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Año X, 15 de octubre de 2018

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Obispos afirman no saber quién malinformó al Papa

Este lunes tuvo lugar la primera rueda de prensa de la Conferencia Episcopal en el Vaticano, previo a la reunión que sostendrá el clero chileno con el Papa por el informe de Charles Scicluna. Ambos voceros –Juan Ignacio González y Fernando Ramos– dijeron que no conocían la información entregada a Francisco antes de su viaje a Chile, además de lanzar otras declaraciones que fueron rechazadas por las víctimas de Fernando Karadima.

Nicolás Massai D.

  Lunes 14 de mayo 2018 19:51 hrs. 
obispos

La sala se encontraba llena de periodistas de medios internacionales. Delante de un cuadro en el que se veían distintos papas del último tiempo, y apoyados en un mesón, estaban dos autoridades de la Conferencia Episcopal chilena (Cech): Fernando Ramos, secretario general, y Juan Ignacio González, obispo de la diócesis de San Bernardo.

Por cerca de cuarenta minutos, los reporteros les consultaron acerca de esta reunión extraordinaria del obispado chileno con Jorge Bergoglio, en la que abordarán las conclusiones del informe realizado por Charles Scicluna sobre el presunto encubrimiento de ciertas autoridades eclesiásticas en los abusos sexuales de Fernando Karadima.

A González, de entrada, le preguntaron por el estado de ánimo de Juan Barros. Él contestó que en realidad no ha tenido contacto con el sacerdote formado por el ex párroco de El Bosque, y dio a entender que la cercanía que se les sindica a ambos no es tal (el titular de San Bernardo fue uno de los que sostuvo, en enero de este año, la tesis de que no habían pruebas contra Barros).

“(Durante la visita del Papa) Necesitaba compañía y yo lo hice como obra de caridad”, señaló.

A continuación, fue consultado acerca de por qué no habían sido capaces, como Conferencia Episcopal, de haber tomado una determinación antes de que el Papa convocara la instancia, lo que Juan Ignacio González atribuyó a un supuesto desconocimiento que existía, por parte de ellos, sobre las comunicaciones con el Vaticano.

“Precisamente nuestro deseo es escucharlo (a Francisco) porque seguramente nos va a comunicar cosas que incluso nosotros podemos no conocer también. En los casos que hemos conocido, hemos intentado hacer hasta donde es posible. Yo mismo soy miembro de la comisión de prevención hace siete años, me he entrevistado con muchas víctimas, conozco a las víctimas de los maristas, a las que recibió el Santo Padre, pero no hemos llegado, parece, al fondo, y tenemos que seguir trabajando”, dijo.

Solo tuvieron que transcurrir unas pocas horas para que Juan Carlos Cruz y James Hamilton salieran a desmentir esta jugada de la Cech. “No lo he visto en mi vida”, sentenció el primero; “nunca me he juntado ni he hablado con este personaje siniestro, impactante su capacidad de mentira”, acusó el segundo.

El tema Errázuriz

Las comunicaciones de la organización religiosa chilena siguieron con las palabras de Juan Ignacio González. Alguien le preguntó, derechamente, qué opinaba de los calificativos que le han puesto a Francisco Javier Errázuriz, ex arzobispo de Santiago, por su supuesto encubrimiento a los crímenes de Fernando Karadima. El mismo Hamilton lo ha tildado de “criminal”. Sin embargo, la respuesta del obispo de San Bernardo no fue para un lado ni para el otro.

“Uno comprende mucho estas reacciones, incluso estas palabras duras que se dicen. Por eso hay que tener un sentido cuidadoso de juicio, respecto de qué decir de lo que han dicho algunas víctimas de obispos y de otras personas. Yo me pongo del lado de la víctima y digo: comprendo, y me quedo ahí”, comentó.

Fernando Ramos, secretario de la Cech, transmitió “dolor y vergüenza” por el lugar al que condujeron a la iglesia católica en Chile. Igualmente, dijo que este tiempo de crisis les entregará “muchas luces para caminar por esta senda”, y admitió que no contaron con la preparación para captar el impacto que habría en los afectados.

“Recibir la información de que al interior de nuestra comunidad se produjeran abusos sexuales es una cosa que a mucha gente ha dejado bajo schock, porque es algo intolerable, injustificable desde todo punto de vista. Por otra parte, no teníamos ni la preparación ni la capacidad para entender qué es lo que pasa en una víctima. El por qué se demora tantos años en declarar las atrocidades que ha sufrido”, señaló.

Fernando Ramos reiteró que no conocían muy bien los antecedentes de qué información recibió el Papa con respecto al caso Karadima y sus presuntos encubridores. Esto luego de que Francisco reconociera haber “incurrido en graves equivocaciones de valoración y percepción de la situación, especialmente por falta de información veraz y equilibrada”; una frase que abrió una búsqueda de responsables dentro del clero, de la que se han querido desmarcar, de entrada, ambos obispos en la conferencia de este lunes, previo a la reunión con el Papa.