Diario y Radio U Chile

Año X, 22 de mayo de 2018

Escritorio
André Jouffé

Santiago rumbo a Ciudad del Cabo

André Jouffé | Domingo 13 de mayo 2018 11:04 hrs.

Efectivamente, una familia de tres personas puede vivir con cinco litros de agua al día, incluida la utilizada en el inodoro. Todo depende de la administración del líquido y su reciclaje doméstico.

La industria fabrica  en forma masiva máquinas desalinizadoras, única solución para un problema previsto para el 2015 en que efectivamente no habrá agua potable para la ciudad. Estas máquinas muy efectivas desde la Guerra del Pacífico en versión moderna,   tienen eso sí un alto costo de consumo de energía, de seguro térmica.

En el sector Oriente se consumen 600 litros de agua por persona, en los barrios populares, 125.  Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, reparte en la actualidad entre ricos y pobres cinco litros diarios por una política sin prevención, de descuido y corrupción.

En un país de torrentes más que de ríos, como señalaba Eduardo Frei Ruiz Tagle, bajo cuyo gobierno hubo un aceleramiento sin tope de la privatización del agua, la falta de visión impidió la construcción oportuna de embalses, pozos y lugares de acumulación. De la Cordillera al mar es el común denominador; salvo excepciones como el Toltén,  Calle Calle y BíoBío.

Lo más peculiar del fenómeno es la  falta absoluta de conciencia del drama muy a corto plazo, Ya nadie puede decir: “Cuando ocurra, ya no estaré aquí”,

Gente con algunos recursos, aunque sean escasos, adquieren propiedades de Valdivia al sur, donde el fenómeno puede llegar en medio siglo, aunque todas las previsiones optimista han fallado al respecto.  El caso del desmembramiento de la Antártica y el adelgazamiento de la plancha de hielo, son evidencias incontrarrestables.

El Presidente de la División Latinoamericana de la Asociación Internacional de Ingeniería e Investigación Hidroambiental, José Vargas Baecheler, asegura que la falta de agua y su actual distribución son el principal peligro que enfrenta Chile en estos momentos

El experto cree que nos encontramos en un período crítico y que es momento de tomar decisiones.  Y afirma: “Chile en promedio es uno de los países más ricos en agua, pero tiene una distribución absolutamente desigual producto de su situación geográfica. Por ello, de haber un plan de mitigación, éste debe concentrarse no sólo en controlar los efectos del cambio climático, sino que, sobre todo, debe centrarse en acciones que propendan a dar un mejor uso al agua”.

La Universidad de Santiago, asimismo, publicó un estudio en el cual se reitera que el año 2025 es último con agua a libre disposición.

Mientras, la ciudad crece para arriba y hacia los lados.

El reciclaje es aún un término desconocido para la mayoría.

Parlamentarios con propiedades agrícolas con una visión cortoplacista han hecho caso omiso del futuro.

Faltas menos de  siete años, y se abordan temas obsoletos, como   ocurre en las escuelas donde se tratan materias inútiles para el futuro cuando los niños sean adultos. El sismo masivo migratorio hacia el sur es una evidencia innegable. La adquisición de terrenos en Magallanes por parte de inversionistas del norte crece y no precisamente por el clima adorable.