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Familia de Víctor Jara y Carmen Romero seguirán enfrentados en tribunales por concierto en Italia

La directora ejecutiva de la Fundación Teatro a Mil fue formalizada por delitos contra la propiedad intelectual, luego que la Fundación Víctor Jara se querellara por la transmisión de un concierto realizado en 2010 en Pompeya. La justicia suspendió el proceso y aceptó una salida alternativa, pero los cercanos del cantautor apelarán a la determinación.

Rodrigo Alarcón L.

  Miércoles 26 de junio 2013 20:23 hrs. 
Carmen Romero

A fines de julio de 2010, músicos como Jorge González, Inti Illimani Histórico, Beto Cuevas y Denisse Malebrán realizaron en Pompeya (Italia) el concierto Hecho en Chile, un homenaje a Víctor Jara y Violeta Parra en conjunto con la orquesta y coro del Teatro San Carlos de Nápoles. Tres años más tarde, ese recital mantiene enfrentadas a la Fundación Teatro a Mil, organizadora del espectáculo, y la familia del cantautor.

La Fundación Víctor Jara señaló entonces su desacuerdo con la realización del concierto, del cual se enteraron solo pocas semanas antes. Así, solo autorizó la utilización de ciertas canciones, pero no el registro ni la difusión del recital.

Sin embargo, las presentaciones fueron transmitidas a fines de octubre del mismo año por TVN, lo que generó una querella de Joan Jara y sus hijas en contra de quienes resultaran responsables, por delitos a la Ley de Propiedad Intelectual.

Esa acción derivó este miércoles en la formalización de Carmen Romero, directora ejecutiva de Teatro a Mil, por parte del Octavo Juzgado de Garantía de Santiago. En la misma audiencia, el tribunal suspendió condicionalmente el proceso al aceptar una salida alternativa: que Carmen Romero organice un concierto y una presentación de teatro para personas de escasos recursos de Cerrillos y San Joaquín, como trabajos en favor de la comunidad.

Los representantes de la familia valoraron que se reconozca la existencia de delitos a través de la formalización, pero no quedaron satisfechos. De este modo, acudirán a la Corte de Apelaciones más tardar el próximo martes para exigir disculpas públicas y una indemnización.

Gloria König, directora de la Fundación Víctor Jara, subrayó que la grabación y emisión del concierto nunca fueron permitidas y agregó que la entidad siempre ha autorizado la difusión de la obra de Víctor Jara. “Otra cosa es cuando se toma la obra sin la debida autorización, como corresponde, y se le coloca en un contexto que, desde nuestro punto de vista, no tiene consistencia con la obra y con el legado de Víctor Jara. Nosotros nunca estuvimos de acuerdo -lo señalamos públicamente en su oportunidad- con que hubiera un concierto en Pompeya para festejar el Bicentenario. Víctor Jara fue un artista crítico del siglo XX, que cantó y denunció las desigualdades. Por lo tanto, no es correcto que alguien se atribuya la responsabilidad de tomar la obra de un artista, sin autorización, y festinar un Bicentenario que tiene muchos temas pendientes. Entre otros, el de la impunidad”, explicó.

“Fuimos claros y explícitos al señalar que dábamos la autorización con mucho malestar y molestia, pero en ningún caso aceptábamos que esto se fijara o registrara ni que se usara la figura de Víctor Jara, dadas esas razones”, añadió.

Luego de la audiencia, la Fundación Teatro a Mil respondió en un comunicado que el registro audiovisual fue hecho por el teatro San Carlos de Nápoles y que éste fue cedido en forma gratuita a TVN, pagando los derechos respectivos a la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD). Asimismo, reconoció como un “error” no haber pedido autorización para la transmisión y aseguró no haber “lucrado con la imagen del cantautor”.

Ante el llamado de Radio Universidad de Chile, Carmen Romero declinó hacer declaraciones.

En tanto, Horacio Salinas, de Inti Illimani Histórico, recordó haber sido advertido de la controversia por parte de Joan Jara antes de viajar a Europa. Sin embargo, sostuvo que para todos los músicos fue  “un honor” que la música chilena fuera presentada en un escenario como el de Pompeya.

“A nadie se le pasó por la cabeza que esto pudiera constituir un sacrilegio hacia la figura de Víctor, o en el marco del Bicentenario. En absoluto. Si es la opinión de Joan, de sus hijas o de quienes opinan en la Fundación Víctor Jara, están en su derecho a hacerlo, pero a primera vista la postura aparece como un poco descabellada”, afirmó.

Salinas dijo que el reclamo “no me calza dentro de algo cuerdo” y señaló que el concierto “me parece de lo más coherente con lo que debería ser el trabajo de la Fundación Víctor Jara, que es difundir su obra. Puedo decir con total certeza que todos los artistas chilenos que estuvimos en este concierto nos sentimos profundamente orgullosos de que, tanto la figura de Violeta Parra como la de Víctor Jara, se hicieran presentes en un escenario que data del año 80 antes de Cristo”.