A medida que se intensifica la campaña electoral, un creciente número de estados intenta limitar la cantidad de personas que pueden votar. El porcentaje de personas con derecho al voto y que de hecho participan en las elecciones en Estados Unidos es, de por sí, vergonzosamente bajo. Florida, un estado disputado por ambos partidos, se prepara para la Convención Nacional Republicana: cinco días de pompa promocionada como una celebración de la democracia. Mientras organizan su fiesta, el gobernador republicano de Florida, Rick Scott, junto con su secretario de Estado, Ken Detzner, están eliminando sistemáticamente a personas del padrón electoral a través de bases de datos desactualizadas del propio estado, que contienen información errónea.
Muchos votantes de Florida recibieron hace poco una carta que decía que fueron eliminados del padrón electoral y que les queda poco tiempo para demostrar que son ciudadanos en regla. Han surgido cientos de casos de personas que, a pesar de tener ciudadanía estadounidense desde hace mucho tiempo, han sido eliminadas del padrón. Según la filial de Florida de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), “de las personas que han sido obligadas a demostrar su ciudadanía, un 61% es de origen hispano, cuando en realidad tan solo un 14% de los votantes registrados en Florida son hispanos”, lo que sugiere que hay un intento de eliminar a los latinos, que tienden a votar por los demócratas. Algo similar ocurrió en el año 2000, cuando la entonces Secretaria de Estado de Florida, Katherine Harris, eliminó sistemáticamente a afroestadounidenses del padrón electoral. El Departamento de Justicia le ordenó a Detzner que detuviera la purga de votantes. Sin embargo, tanto Detzner como el gobernador Scott prometieron continuar. El Departamento de Justicia, al igual que la ACLU y otros grupos, demandó al estado de Florida ante un tribunal federal.
Para el congresista de Georgia John Lewis, los intentos de limitar el acceso al voto no solo son burocráticos. “Es increíble, es inconcebible que a esta altura de nuestra historia, cuarenta y siete años después de que se aprobara la Ley de Derecho al Voto, estemos tratando de retroceder. Creo que se trata de un ataque sistemático y deliberado por parte de muchos de estos estados. No solo en Florida, no solo en los estados del sur, sino que en todo el país le están impidiendo a la gente la participación. Creo que es un intento de hacer trampa en esta elección incluso antes de que suceda. Para complicar aún más las cosas, para hacer aún más difícil que los ciudadanos de la tercera edad, que nuestros estudiantes, que las minorías, que los discapacitados puedan participar en un proceso democrático. Me da ganas de llorar. Después de que la gente dio su vida, luego de que muchas personas fueron golpeadas, heridas y asesinadas por ayudar a registrar a personas para que pudieran votar. Jamás olvidaré a los tres luchadores por los derechos civiles que fueron asesinados en el estado de Mississippi en la noche del 21 de junio de 1964”, declaró. El congresista Lewis se refería a James Chaney, Andrew Goodman y Michael Schwerner, que fueron asesinados mientras registraban a afroestadounidenses para votar.
En 1961, Lewis, que tenía tan solo 21 años, era uno de los líderes de las denominadas “Freedom Rides”, que verificaban que las nuevas leyes federales que prohibían la segregación se cumplieran en todos los estados. Lewis, al igual que muchos otros, fue golpeado brutalmente cuando sus autobuses cruzaron las fronteras estatales hacia el sur profundo. Pero eso no lo detuvo. Se sentó en los mostradores segregados de las cafeterías, se unió al Comité Coordinador Estudiantil No Violento, del que pronto se convertiría en presidente. Me contó acerca de un momento clave en su vida y en la historia del país, la marcha por el Puente Edmund Pettus:
“El 7 de marzo de 1965, algunos de nosotros intentamos marchar desde Selma a Montgomery, Alabama, para demostrarle al país que la gente quería votar. Un joven afroestadounidense había sido asesinado de un disparo unos días antes en un condado vecino denominado Condado de Perry, en el cinturón negro de Alabama, el condado de donde son originarios Martin Luther King Jr., Juanita Abernathy y Andrew Young. Y su asesinato nos impulsó a tomar la decisión de marchar. En Selma, Alabama, en 1965, tan solo un 2,1% de la población negra en edad de votar figuraba en los registros de votación. El único lugar donde uno podía intentar registrarse era en un tribunal, donde había que pasar un denominado examen de ‘alfabetización’. Y le decían a la gente una y otra vez que no podrían aprobar el examen. Una vez le pidieron a un hombre que contara la cantidad de burbujas que hay en una barra de jabón. En otra oportunidad se le pidió a un hombre que contara la cantidad de frijoles que había en un frasco. Hubo abogados, médicos, maestros, amas de casa, catedráticos afroestadounidenses que no aprobaron el llamado ‘examen de alfabetización’”.
Lewis recordó que cuando él y muchos otros intentaron cruzar el puente Pettus, en Selma, al inicio de su marcha de 80 quilómetros hacia Montgomery: “Llegamos a la cima del puente y vimos una multitud de policías del estado de Alabama con sus uniformes azules y continuamos marchando, llegamos a acercarnos lo suficiente como para escucharlos. Y un oficial se identificó, dijo: ‘Soy el Mayor John Cloud de la policía estatal de Alabama. Esta marcha es ilegal y no permitiremos que continúe. Les doy tres minutos para dispersarse y regresar a sus iglesias’. Uno de los jóvenes que marchaba junto a mí, que lideraba la marcha, un hombre llamado José Williams, que trabajaba con Martin Luther King Jr., replicó: ‘Mayor, denos un momento para arrodillarnos y rezar’. Y el mayor dijo: ‘Oficiales: al ataque’. Vimos que se ponían las mascarillas anti-gas y luego se acercaron a nosotros y nos golpearon con sus cachiporras y sus látigos y nos aplastaron con sus caballos. Un oficial de la policía estatal me golpeó en la cabeza con su porra y sufrí una conmoción cerebral en el puente. No sentía mis piernas. Sentí que iba a morir, creí ver la muerte”.
Cuando le pregunté a Lewis qué fue lo que lo impulsó a seguir adelante a pesar de tanta violencia, me dijo: “Mi madre, mi padre, mis abuelos, mis tíos, la gente que me rodeaba nunca había podido votar. Había trabajado en todo el sur. En el estado de Mississippi la población negra en edad de votar ascendía a 450.000 personas y tan solo alrededor de 16.000 estaban registradas para votar. En aquella época no teníamos opción. Creo que nos persiguió lo que llamo el ‘espíritu de la historia’ y no podíamos darle la espalda”. El sufragio universal, el derecho al voto, nunca está a salvo, seguro. Nunca está completo. En este período electoral el dinero de unos pocos tendrá una gran influencia. Mientras tanto, los votos de muchos son eliminados y sus voces son silenciadas.
A menos que la gente luche para ampliar la participación en las elecciones, y no solamente para evitar la eliminación de votantes del padrón electoral, nuestra democracia correrá grave peligro.
-Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Escúchanos en Línea
No conocía esta nueva fórmula de desarrollo intelectual, pero creo que se asocia mucho a un proyecto filosófico que yo estoy desarrollando...........
Mi “experimento filosófico”, pretende ver las tres dimensiones al mismo tiempo el largo o superficie plana, en su centro elevamos la altura y la tercer dimensión es el ancho, uniendo todos los ángulos de estas tres dimensiones formaremos un cuerpo geométrico…….y nosotros dentro de él (a través de la práctica)…..
Lo grabe del asunto es que la mente humana está fuera del cuerpo geométrico y solo puede ver un solo plano y por separado, esto refleja la FALTA de discernimiento.
Si nos situamos en el “centro del plano con su altura nuestro punto de vista puede cambiar radicalmente”, y lo que vimos por separado desde la distancia, nos hace cambiar de opinión, estirar con la mano una linea dentro de las dos primeras dimensiones, y uniendo sus ángulos, estaremos dentro del cuerpo geométrico, viendo las tres dimensiones a la ves………
La analogía al experimento científico que estoy realizando
tiene su correspondiente aplicación en el mundo de las Ideas, las ideas pueden penetrarse y compenetrarse sin confundirse, dentro del cuerpo geométrico social, pero al estar separadas cada una de las Ideas se desenvuelve en su propio cuerpo geométrico, y no pueden asociarse armónicamente, ya que desconocen el ENLACE, La religiones podrían actuar como un campo NEUTRAL dentro del cuerpo geométrico social, pero ésta está metida en otro cuerpo geométrico, y sus ideales de vida eterna es una farsa, por lo tanto no tiene nada que aportar para formar un cuerpo geométrico social.
Los ideales o ideas vuelan por el mundo sin control, encerrada cada una en su propio mundo, atrayendo hacia su “centro de gravedad”, millares de pensamientos afines.
sin lograr penetrarse y compenetrarse sin confundirse…..
El cuerpo físico es un cuerpo de tres dimensiones, y para que se desarrolle la Creación todas las células trabajan con información divina y cada una hace su labor, el Corazón el hígado,los pulmones los sistemas circulatorios,etc, son organismos administradores, con PROLETARIADOS, obedientes a los principios valóricos, por lo tanto la máquina funciona muy bien gracias a que los organismos GUBERNAMENTALES y sus ideas se penetran y compenetran sin confundirse, trabajando hermanados y en equilibrio dependiendo del trato inteligente que le demos a través del Auto conocimiento de mí mismo.
Pero lo insólito es que los auténticos WASP no tienen gran interés en esta lucha. Por ejemplo en Alemania nazi aquellos super exponentes de la raza aria eran mas bien díscolos y bastante irreverentes con el grupo dominante, mientras que otros que tenía defectos como por ejemplo no ser perfectamente blancos o no tener una nariz perfectamente recta, eran los más feroces defensores del poder totalitario, incluso en el caso de Adolf Eichmann se sospecha que tenía ancestros judíos, y de hecho tenía algo de “nariz de gancho”.
En la URSS en tiempos de Stalin pasaba lo mismo, aristócratas ocultos tratando de hablar como obreros, y participando en el terrorismo de estado y el bullying político represivo en miles de empresas y granjas colectivas, y ayudando a someter a millones de personas al colectivismo forzado, donde todo aspecto individual de la personalidad es podado como un seto, para convertir a cada ser humano en un ladrillo que forma parte de la estructura jerárquica colectivista.
De joven vi este fenómeno repetido en menor grado en los grupos y pandillas juveniles, donde aquellos que aceptaban la colectivización forzada de su personalidad bajo el poder de los pandilleros, trataban de aparentar ciertas características físicas y sicológicas que realmente no calzaban, y todos nos dábamos cuenta, y nos daba vergüenza ajena ver el esfuerzo inútil que hacían para asimilarse a nuestros grupos, siempre he lamentado no haber ayudado en algo a estos jovenes y a combatir el colectivismo.
La similitud entre comunistas y fascistas es inmensa, pues por la magnitud de los genocidios que han cometido, sólo entre ellos pueden compararse.
Si hay algo que amo de USA es el espíritu de Silicon Valley y varios otros “alleys” que nos dan clases y nos enseñan que la diversidad genera sinergia multiplicativa, mientras que el colectivismo sólo genera empuje aditivo.
En Silicon Valley he visitado varias empresas de electrónica, por proyectos, y he visto una gran diversidad racial, por ejemplo de India llegan unos jóvenes que son muy hábiles en matemáticas y en diseño de módulos de proceso de señales complejas, y allí florecen sin límites, mientras en su país de origen son despreciados por ser Dalits, la casta mas baja en India, y USA ha sido bueno en subvertir el sistema de castas de India.
Por ejemplo yo fui con un gringo a un negocio de software, donde había un anaquel lleno de CDs, y un jovencito hindú, mas negrito que un piano observaba un CD con software de diseño electrónico, y el gringo me dijo en voz muy baja “aparenta que te acercas al mismo anaquel a ver un CD, y veras que el joven instintivamente dará un paso atrás, pero tu dile, “disculpe, usted primero”, y antes de yo entender la idea me dijo “solo hazlo por favor”, y lo hice, y efectivamente el joven se sorprendió cuando di un paso atrás y lo dejé tranquilo, y después pregunté a mi colega gringo para qué hacía esto, y me dijo “estamos tratando de hacer todo lo posible para cultivar el autoestima de estos jóvenes genios, que en su país son Dalits, aquí florecen como Superman, mientras que India es para ellos como el planeta Kripton, donde pierden todos su poderes.”
Es obvio que dentro de USA aun conviven mundos colectivistas y mundos sinérgicos.
El pasado es el colectivismo, y el futuro es la sinergia, y ese es otro tema que ya está muy claro en todo el mundo.
Los grupos de trabajo colectivistas funcionan animados por la coerción, y en ellos se sacrifican los aspectos individuales de la personalidad y cultura de los miembros para amoldarlos a la estructura jerárquica. Estos grupos fueron la base de las potencias del “eje” y del llamado “campo socialista” liderado por la Ex Unión Soviética, que sucumbió ante la revolución tecnológica de post guerra.
La productividad de un grupo colectivista es aproximadamente igual a la suma de las productividades de los individuos. El colectivismo en todas sus variantes fracasó rotundamente en todo el mundo y mereció el rechazo unánime de las nuevas generaciones.
Pero los grupos de trabajo modernos no son colectivistas sino sinérgicos.
Los grupos de trabajo sinérgicos funcionan animados por la motivación personal, y en ellos se valora a cada miembro en proporción a la novedad específica que aporta su personalidad, cultura, talento, iniciativa, originalidad e independencia. Estos grupos detonaron la revolución científico técnica actual, y su paradigma está muy bien representado en Silicon Valley CA.
La productividad de un grupo sinérgico puede equivaler a millones de veces la productividad de la suma de las productividades de los individuos. La sinergia avanza incontenible y se propaga desde diversos focos del mundo, debido a que es una fuerza positiva que se alimenta de los anhelos de independencia personal y autorrealización de todo ser humano, pues se basa en el hecho evidente de que la motivación personal es el motor más poderoso del mundo, y este ideal es factible solo si se asume esta realidad.