Diario y Radio U Chile

Año X, 16 de agosto de 2018

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Comunidad Yagan dice ¡No al Muro!

Cristina Zárraga, autora de "Memorias de mi abuela yagan" escribió este manifiesto denunciando la construcción de un un muro gigantesco en el borde costero que impide a la comunidad yagan la vista al "Onashaga" o Canal Beagle. Esta pared inhabilita a la comunidad indígena a ejercer su derecho ancestral al mar.

Diario Uchile

  Martes 13 de marzo 2018 8:35 hrs. 
yagan

Intensos días está viviendo la Comunidad Yagan en Ukika ante la construcción de un muro en la costa privándoles del mar y con la intención de subir la calle a la altura de este muro, lo que significaría dejarlos en un hoyo…

La Comunidad se ha reunido, reclamando sus derechos, y como no han tendido aún respuestas claras, se han tomado la calle, impidiendo los trabajos…

Que se escuche la voz de los yaganes alguna vez.  Esto ha llegado muy lejos y una oportunidad para tomar más fuerza como familia y reconocer nuestros derechos ancestrales.

Hace unos días, conversando con mis padres y mi abuela desde Ukika, me transmiten su dolor, su impotencia, al verse nuevamente pasados a llevar, por parte de las autoridades (Seremi Obras Públicas) al construirse un muro gigantesco en el borde costero, impidiéndoles la vista al Onashaga o Canal Beagle, es decir, un muro de cemento en frente del poblado Ukika, donde vive mi abuela y otras familias yaganes, que hace unos días atrás desde sus ventanas podían contemplar uno de los elementos mas importantes de conexión espiritual, el mar.

Hoy  todo se ha vuelto oscuro, encierro, cárcel, desesperación ante un muro muerto y sin sentido.

La Comunidad Yagan ha expresado su molestia y su resistencia ante este muro.

Hubo una consulta previa, dentro del proyecto de construcción del puente, por ser un área de desarrollo indígena, pero en ningún momento se mencionaron los detalles de este muro gigantesco que les quitaría por completo la vista al mar; como cuenta David Alday Presidente de la Comunidad Yagan “…nos deja en una condición pésima, en un hoyo… además de que se nos quita el derecho ancestral que tenemos nosotros al mar…”

Ahora pienso en mi abuela, que dirá su silencio, me imagino confundida, triste y con rabia.

Considerada como un Tesoro Humano, hija Ilustre, entre otros reconocimientos.  Y ahora la hunden junto a su gente con un muro frente a su casa, en donde ella suele tejer sentada junto a la ventana o en el kipakar contemplando las aguas y el movimiento que hay en él, el zarpe o arribo de las embarcaciones, donde muchas veces vienen navegando sus hijos.

No me parece justo y se contradice al respeto, admiración y la imagen que se tiene sobre la abuela Cristina Calderón también a nivel internacional, que el Gobierno de Chile permita o deje pasar este acto; la construcción del Muro; como una obra ejecutada, que no se puede demoler.

Además con este acto vemos nuevamente la falta de respeto, el atropello hacia las minorías indígenas, por parte de autoridades, sumergidas en sus proyectos que para nada van a beneficio de las personas en donde son realizados, como lo es en este caso.  Afectando a la salud mental, llevando a la marginación, depresión, alcoholismo, entre otros.

Escribo este manifiesto apoyando a mi familia yagan en Ukika, pues se lo que significa esa libertad visual hacia la inmensidad, es la libertad del alma, que siempre vivió nuestro pueblo canoero a las orillas del mar.