Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 17 de mayo de 2022

Escritorio MENÚ

Portal Bicentenario: ¿Desarrollo urbano o negocio inmobiliario?

Columna de opinión por Julio Hurtado
Martes 4 de diciembre 2012 18:35 hrs.



Recientemente, un par de noticias han puesto nuevamente en el tapete el tema del Portal Bicentenario, que es un proyecto que llevaron adelante los gobiernos de presidentes Lagos y Bachelet, en los terrenos del ex aeropuerto Los Cerrillos.

En primer lugar, sorpresivamente se anunció por parte del gobierno que se reiniciarían las obras de este proyecto, abandonado por la actual administración. Una segunda noticia vinculada con esta iniciativa es que la Corte Suprema de Justicia dilató su ejecución ya que objetó el uso de una simple Declaración Ambiental, exigiendo una evaluación estratégica.

Conviene recordar algunos aspectos centrales de este proyecto, ya que constituye una interesante experiencia de desarrollo urbano, en un lugar emblemático de la ciudad y estratégicamente ubicado. En su planteamiento original, es un proyecto que recoge las tendencias modernas y democráticas en la construcción de la ciudad, ya que el Estado es el gran diseñador, la empresa privada es el gran ejecutor. También plantea una multiplicidad de funciones (parque, comercio, oficinas y viviendas), y también la posibilidad de convivencia de sectores sociales diversos (viviendas sociales y viviendas para sectores medios altos). Todas estas, características deseables y abandonadas en nuestras ciudades.

Sin embargo, desde sus inicios, este proyecto sufrió cuestionamientos. Incluso, desde el interior de las administraciones que lo impulsaron, ya que  hubo altos funcionarios, altísimos, que no querían que se promoviera el proyecto, sino que limitara su papel a  licitar el terreno y que fueran las inmobiliarias quienes hicieran la gestión, desnaturalizando de esta manera la orientación integradora original.

Afortunadamente primó la cordura y se decidió que el  sector privado realice el negocio inmobiliario, bajo la orientación general del sector público, persiguiendo la integración social y funcional. Esperemos que en la presente reanudación del proyecto se continúe con esta orientación.

Al parecer, el poco avance que presentó este emblemático proyecto, tuvo que ver con un sordo boicot de las empresas inmobiliarias, de algunos alcaldes, e incluso de parte de algunas autoridades. Todos estos opositores basaban su critica posición en la excesiva intervención estatal  y el hecho que no se haya entregado toda la gestión al sector privado.

Incluso,  algunas autoridades municipales manifestaron su rechazo a la construcción de vivienda social en este proyecto. Pero, pese a todo, esta es una gran iniciativa urbana, liderada por el Estado, a la vez que un gran negocio inmobiliario. Por lo tanto, las críticas recibidas y el posible boicot a su realización tienen un carácter más ideológico que económico.

El Portal Bicentenario es un gran proyecto de desarrollo urbano, regala un magnifico parque a la ciudad, convoca a distintas funciones y congrega a distintos grupos sociales. En resumen, es una magnifica oportunidad para enviar una potente señal en el sentido del papel rector del sector público en la construcción de la ciudad, con el fin de superar la inviable e insoportable segregación que tiene a los ricos encerrados en sus cuidados y enrejados barrios y a los pobres en sectores precarios, que prácticamente constituyen depósitos de miseria, desesperanza y de no pertenencia a la ciudad.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Diario y Radio Universidad de Chile.