Durante la primera semana de este 2013 se aprobó en el Congreso la Ley Antitabaco, un polémico proyecto tramitado varios años en el Parlamento, que desde este 1 de marzo impedirá fumar en todos los lugares públicos techados, y otros al aire libre.
Esa misma semana, en Sala Master de Radio Universidad de Chile, la cantante Anita Tijoux iniciaba el año luego de un interesante 2012, con nominación al Grammy y una incipiente proyección internacional, luego de cerrar una destacada trilogía en formato solista.
¿Cómo se relacionan ambos hechos? La artista exhibía feliz un avanzado embarazo, perfectamente compatible con su trabajo, pero que difícilmente podría concretarse en la mayoría de locales dispuestos para música en vivo. Junto con el típico e inaceptable retraso horario, el cigarro debe ser otro de los factores que mermó la asistencia a espectáculos de música en vivo y, con ello, el apoyo a artistas emergentes.
Dejando de lado la legítima defensa de fumadores y locatarios, creo necesario apuntar al vaso medio lleno, y tomar la promulgación de la Ley Antitabaco como una oportunidad de “apertura” para la cultura bohemia, secuestrada por el cigarro, sin opción a quienes no fuman, no beben, y tienen también su derecho a disfrutar de una buena banda en vivo.
Distintos estudios señalan que el público entre 18 y 45 años ha aumentado con creces el gasto en actividades de ocio, en lujo y también en cultura. Una tocata puede ser considerada en cualquiera de esas tres variantes. No tengo las cifras exactas, pero un porcentaje importante tiene hijos pequeños, y las iniciativas comerciales que contemplan a los infantes en su oferta obtienen una positiva respuesta.
Tocatas más temprano, sin cigarro, en horario que permita un acceso incluso a menores de edad. La oportunidad del negocio se la adjudica la primera iniciativa, un circuito donde los músicos quieren tocar y los públicos disfrutar, pero los dueños de locales tienen la pelota.

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atte....
Está el aspecto del fumador pasivo. El que no toma parte ni arte en "el placer" de los fumadores, y sin embargo es perjudicado.
Las consecuencias son endémicas-pandémicas, eso lo sabemos. Solo que no reflexionamos cuando debatímos al respecto. Y se producen debates absurdos de aceptar.
Si hay algo bueno que ha sucedido despues de la dictadura es esta ley. Lo digo como ex fumador durante 30 años de mi vida.
Es verdad que una ley de este tipo, si es beneficiosa para todos, tiene un aspecto coercitivo para unos pocos, o sea el imponer la ley, les guste o no les guste.
Las enfermedades producto del uso del tabaco, cuestan al erario nacional cuantiosas sumas, que jamás serán recuperadas.
Por la misma causa es que países mas adelantados recargan el precio del tabaco en un 100%. Lamentablemente empieza otro problema, que es el contrabando desde países que no tienen las mismas restricciones, como podrían ser los paises vecinos.
Ahora en esto habría que aplicar la tolerancia cero. La ley es ley, pero si no tiene un arraigue de conciencia cultural, su efecto puede ser deficiente, como muchas de las leyes de este país.