Contrariamente a lo que pensó la industria editorial española, las ediciones de bolsillo no se convirtieron en la solución para los cada vez más perjudicados lectores españoles. Por el contrario, la baja sostenida en las ventas viene, en el caso del libro económico, a ser más pronunciada que en el de los libros de factura más elegante.
¿Cómo explicar este comportamiento de los lectores hispanos? ¿Qué viene a decirnos a nosotros, que nos sentimos tan lejos de una crisis económica, pero con Ãndices de lectura tan bajos como los de sus ventas hoy?
Primero. Constatar que el mercado editorial es una de las primeras actividades económicas que se comprimen cuando el dinero escasea. Una afirmación de perogrullo pero que al tener en consideración que vivimos en una de las sociedades más inequitativas del planeta, la compra de libros en Chile, por tanto, pasó a ser desde hace mucho tiempo un producto de primer descarte.
Segundo. Que el lector prefiere comprar un libro de mejor elaboración a una edición más sencilla cuando está decidido y puede pagar por él. Lo que viene a confirmarnos lo que ya sabemos. Quienes compran libros en Chile son los escasÃsimos lectores de los grupos más acomodados… basta ver dónde están localizadas las librerÃas en Chile y el perfil de sus consumidores.
Tercero. Que en la misma medida que se produce la caÃda de las ventas de los libros en España, ha crecido el mercado de los libros electrónicos. Los lectores hispanos han optado por el formato digital antes de dejar de leer, lo que viene a ser un gran llamado de alerta para nosotros que pareciéramos estar en permanente crisis económica, al menos un sector mayoritario de la población chilena.
Con todo, lo más deseable es que se asiente en Chile cada vez más la idea de que los sueldos y salarios deben subir de manera proporcional a todas las frioleras de millones que danzan en las páginas económicas, de modo que la compra de un libro de 30 mil pesos por parte de un trabajador deje de equivaler al 10 por ciento de su ingreso total mensual. Pero también es deseable un Estado eficiente en sus gastos, por lo que hacer un leve pero permanente giro en el tipo de compra de textos escolares, por ejemplo, podrÃa ser una importante vÃa de recaudar recursos para fomentar la alicaÃda industria editorial nacional. Los textos escolares electrónicos permitirÃan a las nuevas generaciones relacionarse de manera activa y productiva con el lenguaje digital, que no es otra cosa sino el mundo que les toca vivir y de paso, dejar de alimentar las arcas de las editoriales foráneas. Porque estos libros electrónicos serÃan producidos por una editorial ligada a la principal universidad estatal que en alianza con otras universidades acreditadas y de calidad especialistas en el tema, tanto desde el punto de vista educativo como tecnológico, haciendo de la experiencia un cÃrculo virtuoso en torno al texto escolar y su eficiencia. Y es que no tenemos porqué seguir los dictámenes de las poderosas y ricas editoriales españolas asentadas en suelo chileno que, prácticamente, obligan al Estado a comprar sus costosÃsimos textos de estudio de papel cuando podemos seguir el ejemplo del sensato ciudadano español que prefiere el formato digital, y el de mejor factura, cuando se puede dar el lujo.
Con el dinero que el Estado recaude, podrÃa levantar la única editorial que posee, la Editorial Universitaria, con el catálogo de libros más valioso del mercado pero que ve desfallecer en lenta agonÃa sin ir a su rescate… y es que en Chile no estamos en crisis, dicen, aunque las cifras de la industria editorial indiquen lo contrario.

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Lo mismo en Chile. Los libros los compra la gente económicamente más acomodada, porque no solamente puede financiárselos, sino que puede darse el lujo de sentarse a leer.
Por otra parte, en nuestro paÃs, entre otros problemas de la educación, hay un aspecto técnico básico: la anticuada metódica de enseñanza de la lecto-escritura de nuestras escuelas no es eficaz para la mayorÃa de nuestros niños. Pocos pueden leer "de corrido". Y eso no es solo ahora. Recuerdo claramente - y tengo mis décadas - que a la edad de diez u once años, al pasar a leer un texto en voz alta delante del curso, la mayorÃa de mis compañeros lo hacÃa en forma bastante deficiente. Y el colegio era privado. Y en el(único) año - Primero de Humanidades - en que estuve en un antiguo y famoso establecimiento fiscal de Santiago, la situación era similar.
Si no dominas bien esa destreza básica, obviamente tu capacidad de estudio queda muy mermada, salvo para los más talentosos.
Por lo tanto, independientemente de cualquier reclamo contra la inequidad o el financiamiento o la segregación, es fundamental reparar este enorme bache.
Afortunadamente, el actual Ministerio de Educación está haciendo una extraordinaria labor en este aspecto, asesorándose con entidades internacionales de alto nivel, e importando material didáctico de lecto-escritura moderno e innovador, y ya se están viendo resultados. Esto pasa inadvertido debajo del actual debate público sobre los aspectos polÃticos y económicos de la educación chilena. Pero es el primer paso para instalar seriamente la lectura entre los niños: capacitación adecuada.
GRANDE, Vivian, GRANDE
Aunque me resisto, como muchos, a dejar de lado la vuelta de página con deito chupeteado, los nuevos tiempos, nos obligan a recurrir más y más al formato digital. Ya nos acostumbraremos!
Si centras el análisis en que hay vendeores y consumidores es que aceptas el modelo. DEbes deslegitimarlo, asociarlo a la corrupción. Ya no hay credo religioso, usan marketing y mercadeo. Cuando defiendes el libro y los pensamientos escritos de cualquier naturaleza y regalas libros, logrars citas con persobnalidades de la cabeza, vas a exposiciones internacionales, generas polémicas y provees del cálido néctar de los vinos de honor eres una luz radiante e iluminadora. Hasta en el A Fondo; una profesionalidad admirable.
Ayúdanos a desvirtuar que existe el dipolo vendedor- onsumidor y que todo consiste en amononar sus discursos
NO! No es asÃ. Ayúdanos de otra manera, eres prÃstina, dulce, agraciada y convertidora pero con esto sirves a Baphomet, no a la energÃa armoniosa del equilibrio afectvo, no de la racionalidad del dinero.
Un abrazo. Algún dÃa lo disfrutaré en persona. ♥
Es cierto que en la Industria se pagan sueldos no recompensas, pero la industria deberÃa ser sincera y repartir de mejor manera las utilidades (es sabido todos los vicios legales que exiten para ocultar o rebajar las utilidades).
uno no se explica, las sólidas estadÃsticas que arroja la economÃa Chilena, mejores resultados que los perÃodos anteriores, esto sumado a una baja y sana deuda externa de la industri y más baja y sana deuda exterior fiscal, más la buena calificación de riesgo que posee el paÃs, por lo que si existiese algún golpe en la economÃa el sector privado puede acceder a financiamiento a tasas convenientes y si esto no fuese suficiente, el mismo estado tampien puede inyectar dinero a la economÃa a tasas convenientes....
Hasta el presidente lo dijo "es la hora de pagar salarios justos" y que la tasa máxima convencional lisa y llanamente es usurera. pero a toda la clase polÃtica le faltan los huevos para ponerle el cascabel al gato, aunque más que miedo el tema es que tales reformas le afectarÃan sus bolsillos y esto es igual para un polÃtico del PC hasta de la UDI.
ahora con los privados yndependiente del momento que se viva a la hora de pedir sueldos tiee 3 respuestas tipo.
1) no se puede, estamos en crisis
2) no se puede nos estamos recuperando de la crisis
3) n o se puede. porque podrìa llegar una crisis
otros argumentos chistosos, "es que puede afectar el empleo", a ver con la demanda interna subiendo, baja tasa de desempleo... acaso uno va creer que la empresa, por no pagar más sueldos, va a dejar de satisfacer la demanda que tiene?
al estado se le olvida que el fin de una empresa es mà ximizar las utilidades y aunque solo le signifique gastar 1$ más con las reformas, va a expresar malestar igual.
es cosa de mirar el paìs rey de capitalismo, "EE.UU", el impuesto llega al 45%, en cambio acá en Chile llega a un 20%, que también a la postre, es falso ya que mientras no se corrija la mentira del F.U.T las empresas JAMÀS, van a pagar los impuestos que corresponden.
Saludos
Según eso aun no existirÃan los computadores personales ni los teléfonos celulares.
¿Alguien hubiera solicitado un teléfono celular en 1980?
¿Alguien hubiera solicitado un PC en 1970?
Ambos deben ser oidos, vendedor y consumidor.
Me atrevo a decir que Vivianita, por esos tiempos aun no habia nacido, por eso me refiero al tema, si me disculpan....