Diario y Radio U Chile

Año X, 20 de junio de 2018

Escritorio

Embalses concesionados: el negocio para remediar la escasez hídrica

En el seminario de la Sociedad Nacional de Agricultura, el Ministro Antonio Walker, junto a Ricardo Arista, presidente de la SNA, propusieron como solución a la escasez hídrica la concesión de embalses. La infraestructura de almacenamiento de aguas es fundamental para los territorios, sin embargo, el modelo económico que hay detrás inquieta a los líderes sociales de la zona de Petorca.

Francisco Velásquez

  Martes 12 de junio 2018 18:23 hrs. 
petorca-grande

La escasez hídrica se ha tomado la agenda de la alta política. El seminario organizado por la Sociedad Nacional de Agricultura (SMA) esta semana, se ha trasformado en una instancia donde los actores del agro se han dado cita para opinar respecto a uno de los temas más relevantes para el futuro de sector, el agua.

 El Ministro de Agricultura, Antonio Walker, puntualizó que la disponibilidad del agua es la principal preocupación del mundo agrícola ente la escasez. Frente a ello, subrayó que el objetivo es agilizar las obras de riego, para lo que se conformará una mesa para la licitación de embalses y de esta manera agilizar las obras de riego.

En este sentido, el titular de agricultura enfatizó que no basta con el riego por infiltración, por lo que anunció que habrá inversión en infraestructura para mejorar la forma de almacenar el agua.

Asimismo, la autoridad volvió a repetir que se mantendrá la certeza jurídica de los derechos de agua y puso como prioridad el consumo humano y la mantención del recurso como un bien nacional de uso público.

Carolina Vilches, jefa de la Oficina de Asuntos Hídricos de la Comuna de Petorca, se ha mostrado constantemente critica a que los derechos de agua sean una propiedad privada, puesto que ha sido testigo del desabastecimiento hídrico en su comuna por parte de las empresas agroexportadoras.

Sin embargo, explica que “la infraestructura es necesaria para retener el agua en el territorio, tanto para las Aguas Potables Rurales como para los canalistas. Se necesita inversión y mejoramiento, porque en muchos casos es precaria”.

Sin embargo, “el modelo de la propiedad del agua y la concentración de los derechos dificulta bastante que sea un desarrollo armónico o que hablemos de un desarrollo, porque estamos hablando de sacar mucha agua del territorio y embalsarla, pero también para exportarla, porque quienes son los dueños de los derechos de agua son los agroindustriales, eso significa que el agua tiene un destino de exportación”, afirma la dirigente social.

Por lo tanto, “es bastante complejo que una infraestructura quede en propiedad de quienes tienen los derechos de agua”, especificó Vilches.

En términos de infraestructura, ya se encuentra aprobado para su construcción el embalse Las Palmas, que se ha pensado como una solución para la escasez hídrica de Petorca. “Hasta ahora los embalses son iniciativa del estado, sin dar una participación intensiva de los privados más allá de la construcción”, explica Carlos Reiher, Ingeniero Civil mención Hidráulica Sanitaria Ambiental de la Universidad de Santiago.

En este sentido, el ingeniero se pregunta de dónde sacarán el agua para rellenar estos embalses, si se están construyendo estas infraestructuras para regar zonas en que actualmente el recurso está agotado.

“Entonces hay que hacer una combinación de embalses ubicados estratégicamente y además conducciones que sean lo suficientemente largas que sirvan para llevar el agua de un lado a otro, pensando en la idea de una carretera hídrica, donde los recursos están disponibles en muchos lugares, pero no necesariamente coinciden con los lugares con el mejor suelo. Solo será posible implementar la lógica de nuevos embalses que se combinen con sistemas de conducción que pueden ser de mediana y larga distancia hasta los puntos donde se quiera regar”, expuso el especialista.

En esta línea, el ingeniero dijo que para él sigue siendo válido el hecho de pensar en embalses, sin poner el apellido del modelo de negocio que está detrás.

Frente a la posibilidad de concesionar los embalses no solo en su construcción, sino que, en su operación, Carlos Reiher explicó que “esta estructura de concesión sería similar a lo que es actualmente el suministro de agua potable donde se tiene una estructura de almacenamiento y se va distribuyendo mediante un tipo tarifa. Es un modelo nuevo, porque actualmente no se está cobrando por entregar agua, sino que uno lo asume como un recurso público y que debe repartirse de forma ecuánime entre las personas que están en un sitio. Puede que esto genere resistencias, porque se está pensando cobrar el agua que se va a entregar”.

Algunos de los resguardos que el ingeniero advierte que habría que poner en este escenario es que “siempre se entienda desde la lógica que lo que se está proveyendo como servicio es la infraestructura de almacenamiento y entrega de agua y no del recurso mismo. Porque si no se estaría contraviniendo esa naturaleza del agua como un derecho de todos”.