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Año X, 20 de septiembre de 2018

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Con límites más altos comienza segunda etapa de Ley de Etiquetados

A dos años de su inicio, este miércoles comenzó la segunda etapa de esta ley, más estricta que la primera, con el fin de seguir facilitando a los consumidores la elección de productos más sanos. A pesar de que la normativa esta hecha para disminuir los índices de obesidad en el país a través de la visibilización de los contenidos de cada producto, los gremios productores de alimentos han sido críticos con esta nueva etapa.

Andrea Bustos C.

  Miércoles 27 de junio 2018 19:40 hrs. 
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Con el inicio de esta nueva fase se reducirán los límites de nutrientes aceptados, así, en el caso de los sólidos se disminuirá de 800 miligramos de sodio a solo 500, mientras que el azúcar bajará de 22,5 a 15 gramos. En el caso de las calorías, el máximo será 300 y las grasas saturadas no podrán ser más de 5 gramos.

Según estimó el Ministerio de Salud, la implementación de estos nuevos valores obligará a que cerca del 10 por ciento de los productos que hoy no contienen sellos deban comenzar a presentarlos, y los comercios e industrias que no respeten la ley se arriesgan a multas de hasta 46 millones de pesos.

La iniciativa, que comenzó en 2016, busca reducir los índices de obesidad en el país, y también poder facilitar la elección de productos teniendo claridad del contenido de cada alimento a través de los ya conocidos sellos “alto en”.

El ministro de Salud, Emilio Satelices, señaló que como gobierno están muy comprometidos con seguir trabajando y mejorando políticas públicas que ayuden a disminuir los problemas de sobrepeso en el país y las enfermedades crónicas que se asocian a la obesidad, a la vez, indicó que se encuentran trabajando para “poder seguir avanzando en que la población y todos los actores se involucren, se comprometan en una sola línea para que las medidas que tomamos como país den el efecto que andamos buscando”.

Si bien la ley ha sido recepcionada de forma positiva por parte de los consumidores, y muchos productores ya han realizado cambios para no tener que presentar los sellos de “alto en”, desde la Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile han sido críticos frente a esta política, pues consideran que se está volviendo muy estricta.

Una de sus las principales quejas ha sido que las medidas se aplican por cada 100 gramos y no por porción, por lo que según indicaron, se dificulta poder cumplir con el objetivo. Sin embargo, desde el Colegio de Nutricionistas manifestaron que aplicar la regla a porciones individuales que no están estandarizadas podría quitar objetividad a la selección.

El medico Ricardo Uauy, doctor en Bioquímica Nutricional y uno de los impulsores de esta ley, comentó que las criticas responden a que con el estilo del gobierno actual podrían encontrar respuestas a sus demandas, sin embargo, aseguró que esto no se está “haciendo a tontas y a locas”, ya que los valores que se han impuesto están basados en consensos y estándares internacionales para fomentar una mejor alimentación.

Además, el académico del Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Chile (INTA) aseguró que la modalidad de etapas busca justamente facilitad la adaptación de los productores: “El punto clave es que eso sirviera para motivar a que ellos adhieran al programa, porque les estamos dando tiempo para que ajusten sus productos a esto, se les esta facilitando que ajusten sus procedimientos”.

El también Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas afirmó que bajo ningún caso la intención es ir en contra del negocio, pero que sí se busca repeler que “el negocio predomine por sobre la salud de las personas”, por lo que si hay alimentos que no se pueden modificar para que estén sin ellos, estos no deben ser producidos, pues son nocivos para la salud.

Por su parte, el profesor de la Escuela de Salud Pública, Cristóbal Cuadrado, afirmó que con los primeros dos años de implementación ya se dio la posibilidad de cambio a los productores, quienes deben entender que es imposible que existan alimentos ultra procesados o comida chatarra y que no presenten sellos.

“Lo que nosotros esperamos es que efectivamente la ciudadanía sepa qué está comiendo. Durante esta primera etapa se fue bastante flexible. Efectivamente se le permitió a la industria hacer esfuerzos por reformular, pero ya en la fase 2 y 3 esperamos que los productos que son dañinos para la salud tengan sellos”, indicó.

Además, apoyó el que se siga avanzando en la completa implementación de esta ley a pesar del cambio de gobierno, pues el hecho de que sea por etapas la deja bajo el criterio de las autoridades a seguir poniendo en marcha sus diversas fases. La completa implementación terminará el próximo año cuando se vuelvan a aumentar los límites de cantidad de sodio, azúcar y grasas saturadas.

Cristóbal Cuadrado es también miembro de un grupo de expertos que han evaluado la propuesta de aumentar los impuestos a los alimentos altos en sodio, azúcar o grasas saturadas, para seguir estableciendo métodos que ayuden a mejorar las conductas alimenticias del país.