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Año XIV, 9 de agosto de 2022

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El sello jesuita que podría impregnar el Papa Francisco al Vaticano

Su procedencia Latinoamericana, su cercanía con la pobreza y su austeridad destacan como características fundamentales de Francisco I, el nuevo Papa electo que sucederá a Benedicto XVI y que podría cambiar la forma en la que la Iglesia Católica mira al mundo.

Héctor Areyuna

  Miércoles 13 de marzo 2013 20:46 hrs. 
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Las primeras reacciones en Chile luego del nombramiento de Jorge Bergoglio como el primer Papa de origen latinoamericano han sido positivas. Quien inmediatamente se refirió a la noticia fue el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, calificándola como “un regalo”.

“Estamos muy bendecidos por la estatura moral de Francisco I”, aseguró Ezzati, quien celebró el reconocimiento que esto significa para la Iglesia Latinoamericana.

“La iglesia de América Latina que peregrina por los diversos pueblos es una iglesia viva, es una iglesia que es fiel y quiere ser fiel a Jesucristo y al evangelio y es una iglesia que tiene algo muy importante que proponer como camino de evangelización a las iglesias de todo el mundo”, declaró.

El arzobispo de Santiago recordó haber trabajado con el ya Sumo Pontífice en el Consejo Episcopal Latinoamericano, ocasión de la cual recordó la “fe profunda” y la “sencillez” de Bergoglio, además de asegurar que se trata de alguien “muy inteligente, buen teólogo y buen pastor”.

Por otra parte el psicólogo Benito Baranda, ex director del Hogar de Cristo, coincidió en lo referido al carácter sencillo que mantenía el Papa Francisco I, a lo que sumó su cercanía a la pobreza.

“La Iglesia si no se acerca a las personas en situación de pobreza, no se va a poder refundar, y si efectivamente queremos dar una buena nueva para el mundo tenemos que vincularnos más a la pobreza”, dijo.

Baranda, actual presidente del directorio de América Solidaria agregó que Bergoglio es valorable “no solo por ser latinoamericano sino por ser arzobispo en ejercicio en una ciudad grande como Buenos Aires, una archidiócesis que me imagino debe ser bastante compleja por el tamaño de la ciudad y por la realidad social que se vive allí”.

Otras voces en Chile han destacado que se trate de un sacerdote que proviene de los jesuitas. Sobre esto el teólogo Hugo Zepeda dijo en la tercera edición de Radioanálisis de nuestra emisora, que esto significará más un sello de austeridad a la Iglesia, por sobre un giro “progresista” como se ha aventurado desde algunos sectores.

“Es muy difícil ubicar a un cardenal estrictamente en el casillero del progresismo o conservadurismo, porque tienen algunos aspectos sí, otros aspectos no. Pero él es un hombre muy cercano a la pobreza y uno de los problemas de la iglesia es precisamente ese, que está muy cercana a la riqueza. Es un Papa que sin duda alguna va a introducir austeridad en el Vaticano”, señaló.

Además se ha mencionado su estrecha relación con el país, considerando que a fines de la década de los 50, Jorge Mario Bergoglio comenzó su noviciado en la Compañía de Jesús, trasladándose a Santiago para cursar estudios humanísticos.

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