Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 20 de mayo de 2022

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Marco Enríquez Ominami y Karla Rubilar

“El prohibicionismo en la ley de drogas es un fracaso”

Hoy se realizó el seminario “Derechos civiles, salud pública y seguridad ciudadana: hacia una política de drogas progresista e integral”, organizado por la Fundación Progresa, dirigida por el ex candidato Presidencial Marco Enríquez-Ominami, en el que se analizaron las políticas actuales a nivel nacional y se llamó a integrar otros elementos en la ley.

Paula Correa

  Martes 25 de octubre 2011 21:02 hrs. 
DROGAS

Este encuentro buscaba promover un debate abierto e informado en materia de políticas públicas en drogas, para fomentar la construcción de una estrategia alternativa que vaya más allá de conceptuar el tema como un problema de seguridad ciudadana, incorporando al debate los componentes de salud pública y derechos civiles.

Y pese a que actualmente las cifras de consumo siguen aumentando, instalándose incluso en sectores que están por debajo de los 10 años

El ex candidato presidencial, Marco Enríquez Ominami, criticó la forma que hasta ahora se ha enfrentado este problema. “La Fundación Progresa ha fijado domicilio en la ruptura con los pensamientos convencionales que no nos llevan a ninguna parte y estamos tomando riesgos, este es un tema híper complicado, híper penalizado, porque efectivamente afecta a los más pobres, pero yo estoy convencido que el prohibicionismo es un fracaso. Lo pueden contar los estadounidenses con la Ley de Alcoholes, la historia del mundo cuenta que la prohibición no funciona. Nadie está diciendo que estamos por fomentar, sino que hay que revisar. Yo estoy convencido que todos los debates le hacen bien a Chile y este es un debate necesario”, dijo.

El presidente de la Fundación Progresa advirtió que en Chile hay avances, pero son insuficientes. Por ejemplo, se utiliza la clasificación “alcohol y drogas” en las políticas públicas cuando ambas son drogas, creando una distinción arbitraria que no se condice con la realidad.

También la marihuana sigue ubicada como una droga ilícita en categoría uno, es decir, como una droga dura altamente peligrosa, cuando se ha demostrado que es la más suave de las drogas e incluso tiene efectos positivos.

En tanto, la diputada de RN Karla Rubilar señaló que  “varios países como España, Holanda, Israel, Canadá y 16 estados de Estados Unidos han avanzado en despenalizar la marihuana para sus usos terapéuticos. Eso está fundamentado en los beneficios que se han detectado en los tratamientos de varias enfermedades en particular aquellas que producen dolor, náuseas, vómitos. No solamente en temas terminales, sino también en otro tipo de enfermedades. Yo creo que es importante avanzar en la discusión de al menos permitir que se pueda investigar y usar para tal vez tener el día de mañana, incluso cura de algunas enfermedades”.

La diputada, quien también es médico, apuntó a la necesidad de desprejuiciarse y estudiar la evidencia que existe. “Aquí, no se trata de si utilizar o no la marihuana con estos fines, sino de cuáles países lo harán primero y cuáles después”, afirmó, y reiteró que es necesario abrir este debate en nuestro país. Pero no se trata sólo del consumo para fines terapéuticos, la discusión tiene que ampliarse a toda la política de drogas.

El sociólogo y coordinador de la revista Cañamo/Movimental, Claudio Venegas señaló que “la evidencia está que casi una a una los supuestos de la actual política de drogas es materia de prevención. Hay que revisar los fundamentos porque hay que cambiar el enfoque. Dónde estamos poniendo los énfasis en materia de prevención, en que la gente no consuma, eso es una batalla perdida. Es loable, el Estado tiene que seguir aspirando a eso.

Venegas agregó que “se debe incluir también alternativas para que la gente mayor de edad que haya decidido utilizarla. No existen políticas públicas, no hay herramientas, no hay estrategias en la entrega de información para el uso, por ejemplo, de menos riesgo, y tampoco se toman medidas legales que faciliten una aproximación preventiva”.

Claudio Venegas añadió que, pese a que el consumo de marihuana está permitido por la ley 20 mil, el 2010 hubo casi nueve mil detenidos por consumo, pese a que no es un delito, sino una falta que no amerita una detención ni retención. “Hay incoherencias entre la legislación y la aplicación práctica”, indicó Venegas y reiteró que se deben revisar los fundamentos y cambiar el enfoque entregando más herramientas para que los chilenos puedan tomar decisiones informadas.