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Año X, 26 de abril de 2018

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Puerto CAP: El reemplazo de Dominga con “sello verde”

La Corte Suprema desestimó el recurso de casación de la comunidad contra el Puerto Cruz Grande del grupo CAP para revocar la Resolución de Calificación Ambiental entregada al proyecto. La ciudadanía alega que la iniciativa no cuenta con estudio de base ni plan de mitigación acorde al ecosistema de reserva en el que pretende emplazarse. A la espera del fallo por el proyecto Dominga surgen dudas sobre su relación con el puerto de CAP.

Francisco Velásquez

  Viernes 13 de abril 2018 20:32 hrs. 
mapa-cruz-grande

El Proyecto Dominga es una pantalla del puerto CAP en La Higuera. Mientras el país ha mantenido su atención puesta en la iniciativa minera – portuaria que amenaza la biodiversidad endémica del territorio, el holding del acero avanzó en los permisos ambientales para instalar un puerto a solo cinco kilómetros del cuestionado proyecto Dominga.

La Corte Suprema en su fallo mantuvo el rechazo de la justicia ambiental a los últimos recursos presentados por opositores al proyecto portuario del grupo CAP, generando con esto la antesala de la decisión del Primer Tribunal de Antofagasta que anunció que entre el lunes y el miércoles dará a conocer su decisión sobre la causa que buscaba retrotraer el rechazo del proyecto Dominga, luego que fuera rechazado por diferentes instancias ambientales.

Solo existen cinco kilómetros de separación entre estos dos puertos, el caso es que la atención siempre estuvo puesta en Dominga, primero por los conflictos deLA-HIGUERA-400x263 interés asociados. Así se conoció al término del secreto en la carpeta investigativa del Caso Penta y por la posterior declaración de Pablo Wagner, donde se pudo establecer que la ex autoridad recibió pagos por servicios no prestados por medio de boletas ideológicamente falsas hechas por su cuñada por un monto de 120 millones de pesos.

De esos 120 millones, 42 habrían sido entregados, según figura en la investigación, en pagos de 3 millones de pesos bimensuales, con el propósito de operar a beneficio del proyecto minero Dominga, de la cual uno de los socios fue el dueño de Penta Carlos Alberto Délano.

La Comisión de Evaluación Regional fue la primera instancia en rechazar el proyecto, cuestionando la línea de base de la iniciativa, así como también la ausencia de un plan de mitigación ambiental pertinente con los daños que causaría la ejecución del proyecto. Luego fue el turno del Comité de Ministros que con su rechazo le devolvió la confianza a la comunidad que por más de cinco años ha luchado por defender la biodiversidad marina única que habita en La Higuera.

Ante dicho rechazo la empresa Andes Iron presentó un recurso de nulidad ante la Corte Suprema con la intención de retrotraer el rechazo del proyecto. Una historia que parecía que tendría un final favorable para la comunidad, pero que en los últimos días tuvo un vuelco, ya que el puerto CAP se encuentra en las últimas fases de instalación en las costas de La Higuera.

Puerto CAP, el reemplazo de Dominga  

El holding CAP es un grupo chileno que nace en Talcahuano con su planta más antigua, la siderúrgica Huachipato. En el norte este grupo mantiene faenas mineras de hierro con operaciones en Atacama y Coquimbo. También existe un área que es CAP Infraestructura, asociada a una planta desalinizadora de agua de mar, una línea de trasmisión eléctrica y a un puerto en específico, Las Losas.

Por los puertos de CAP entran y salen diferentes productos, desde uvas hasta minerales y se reciben productos como paneles fotovoltaicos y turbinas eólicas, entre otras cosas. Son puertos multipropósito que pueden recibir diversos tipos de carga, CAP es el tercer operador portuario chileno por volumen.

En las diferentes regiones donde funcionan los puertos CAP no solo se comercializan los productos metalúrgicos que extraen por su giro, sino que se suman las producciones de diferentes empresas mineras que funcionan en estos territorios. Es lo mismo que podría pasar si se instala el puerto proyectado para La Higuera. Ya no se necesitarían las instalaciones de Dominga, sino que se podría gestionar la comercialización por vía marítima de los minerales a través de la infraestructura de CAP.

La Higuera: Reserva Nacional en sacrificio

Los movimientos ciudadanos de la Higuera han mantenido una férrea resistencia al proyecto Dominga, al igual que los pescadores que ven con desazón un nuevo escenario de contaminación para las costas que les permiten su subsistencia.

Oceana es una organización dedicada a la conservación del mar que ha apoyado a los habitantes de la cuarta región que parecen estar disputando la protección del ecosistema con el gobierno. Mientras tanto, la institucionalidad ambiental y la empresa funcionan como un bloque que dialoga fluidamente, la comunidad se encuentra marginada a la mera espera de fallos y decisiones, pese a ser quienes habitan estos espacios.

El puerto CAP corrió solo, sin resistencia y camuflado tras las múltiples críticas a Dominga. Hoy aparece en su último proceso y Oceana “apoyó con abogados a la comunidad para desestimar la aprobación de este proyecto, porque ellos nunca consideraron las vías de tránsito de los buques y por primera vez se piensa sobre esto en Chile, puesto que tiene profundos impactos sobre las áreas marinas que CAP no había medido”, explica Lisbeth Van der Meer.

A la Directora de Oceana, le sorprendió que el fallo de Dominga saliera al mismo tiempo que fue rechazada la impugnación que hicieran ellos frente a la aceptación del puerto CAP. Por lo mismo, “presentamos una casación ante la Corte Suprema, pero se desestimó completamente nuestra postura, cuando lo que decimos es que no existe línea base para ninguno de los dos proyectos”, dijo.

“Hay que tener claro que este no es cualquier lugar de Chile, no es un ecosistema común, es algo sumamente único porque tiene una amplia gama de biodiversidad. En el mundo no existen más de treinta y cinco lugares como este. Cualquier proyecto que quiera estar en este contexto debe tener establecido y declarar los impactos. Ninguno de los dos proyectos lo hizo. Estamos aquí frente a una disyuntiva y frente a un retroceso de la legislación ambiental”, denunció Lisbeth Van der Meer.

Con la decisión de la Corte Suprema que desestimó el recurso que presentamos contra CAP “estamos presentando una reposición, pero este es el último paso. Si esto no tiene efectos de ahí vendría la implementación, proceso que creo que va a ser difícil con tanta oposición social. Es inconcebible que esta zona se pretenda industrializar y llevarla al sacrificio cuando es una reserva nacional”.

“Aquí falta un ordenamiento costero para Chile, apuntar a resolver la planificación del territorio y el borde costero, para así proteger la biodiversidad. A la empresa y a la comunidad le falta la certeza de cómo se proyecta el desarrollo industrial para esa zona. Las personas en estos lugares han trabajado en la pesca y el turismo y ven como estos sueños están siendo embargados igual como el ecosistema”, finalizó la activista.

Proyección internacional de CAP

Grupo CAP, el principal productor de minerales de hierro y pellets en la costa americana del Pacífico, el mayor productor siderúrgico en Chile y el más importante procesador de acero del país, valoró la decisión de la Corte Suprema de rechazar el recurso de casación interpuesto en contra del proyecto.

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Puerto Cruz Grande de CAP Minería, que desde 2015 cuenta con su aprobación ambiental y planea una inversión inicial de unos 250 millones de dólares, tiene el potencial de reconvertirse en un proyecto de puerto multipropósito de la región de Coquimbo, ya sea de minerales o productos agrícolas nacionales o de países vecinos, como Argentina u otras naciones del cono sur de América.

A través de un comunicado de prensa, el gerente general del Grupo CAP, Erick Weber, reiteró que “el proyecto Puerto Cruz Grande, que cuenta con su RCA aprobada, representa un activo estratégico no solo para la compañía, sino que también para Chile. La integración con países del cono sur de América, requerirá por cierto de la habilitación de este tipo de infraestructura”.

El impacto ambiental de esta faena portuaria no será solo la de buques que vienen al encuentro de materias primas chilenas, sino que de buena parte de Latinoamérica. “Recientemente, en una reunión entre autoridades nacionales, argentinas y privados portuarios, Chile mostró la capacidad de terminales marítimos con la que cuenta actualmente la región de Coquimbo, oferta que, además, crecería en casi un 50 por ciento hacia 2028 con la ampliación del Puerto Coquimbo y del Puerto de Guayacán (este último también de CAP Minería) y la potencial construcción del Puerto Cruz Grande”, explica el comunicado enviado por la empresa minera.

Todo esto con miras a la conectividad portuaria que se necesitará para el corredor bioceánico y el Túnel Agua Negra que conectaría físicamente la Provincia Argentina de San Juan y la Región de Coquimbo. Un proyecto binacional cuyo proceso de precalificación de las empresas que participarán en la licitación de su construcción se encuentra cerrado.

El Proyecto Dominga es una pantalla del puerto CAP en La Higuera. Mientras el país ha mantenido su atención puesta en la iniciativa minera – portuaria que amenaza la biodiversidad endémica del territorio, el holding del acero avanzó en los permisos ambientales para instalar un puerto a solo cinco kilómetros del cuestionado proyecto Dominga.

La Corte Suprema en su fallo mantuvo el rechazo de la justicia ambiental a los últimos recursos presentados por opositores al proyecto portuario del grupo CAP, generando con esto la antesala de la decisión del Primer Tribunal de Antofagasta que anunció que entre el lunes y el miércoles dará a conocer su decisión sobre la causa que buscaba retrotraer el rechazo del proyecto Dominga, luego que fuera rechazado por diferentes instancias ambientales.

Solo existen cinco kilómetros de separación entre estos dos puertos, el caso es que la atención siempre estuvo puesta en Dominga, primero por los conflictos deLA-HIGUERA-400x263 interés asociados. Así se conoció al término del secreto en la carpeta investigativa del Caso Penta y por la posterior declaración de Pablo Wagner, donde se pudo establecer que la ex autoridad recibió pagos por servicios no prestados por medio de boletas ideológicamente falsas hechas por su cuñada por un monto de 120 millones de pesos.

De esos 120 millones, 42 habrían sido entregados, según figura en la investigación, en pagos de 3 millones de pesos bimensuales, con el propósito de operar a beneficio del proyecto minero Dominga, de la cual uno de los socios fue el dueño de Penta Carlos Alberto Délano.

La Comisión de Evaluación Regional fue la primera instancia en rechazar el proyecto, cuestionando la línea de base de la iniciativa, así como también la ausencia de un plan de mitigación ambiental pertinente con los daños que causaría la ejecución del proyecto. Luego fue el turno del Comité de Ministros que con su rechazo le devolvió la confianza a la comunidad que por más de cinco años ha luchado por defender la biodiversidad marina única que habita en La Higuera.

Ante dicho rechazo la empresa Andes Iron presentó un recurso de nulidad ante la Corte Suprema con la intención de retrotraer el rechazo del proyecto. Una historia que parecía que tendría un final favorable para la comunidad, pero que en los últimos días tuvo un vuelco, ya que el puerto CAP se encuentra en las últimas fases de instalación en las costas de La Higuera.

Puerto CAP, el reemplazo de Dominga  

El holding CAP es un grupo chileno que nace en Talcahuano con su planta más antigua, la siderúrgica Huachipato. En el norte este grupo mantiene faenas mineras de hierro con operaciones en Atacama y Coquimbo. También existe un área que es CAP Infraestructura, asociada a una planta desalinizadora de agua de mar, una línea de trasmisión eléctrica y a un puerto en específico, Las Losas.

Por los puertos de CAP entran y salen diferentes productos, desde uvas hasta minerales y se reciben productos como paneles fotovoltaicos y turbinas eólicas, entre otras cosas. Son puertos multipropósito que pueden recibir diversos tipos de carga, CAP es el tercer operador portuario chileno por volumen.

En las diferentes regiones donde funcionan los puertos CAP no solo se comercializan los productos metalúrgicos que extraen por su giro, sino que se suman las producciones de diferentes empresas mineras que funcionan en estos territorios. Es lo mismo que podría pasar si se instala el puerto proyectado para La Higuera. Ya no se necesitarían las instalaciones de Dominga, sino que se podría gestionar la comercialización por vía marítima de los minerales a través de la infraestructura de CAP.

La Higuera: Reserva Nacional en sacrificio

Los movimientos ciudadanos de la Higuera han mantenido una férrea resistencia al proyecto Dominga, al igual que los pescadores que ven con desazón un nuevo escenario de contaminación para las costas que les permiten su subsistencia.

Oceana es una organización dedicada a la conservación del mar que ha apoyado a los habitantes de la cuarta región que parecen estar disputando la protección del ecosistema con el gobierno. Mientras tanto, la institucionalidad ambiental y la empresa funcionan como un bloque que dialoga fluidamente, la comunidad se encuentra marginada a la mera espera de fallos y decisiones, pese a ser quienes habitan estos espacios.

El puerto CAP corrió solo, sin resistencia y camuflado tras las múltiples críticas a Dominga. Hoy aparece en su último proceso y Oceana “apoyó con abogados a la comunidad para desestimar la aprobación de este proyecto, porque ellos nunca consideraron las vías de tránsito de los buques y por primera vez se piensa sobre esto en Chile, puesto que tiene profundos impactos sobre las áreas marinas que CAP no había medido”, explica Lisbeth Van der Meer.

A la Directora de Oceana, le sorprendió que el fallo de Dominga saliera al mismo tiempo que fue rechazada la impugnación que hicieran ellos frente a la aceptación del puerto CAP. Por lo mismo, “presentamos una casación ante la Corte Suprema, pero se desestimó completamente nuestra postura, cuando lo que decimos es que no existe línea base para ninguno de los dos proyectos”, dijo.

“Hay que tener claro que este no es cualquier lugar de Chile, no es un ecosistema común, es algo sumamente único porque tiene una amplia gama de biodiversidad. En el mundo no existen más de treinta y cinco lugares como este. Cualquier proyecto que quiera estar en este contexto debe tener establecido y declarar los impactos. Ninguno de los dos proyectos lo hizo. Estamos aquí frente a una disyuntiva y frente a un retroceso de la legislación ambiental”, denunció Lisbeth Van der Meer.

Con la decisión de la Corte Suprema que desestimó el recurso que presentamos contra CAP “estamos presentando una reposición, pero este es el último paso. Si esto no tiene efectos de ahí vendría la implementación, proceso que creo que va a ser difícil con tanta oposición social. Es inconcebible que esta zona se pretenda industrializar y llevarla al sacrificio cuando es una reserva nacional”.

“Aquí falta un ordenamiento costero para Chile, apuntar a resolver la planificación del territorio y el borde costero, para así proteger la biodiversidad. A la empresa y a la comunidad le falta la certeza de cómo se proyecta el desarrollo industrial para esa zona. Las personas en estos lugares han trabajado en la pesca y el turismo y ven como estos sueños están siendo embargados igual como el ecosistema”, finalizó la activista.

Proyección internacional de CAP

Grupo CAP, el principal productor de minerales de hierro y pellets en la costa americana del Pacífico, el mayor productor siderúrgico en Chile y el más importante procesador de acero del país, valoró la decisión de la Corte Suprema de rechazar el recurso de casación interpuesto en contra del proyecto.

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Puerto Cruz Grande de CAP Minería, que desde 2015 cuenta con su aprobación ambiental y planea una inversión inicial de unos 250 millones de dólares, tiene el potencial de reconvertirse en un proyecto de puerto multipropósito de la región de Coquimbo, ya sea de minerales o productos agrícolas nacionales o de países vecinos, como Argentina u otras naciones del cono sur de América.

A través de un comunicado de prensa, el gerente general del Grupo CAP, Erick Weber, reiteró que “el proyecto Puerto Cruz Grande, que cuenta con su RCA aprobada, representa un activo estratégico no solo para la compañía, sino que también para Chile. La integración con países del cono sur de América, requerirá por cierto de la habilitación de este tipo de infraestructura”.

El impacto ambiental de esta faena portuaria no será solo la de buques que vienen al encuentro de materias primas chilenas, sino que de buena parte de Latinoamérica. “Recientemente, en una reunión entre autoridades nacionales, argentinas y privados portuarios, Chile mostró la capacidad de terminales marítimos con la que cuenta actualmente la región de Coquimbo, oferta que, además, crecería en casi un 50 por ciento hacia 2028 con la ampliación del Puerto Coquimbo y del Puerto de Guayacán (este último también de CAP Minería) y la potencial construcción del Puerto Cruz Grande”, explica el comunicado enviado por la empresa minera.

Todo esto con miras a la conectividad portuaria que se necesitará para el corredor bioceánico y el Túnel Agua Negra que conectaría físicamente la Provincia Argentina de San Juan y la Región de Coquimbo. Un proyecto binacional cuyo proceso de precalificación de las empresas que participarán en la licitación de su construcción se encuentra cerrado.