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Año XI, 19 de julio de 2019

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Vivienda en Chile: Más que solución, un problema

Ante los problemas que tiene nuestro país para acceder a una vivienda adecuada, organizaciones sociales convocaron a una marcha nacional para el próximo 24 de marzo. Según el académico urbanístico de la Universidad de Chile, Ernesto López, el problema radica en que el plan regulador está en manos de los alcaldes.

Camilo Villa J.

  Sábado 24 de febrero 2018 15:26 hrs. 
foto vivienda

El sueño de la casa propia debe ser uno de los más recurrentes, el caso es que no todos llegan a concretarlo, simplemente, porque el dinero no alcanza. Chile no es la excepción a la regla, de hecho cada vez hay más descontento en torno al problema del hacinamiento, los elevados precios de las viviendas y el entorno en las que se encuentran.

Estas son algunas de las razones por la que el Frente de Resistencias Urbanas Chile convocó, para el próximo 24 de marzo, a la IV marcha nacional por el derecho a la vivienda y ciudad.

Desde la organización dicen ver con preocupación “la existencia de mecanismos e injusticias que imposibilitan el reconocimiento del derecho a la ciudad y a una vivienda digna”. Por eso, piden al Estado, la empresa y la sociedad civil generar espacios de encuentro con miras a tomar medidas conjuntas para una ciudad mejor.

Para la vocera de la agrupación, Doris González, el problema no se limita solo a una casa, sino que es algo más complejo que abarca a la ciudad en su conjunto.

“Hoy no basta solamente con pensar que los problemas de desarrollo urbano, los problemas del hábitat se resolverán creando unidades habitacionales o haciendo propietarias a las personas. Esto tiene que ver con algo mucho más global que se relaciona con el desarrollo de nuestras ciudades, con la planificación urbana, que efectivamente existan servicios para que todas y todos podamos tener una mejor calidad de vida. No hay que tragarse el negocio de los especuladores y las inmobiliarias que lamentablemente lo han hecho muy mal respecto del desarrollo y planificación de nuestras ciudades”.

Para los organizadores de la manifestación la imagen que las autoridades chilenas se esfuerzan por proyectar del país al mundo no se corresponde con la realidad, pues creen que el desarrollo solo llega a algunos sectores del país.

Siguiendo esa línea, Ernesto López, académico del departamento de urbanismo de la Universidad de Chile, dijo que existen varios “Chiles” dentro de Chile, lo que pasa es que no todos esos “Chiles” logran verse a primera vista, porque muchos están intencionalmente ocultos.

“Está el Chile de los migrantes que viven en los campamentos. Está el Chile de las poblaciones periféricas, de las zonas más marginales de la ciudad. Está el Chile de los allegados, el déficit de vivienda circula entre 400 mil y 500 mil, un déficit cuantitativo y cualitativo. Estamos hablando de una alta tasa de allegamiento y hacinamiento, que ha venido creciendo en el país últimamente y eso se puede ver en las encuestas Casen. No es una impresión”.

Para el también investigador del Centro de Estudio del Conflicto y la Cohesión, incluso muchos de los que sí tienen casa no tienen las condiciones ideales. Al respecto indicó que más de la mitad de los chilenos no cuentan con un derecho básico contemplado por la Organización de las Naciones Unidos (ONU), que es el de la vivienda adecuada.

“En el Chile que pone a venta las viviendas se ve muy lindo, muy nice, aparecen grandes ofertas, pero el problema es que podríamos decir con mucha tranquilidad que el 50 por ciento, si es que no el 60 por ciento del país, tiene grandes problemas para acceder a una vivienda adecuada. Entonces, el derecho a la vivienda adecuada, que es el nombre exacto que define la ONU, no se respeta en Chile por lo menos para el 60 por ciento de la población.

En ese sentido, Ernesto López menciona a los llamados guetos verticales de Estación Central y Santiago Centro, o la situación en comunas pobres de la Región Metropolitana como La Pintana y Pedro Aguirre Cerda, donde sus espacios verdes son minúsculos.

Consultado sobre las diferencias habitacionales entre las distintas comunas de Santiago, López explicó que el gran problema radica en que los alcaldes cuentan con la potestad de definir cuál será el plan regulador y, por tanto, cada uno toma decisiones según lo que él crea conveniente.

En esta línea, las inmobiliarias se van a las comunas donde tengan menos restricciones y más beneficios.

“Las regulaciones públicas del suelo y la construcción están atomizadas, y en un sistema atomizado los oferentes y las inmobiliarias van saltando donde quieren, donde están las condiciones más flexibles y ventajosas para ellos”.

Solo así se explican las grandes diferencias entre comunas como Vitacura y Estación Central, por ejemplo. Por lo que el académico criticó el “magnánimo” poder que tienen los alcaldes en este sentido y los responsabilizó de la actual situación de vivienda del país.