Diario y Radio U Chile

Año X, 17 de octubre de 2018

Escritorio

Transgéneros

Mario Pruzzo Cartas al Director |

  Martes 17 de abril 2018 8:38 hrs. 

Señor Director:

En carta publicada el día 13 de abril, se manifiesta la urgencia del reconocimiento de identidad a las personas transgéneros. Concuerdo plenamente, ya que creo que la inclusión es fundamental en un país desarrollado, pero la situación de estas personas también conlleva un tema que debe ser tratado de manera responsable por las radicales transformaciones físicas que ello involucra y la importancia de que la decisión sea tomada en el momento adecuado.

Según la Healthy Children Org., alrededor de los cuatro años, niños y niñas se sienten como tales y realizan naturalmente actividades y juegos acordes con su género. Así mismo, el psicólogo estadounidense Lawrence Kohlberg plantea que la sexualidad será fluctuante hasta los seis o siete años, etapa en que manifestarán indistintamente el masculino y femenino. Esta inclinación también puede cambiar en el tiempo o tender hacia la homosexualidad. En países como España se espera al fin de la adolescencia, alrededor de los dieciséis años, para realizar el cambio de sexo. Este proceso es gradual y comienza con un tratamiento hormonal en un lugar especializado por su alto riesgo, ya que puede conllevar desde problemas sexuales hasta daños vesiculares, hepáticos, en la vista periférica, hipertiroidismo e incluso en diabetes tipo 2.

Por lo anterior, pienso que es indispensable legislar sobre el tema y dar a todas las personas transgénero de nuestro país la posibilidad de someterse a una operación de cambio de sexo para vivir con la dignidad que merecen y tener leyes acordes para proteger sus derechos e integrarlas a nuestra sociedad. Pero a su vez, debemos tener en cuenta que dado el alto riesgo que implica, así como el hecho de que no está claro el momento de definición de la identidad sexual, que es un proceso de años, pienso se debe esperar a que este proceso concluya para llevar a cabo las intervenciones físicas necesarias para este cambio. Creo que no debe ser un niño menor de edad quien decida sobre un tema tan trascendente e irreversible, a una edad en que no tiene la madurez para ello, ni existe en ese momento una certeza respecto de la sexualidad que se está manifestando en esa etapa de su vida.