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Año XIV, 1 de julio de 2022

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Corte Internacional debe zanjar “caza científica” de ballenas de Japón

En la Corte Internacional de Justicia de La Haya se está desarrollando la fase oral de los alegatos de Australia contra Japón por su práctica de cazar ballenas en aguas Antárticas para fines supuestamente “científicos”, lo que va contra la moratoria a la captura y matanza de estos mamíferos, establecida por la Comisión Ballenera Internacional (CBI) de la que ambos países son miembros.

Paula Correa

  Jueves 27 de junio 2013 18:56 hrs. 
caza de ballenas

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El miércoles comenzaron los alegatos en Holanda  de una demanda presentada en 2010 por parte de Australia contra la nación nipona y que busca cerrar las operaciones  balleneras con fines “científicos” de forma permanente, afirmando que éstas constituyen una violación a la moratoria sobre la caza comercial.

La CBI establece una cuota de caza para el desarrollo de programas de investigación científica. Sin embargo, desde 1986, un año después de la implementación de la moratoria, Japón ha matado más de 14 mil ballenas en el Océano Austral con este argumento, pero finalmente los animales son utilizados para mantener activo el mercado de carne y productos de ballena en la nación asiática.

Actualmente Japón mantiene una cuota anual de caza “científica” en la Antártica de 935 ballenas minke, 50 de aleta y 50 ballenas jorobada al año y continúa la comercialización. Esto irrita a los científicos y académicos de todo el mundo.

En este sentido, el Investigador Senior de Casdcadia Research en los Estados Unidos, John Calambokidis, explicó que “utiliza el vacío legal en la CBI que permite realizar investigación científica, como una manera de continuar desarrollando la caza comercial de ballenas. No forma parte de ningún régimen de manejo que asegure que el número de ballenas cazadas sea adecuado que no genere estrés en la población. No es una actividad aprobada de ninguna manera por la Comisión Ballenera Internacional ni sus científicos y me molesta como científico, porque debilita la credibilidad de la ciencia al llamar a esta actividad ‘científica’.”

La delegación japonesa la lidera vice ministro de Relaciones Exteriores de ese país, Koji Tsuruoka.  Al comenzar los alegaros el vocero de la delegación, Noriyuki  Shikata, afirmó que la caza se fundamenta en los estatutos de la CBI, particularmente el artículo séptimo. “Cumplimos a cabalidad con este artículo y estamos ejerciendo nuestros derechos bajo la CBI”.

Mientras que Australia será representado por el Fiscal General, Mark Dreyfus, quien indicó que están confiados en la decisión que tomará la Corte antes de fin de año y que debería favorecer a la mayoría de los países, que están en contra de esta práctica, postura que ha sostenido Australia, aunque es socio comercial del país nipón.

Y pese a esta presión Japón insiste en su postura, sobre lo que se refirió Elsa Cabrera, directora del Centro de Conservación Cetácea, quien desde nuestro país, también afectado por la caza, comentó los alcances de este juicio.

En esa línea, la directora del organismo de protección de las ballenas indicó que “no cede ante la presión y los llamados de la comunidad internacional, así que ahora queda en manos de la Corte Internacional de Justicia cuyas decisiones son vinculantes y no son apelables por las partes involucradas de decidir qué va a suceder con estos programas de caza científica en el futuro y en ese sentido este es un juicio histórico no solamente para lo que va a ser la conservación de las ballenas en el futuro, sino también cómo se van a realizar programas científicos en el océano también durante los próximos años”.

Esta semana es el turno de Australia de exponer, la siguiente le toca a  Japón y luego interviene Nueva Zelanda, a favor de Australia, para finalizar la cuarta semana, del 9 al 16 de julio con las contrapartes de ambos países y la entrega de las memorias escritas. Se espera que en un plazo de seis meses a un año el Tribunal Internacional se pueda pronunciar, estableciendo si el trato hacia los mamíferos acuáticos en adelante se acercará  a la explotación o la conservación.

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