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Julio Hurtado

Elecciones municipales: ¿Oportunidad perdida para la ciudad?

Julio Hurtado | Martes 23 de octubre 2012 12:15 hrs.


Nuestra sociedad, especialmente la urbana, está viviendo un complejo proceso de crecimiento. Los cambios experimentados por el país en  los últimos años, han modificado no tan solo la base material  de los chilenos, sino que su comportamiento y especialmente sus inquietudes y aspiraciones.

Es por ello que los temas urbanos han tenido una mayor presencia en los medios, producto  de la preocupación de la gente. Es así que estamos siendo testigos de la importancia que han adquirido temas como el Transantiago, la calidad y ubicación de las viviendas sociales, los espacios públicos, las crecientes inquietudes (más mediáticas que reales) acerca de la inseguridad ciudadana, etc.

No obstante lo anterior, hay una notoria ausencia de los problemas urbanos en el debate y en las propuestas de los candidatos a alcaldes y concejales, lo que se traduce en una situación anómala, ya que, por un lado, existe una emergente preocupación en la gente y en los medios y, por otro lado, ellas mismas están ausentes en las propuestas de la clase política.

Tal vez haya una presión, abierta o encubierta, del sector inmobiliario y de los importadores de automóviles, que en los hechos, poseen el monopolio en la construcción de la ciudad.

Los medios de comunicación y la población organizada tenemos la responsabilidad de  hacer un llamado a las candidaturas para que se formen e informen acerca de estos temas, para que se preocupen y ocupen acerca de ellos, y para que pongan y propongan en su agenda las temáticas referidas al tipo de ciudad en que vivimos.

En la construcción de la ciudad deben concurrir el sector público, la comunidad organizada y el sector privado. Lamentablemente la concurrencia de estos sectores ha sido desigual. La participación ciudadana prácticamente no ha existido. El sector público, si bien ha dictado las normas necesarias, no ha preservado el bien común, ni ha hecho un monitoreo permanente en la construcción de la ciudad. Ha sido el sector privado el único que ha hecho su trabajo, pero al hacerlo sin contrapeso de los otros actores, ha privilegiado la ganancia cortoplacista, contribuyendo de esta manera a generar una ciudad caótica y desigual.

En este contexto, la gran responsabilidad de la así llamada clase política, hoy encarnada en miles de candidaturas,  debería ser instruir política y técnicamente al sector publico, marcar la cancha al sector privado y promover la participación ciudadana. De esta manera se estaría contribuyendo a la construcción de una mejor ciudad. Única manera de conformar una democracia más inclusiva e integradora.

¿Servirá la elección de autoridades locales del próximo domingo para superar esta situación? Al parecer, por las vaguedades planteadas por la casi totalidad de los candidatos, desafortunadamente, no ocurrirá así.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Diario y Radio Universidad de Chile.