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Año XI, 18 de agosto de 2019

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Expertos destacan “quiebre de confianza” ante desierta licitación por Casen 2013

El ministerio de Desarrollo Social declaró “desierta” la licitación por la aplicación de la encuesta Casen, lo que genera un retraso en el proceso que atenta incluso contra su ejecución. A esto se suma el desafío por reemplazar el rol de Cepal y lo más importante según los analistas, recuperar la confianza en esta medición de la pobreza.

Juan San Cristóbal

  Jueves 18 de julio 2013 18:15 hrs. 
casen

La resolución del ministerio de Desarrollo Social declaró “desierta” la licitación por levantamiento de datos de la encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), un hecho inédito desde que la medición es sometida a concurso público.

Este trabajo fue realizado el año pasado por el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, que tenía el mandato para su aplicación en 2013, antes que se bajara la encuesta por los cuestionamientos que recibió el Ejecutivo por una supuesta adulteración de los resultados para entregar datos distorsionados de la pobreza.

Otro aspecto importante es que, más allá del resultado de la licitación, no hubo interesados en ofertar en este proceso. Distintas entidades elevaron preguntas hacia el ministerio para conocer las condiciones de la nueva medición, pero desde el Ejecutivo no hubo respuesta.

Leonardo Moreno, director de la Fundación para la Superación de la Pobreza, apunta a un problema objetivo surgido en 2012, y que origina una crisis de confianza.

“Sería mirar para el lado no decir que estamos ante una crisis de confianza. Estamos frente a un problema objetivo en la no presentación de instituciones que normalmente se presentan. Y por las preguntas que formulan, creemos que es un problema que se arrastra desde el año pasado. Creemos que todo lo que está haciendo la comisión, de una nueva forma de medir, puede ayudar en el tema institucional, ya que es lo que está topando a la hora de presentarse a una licitación”, indicó.

El Gobierno tiene una misión más compleja: suplir la salida de la Cepal como garante del proceso, ya sea incorporando otra institución global, ser avalado por una entidad académica o convocar un Panel de Expertos. El ministro Bruno Baranda optó por esta última alternativa, lo que a juicio de Moreno no es la mejor decisión para sumar nuevos actores.

En esta línea, el economista Gonzalo Durán, de Fundación Sol, destacó la importancia de desligar la Casen de los gobiernos de turno, con una participación mayor desde el Estado: “Se tratan de sacar lecturas que se acomodan a los gobiernos de turno. Hay acciones que son delicadas para la credibilidad, está mal hacer análisis sesgados o parciales. Un instituto autónomo podría cubrir ello, y el Estado debe poner los recursos necesarios para esta encuesta”.

Por su parte, Sonia Pérez, doctora en Psicología Social y docente de la Universidad de Chile, subraya en definir el uso político de esta medición, y su real impacto en la reducción de la pobreza.

“Ya es bastante peligroso este indicador que está desierta la licitación, por una ruptura en las confianzas entre la academia y el Estado, un problema de cohesión social. Ese temor por la transparencia no debe ser resuelto sólo por expertos. El problema no es quien levanta la información, sino qué se hace con esa información. Esa dicotomía entre mundo académico y el Estado, y los cálculos de Gobierno, queda en evidencia que no funciona”, indicó.

Son más de mil 400 millones de pesos destinados a esta etapa de la encuesta, por lo que los plazos de una nueva licitación complican su ejecución durante 2013. Los analistas apuntan que, considerando el estado socioeconómico del país y la urgencia que tiene la recuperación de la Casen, no es aconsejable apurar los plazos para insistir en su ejecución.