Diario y Radio U Chile

Año X, 21 de junio de 2018

Escritorio

Organizaciones ambientales exigen que La Higuera sea zona marítima protegida

En los últimos días de la administración Bachelet organizaciones ambientales exigen que La Higuera sea declarada como zona costera protegida para resguardar la biodiversidad y frenar el avance de proyectos industriales que impacten el medioambiente.

Francisco Velásquez

  Martes 6 de marzo 2018 19:56 hrs. 
maxresdefault

La presidenta Michelle Bachelet ha aprovechado sus últimos días de mandato para finiquitar algunos de sus compromisos pendientes. Entre ellos está la responsabilidad que le cabe al estado en la protección del océano que corresponde a nuestro territorio. En este sentido, la mandataria firmó un decreto para la creación de áreas marinas protegidas.

Las áreas que quedaron resguardadas por el documentos presidencial son: el Archipiélago de Juan Fernández; Islas Diego Ramírez–Paso Drake; Rapa Nui; Seno Almirantazgo y Tortel.

Esta decisión tiene relevancia en tiempos en que la contaminación del mar sigue creciendo de forma sostenida. Los indicadores sobre el plástico que se arroja a las aguas es determinante, ocho toneladas al año a un ritmo de 200 kilogramos por segundo.

A esto se suma la extracción desmedida de recursos marinos por parte de las grandes industrias que terminan por dañar la sustentabilidad de peses, algas y la biodiversidad que crece en el fondo marino.

Organizaciones ambientales y la comunidad han discutido la propuesta que el ministerio de Medios Ambiente se encuentra sancionando con la Presidenta de la República, la cual apunta a que se declare como zona marítima protegida la costa del sector de la Higuera, la cual ha sido impactada por diversos proyectos industriales en el último tiempo.

Según explicó Raimundo Gómez, vocero de la organización Chao Pescao “este es un lugar único e irremplazable en el mundo, ya que habitan más de 19 especies de cetáceos como la ballena Azul, Minche, Jorobada y una colonia residente de Pez Naríz de Botella y un ochenta por ciento de la población del pingüino de Humboldt, es decir, es una zona tremendamente rica para el sistema de la corriente de Humboldt. Por eso es necesaria protegerla, además, los pescadores de la zona han aprendido a trabajar de forma sustentable y hoy toda la economía que genera esa forma de producción no puede ser destruida”.

 En el mismo sentido, agregó que “generalmente el sector que hace pesca masiva y de arrastre siempre va a velar por sus intereses y no por el de las comunidades más pequeñas. La forma de trabajar con ellos es que cada uno tenga su espacio para hacer el trabajo, por lo mismo, creo que como en la Higuera se ha desarrollado la pesca y extracción de forma artesanal y se apunta a la calidad del producto más que a su masividad”.

De esta manera, la decisión de la presidenta en estos últimos días será clave para proteger esta zona del posible reflote de Dominga, que a pesar de ser un proyecto rechazado por todas las instancias de la institucionalidad ambiental, sigue en pugna judicial.

Las organizaciones buscan que la redacción del proyecto se mantenga y de esta forma sean más las áreas protegidas. La idea es que la discusión y socialización comunitaria que se realizó para el desarrollo de la propuesta se mantenga.