Diario y Radio U Chile

Año X, 13 de diciembre de 2018

Escritorio

Calidad de vida

Belén Hidalgo G. Cartas al Director |

  Jueves 22 de febrero 2018 16:15 hrs. 

Señor Director:

Envejecer es parte de nuestra condición humana, desde este punto de vista no podemos negar que envejecer es un proceso natural, un dato no menor es que cada 60 segundos dos personas en el mundo cumplen 60 años, por lo que el porcentaje de personas mayores va en considerable aumento. En Chile el índice de envejecimiento alcanza el 80,9 por ciento, lo que nos ubica en el lugar N°20 a nivel mundial y en segundo lugar entre los países de Latinoamérica.

Diversas investigaciones tanto locales como internacionales dan cuenta que, en general las personas asignamos a la vejez un conjunto de atributos y características bastante negativas. A través de las generaciones, la vejez se asocia a, dependencia, desmotivación, soledad, desvalorización, con ser difíciles de tratar, rigidez en sus pensamientos o hábitos, incapaces de adaptarse a los cambios, que son frágiles e improductivos, asexuados y fragilidad, entre otros atributos.

Por lo que es necesario cambiar esta concepción social y  generar lazos entre las generaciones y acortar esta brecha de diferencias etarias, ya que ambos grupos se pueden nutrir por medio de un intercambio recíproco intencionado, el adulto mayor tiene la necesidad de criar, educar, enseñar, transmitir costumbres culturales, comunicar valores y dejar un legado, mientras que las generaciones más jóvenes necesitan ser cuidados, enseñados, tener modelos positivos de identidad cultural y estar conectados con las generaciones pasadas y aprender de ellas.

Según programas europeos a través de sus programas y actividades intergeneracionales, buscan incrementar la cooperación y el intercambio entre las personas de diferentes generaciones, lo que implica compartir habilidades, conocimientos y experiencias.

Los beneficios que ofrecen los programas intergeneracionales son; construir valores sociales de solidaridad y respeto hacia todas las edades, crear redes de apoyo para acompañar al grupo etarios excluidos socialmente, aportar conocimientos, para combatir los mitos y prejuicios en relación con la vejez, sostener en el adulto mayor el rol transmisor cultural, mejorar la autoestima, el estado de ánimo y la vitalidad, promover la integración comunitaria y tener la oportunidad de seguir aprendiendo.

Para mejorar la calidad de vida e inserción social de las personas mayores, necesitamos generar un lazo entre las diferentes generaciones por medio de estos programas los cuales buscan “Promover el envejecimiento activo, Promover actividades que sirvan para luchar contra la discriminación por razón de edad, por medio de estrategias que permitan mantener y mejorar, tanto la calidad de vida de las personas mayores como su participación social, previniendo el aislamiento y la depresión.

El objetivo de la presente carta es sensibilizar aportando nuevas formas y herramientas como recurso para la formulación de nuevas políticas sociales y la incorporación de esta como una nueva estrategia de intervención profesional que nos permitan la construcción de sociedades más justas y solidarias.

Belén Hidalgo González

Elizabeth Gajardo Bustos

Fonoaudiólogas