidido por una mujer esté firmando las cadenas de Chile”. La activista indicó que  para ANAMURI el  8 de marzo será un día de resistencia contra el TPP. “El  8 de marzo tiene otra connotación para las mujeres hoy, ya no solo contra el patriarcado, también es contra esta violencia económica dominante que se presta para explotar mucho más a las mujeres”, indicó.

Marco Kremerman de Fundación Sol, indica  que “la firma del TPP 11 representa un impulso importante del Gobierno de Chile para firmar tratados de libre comercio promocionando que van a ser exitosos para toda la población, pero no hay evidencia empírica de que haya sido así con los TLC anteriores. En estos acuerdos se terminan integrando el capital, los grupos económicos de los países, por eso no es de extrañar que los procesos para suscribir estos acuerdos sean poco democráticos y hayan barreras para conocer lo que se está firmando”.

El rechazo de los grupos se funda principalmente en que el acuerdo transpacífico, TPP 11, afectaría a la soberanía de los pueblos, a la propiedad intelectual, flexibilizaría políticas de protección socioambientales; lo que se suma a que es un texto que no ha sido discutido con la información requerida ante las fuerzas políticas y la ciudadanía.