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Año XIII, 17 de abril de 2021

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¿Cuáles son las propuestas de cultura de los candidatos presidenciales?

Representantes de cultura y voceros de las distintas candidaturas presidenciales a la República contaron a Radio Universidad de Chile acerca de los principales ejes programáticos que tienen sobre el tema y su opinión sobre la institucionalidad del ramo. Acá un resumen de sus puntos:

Damaris Torres y Rodrigo Alarcón

  Viernes 25 de octubre 2013 19:20 hrs. 
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Franco Parisi (independiente)

Natalie Santibáñez, compositora encargada de cultura de Franco Parisi

“El principal eje es reinstalar la cultura como un Derecho Fundamental, porque es una medida que posibilita la igualdad y equidad en el acceso a las artes y la mantención de éstas. Otra de las medidas es el apoyo, la regionalización y descentralización para acercarse a una asamblea constituyente. Además, queremos terminar con el sistema de mercado que se trasluce también en la cultura, como fue el caso de la Muñeca Gigante o el memorial por el 27F que es el símbolo del despilfarro y el populismo.

Por lo mismo, tiene que haber un mayor presupuesto. Nosotros esperamos llegar a un 1% o 2% del Producto Interno Bruto, porque lamentablemente para todo se necesita dinero. No es una tarea fácil, pero para lograrlo hay que reformular la institucionalidad que trata la materia, porque hay actores muy importantes que no han participado de ella, como el Colegio de Arquitectos, los gremios artísticos, entre otros. Tampoco lo ha hecho la ciudadanía. Otra de las medidas es darle apoyo a los artistas emergentes que tienen vetados los sistemas de difusión, y mejorar el presupuesto de las regiones.

Otro tema importante es plantearse la posibilidad de hacer de Conicyt un Ministerio de Ciencias y Tecnologías, con el fin de aumentar las becas y mejorar el sistema nacional.

Nosotros queremos que participen todos, los pueblos indígenas, la ciudadanía en su totalidad. La cultura no es algo aislado, por lo tanto hay que cambiar la visión que la sociedad tiene de ella, porque está en todo. Si practicáramos o enseñaran más las artes en las escuelas, por ejemplo, Chile sería distinto.

Marcel Claude (Partido Humanista)

Marcel Claude (Partido Humanista)

Jorge Luis Cornejo, coordinador de la asamblea de cultura del movimiento Todos a La Moneda.

“Tenemos cuatro ejes. Primero, reconocer la cultura como un derecho universal en la Constitución, como lo hace la Declaración Universal de Derechos Humanos. Segundo, que la cultura es expresión del alma de los pueblos, genera identidad y autorrealización, es un motor de cambio social y un ente que da sentido a la vida de las personas. Por lo tanto, es el fin último del desarrollo, que no se puede pensar solo como crecimiento económico. El tercer punto es la democracia cultural y la participación: no vemos la cultura como algo que se imparte desde arriba, desde un ministerio que fija todas las políticas culturales del país, que se aplican de manera calcada en todos los rincones, sino que cada barrio, comuna y región generen sus propias políticas en función de sus necesidades y deseos y que el ministerio les entregue el financiamiento para realizar esas políticas culturales. Finalmente, el cuarto eje es el pluralismo e interculturalidad: Chile es un país pluricultural en el que conviven distintas naciones y se debe reconocer en la Constitución, como se ha hecho en Bolivia, Perú, Venezuela y Ecuador, por ejemplo.

Las medidas prioritarias tienen que ver con la educación, para reimplantar ramos que fueron eliminados de la Educación Básica, como música, literatura, etc. Hay que introducir la cultura como eje central de la educación, incluso como una manera de desarrollar habilidades que no necesariamente son artísticas. Otra cosa es el acceso de la gente hacia la cultura, rebajando impuestos y subvencionando espectáculos, por ejemplo.

En cuanto al ministerio, nuestra institucionalidad se basa en una pirámide inversa, donde el ministerio no está a la cabeza y rige todo lo demás, sino que está debajo y recibe la voluntad del pueblo, que a través de instancias comunales decide qué políticas quiere que sean implementadas. El ministerio debe facilitar la realización de esas políticas y coordinarlas para que se generen puentes entre una comunidad y otra”.

Ricardo Israel (PRI)

Ricardo Israel (PRI)

Alejandra Bravo, encargada de comunicaciones del Partido Regionalista de los Independiente  

“Nosotros partimos de la base de descentralizar el país y darle la importancia que se merecen las regiones. No es posible pensar que la cultura se podrá desarrollar si todo se concentra en Santiago, o si un grupo de personas está gestionando desde la capital sin comprender lo que ocurre en otras localidad y pueblos, que obviamente tienen necesidades distintas a las que se creen(…) Por lo tanto consideramos que son los artistas de regiones los que deberían ser la base de la cultura nacional, para que así den cuenta de las demandas y sucesos que ocurren en cada una de sus zonas.

También creemos que Chile debiera cambiar a un país de Estados, para que cada uno de ellos se enfoque 100% en sus sectores y así se pueda fomentar todas las áreas con más dedicación. No puede ser que las regiones sean las que menos puedan aprovechar las artes, o las que menos sean consideradas a pesar de todas las creaciones que se están haciendo, y que el Estado no los tome en cuenta.

Normalmente hay personas, funcionarios y artistas que están involucrados en este ministerio que consideran poder desarrollar políticas que deben ser exportadas a regiones, y es todo lo contrario, son las regiones las que nos deben entregar a nosotros y deben desarrollar desde sus propias culturas todas las iniciativas y políticas públicas que vayan en apoyo a desarrollar la cultura, y por tanto el turismo.

En ese aspecto opinamos que hay que cambiar la estructura de la institucionalidad y enfocarla en las regiones para que puedan conocer sus fortalezas y debilidades”.

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Marco Enríquez-Ominami (PRO)

Cristian Galaz, uno de los representantes de cultura de Marco Enríquez- Ominami

“Lo más importante es tener una mirada sobre lo que debe ser la cultura, y en Chile no existe una política al respecto hoy ni en 40 años, entonces tenemos que ponernos a pensar qué tenemos que hacer con cultura y dónde queremos estar como país en 5 o 10 años más. Todas las otras son medidas puntuales que realmente no apuntan a nada, puesto que el presupuesto de cultura es tan exiguo que corresponden al 0,2% de todo el presupuesto de la nación.

En ese contexto hay que dar una señal súper potente en torno a  los libros. Hay que bajar el IVA a un 7%, pero la tendencia va en llegar al 0%. Lo anterior va a dar una señal muy potente que complementada con otras solucionará los problemas de lectura. Sin embargo, lo más importante es aumentar este presupuesto en 4 años para llegar, al menos, al 1% del dinero estimado de la nación y de ahí avanzar, ojalá, hasta el 1% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que permitiría tener herramientas reales para poder hacer un cambio potente en cultura en Chile.

Sobre el Ministerio del ramo creemos que es un proyecto tan miserable como los fondos y presupuesto de cultura, no establece una idea definida de lo que se quiere, por lo tanto lo primero que hay que discutir, antes de definir el instrumento, es comprender para qué ¿Vamos a dotarlo de recursos o lo vamos a poner como pantalla para decir que Chile tiene un ministerio? Hablemos en serio y tracemos un proyecto de cultura entre todos, no solamente el mundo político, sino también la ciudadanía organizada, para debatir dónde queremos estar como país en mediano plazo”.

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Roxana Miranda (Partido Igualdad)

Eduardo Contreras, encargado de cultura de Roxana Miranda

“Nuestro primer y central eje programático se llama ‘El buen vivir’ y es una visión distinta a la capitalista, y entendemos que para lograrlo debemos hacer un cambio de fondo. Entonces en el tema de cultura nosotros vemos que en las actuales lógicas todo lo que es producción artística está regida por el mercado, como son los fondos concursables que  incentivan la competencia individual.

En ese contexto, nosotros planteamos incentivar la creación cultural colectiva, ojalá a partir de organizaciones sociales o comunidades, pensando que debemos generar una sociedad distinta. Para eso tenemos que visibilizar y provocar el desarrollo del protagonismo popular en las poblaciones y en los barrios. También creemos que debemos tener una editorial que asegure una distribución de libros para que la mayoría de la población tenga acceso a la lectura, y también una productora para grabar discos para los artistas como una tarea del Estado.

Es interesante, además, que el currículum de las escuelas tenga un ramo de apreciación artística y se enfoque en las artes, pero entendemos que este es un proceso mucho más largo que no se logrará sólo en cuatro años.

Respecto al ministerio consideramos que está bien que exista, pero el problema es hacia donde está orientado, porque éste dependerá de quién lo dota de política y quién lo conduce, y hoy está apuntando a segregar y competir a la gente, en vez de la colaboratividad y solidaridad”.

Michelle Bachelet (Nueva Mayoría)

Michelle Bachelet (Nueva Mayoría)

Christian Torres, Secretario ejecutivo de la comisión de cultura del comando de Michelle Bachelet

“Lo primero tiene que ver con entender la cultura como un derecho exigible por todos los ciudadanos y constitucional. A partir de ello comprender que es un factor que influye en terminar con las desigualdades que existen en el país y eso requiere de políticas públicas importantes y de un Estado comprometido con el sector. En ese sentido, la primera promesa que ha tomado Michelle Bachelet es al menos duplicar el presupuesto sectorial de cultura en los próximos 4 años.

A partir de eso hemos definido cinco ejes fundamentales. El primero tiene que ver con educación y cultura; el segundo con el acceso territorial y socialmente equitativo a los bienes culturales y a la participación; el tercero es sobre el financiamiento y el fomento de la creación y actividad cultural; el cuarto tiene que ver con el patrimonio; y el quinto con los cambios necesarios con institucionalidad pública.

Las tres medidas iniciales se han planteado en las primeras 50 iniciativas que se harán en los 100 primeros días, partiendo por el envío del proyecto de Ley que crea el ministerio de Cultura y patrimonio al Congreso; la segunda tiene que ver con la puesta en marcha de un programa que cree 15 nuevos centros, que se sumen a los 5 ya existentes, a lo largo de todo el país, sobre todo en esas regiones que no existen y que estén destinados al desarrollo del talento de niños y jóvenes en las distintas disciplinas desde la primera infancia en adelante; y la quinta se relaciona con el rescate del patrimonio en peligro.

En relación al Ministerio de Cultura, creemos que debemos mandar un nuevo proyecto porque nos dimos cuenta que el que ya se envió no cumple con los requisitos mínimos para llegar a buen puerto. El que nosotros consideramos debe asegurar financiamiento para cumplir sus funciones; que se diseñe con la participación de la ciudadanía y con los actores vinculados al mundo cultural; que avance en materia de descentralización; que respete los derechos laborales de las personas que trabajan en el sector cultural, como por ejemplo el Consejo de Bibliotecas, de Patrimonio y de Cultura; que asuma áreas de la cultura que hoy no están en la institucionalidad actual, como los temas de pueblos indígenas; y que tenga una orgánica que dé cuenta de los requerimientos de un ministerio de la Cultura. Estamos hablando por un lado de mantener y profundizar los espacios de participación ciudadana, que el proyecto actual disminuye, y que al mismo tiempo tenga una orgánica que asuma las diferencias entre arte, cultura y patrimonio, y que reconozca aquellas cosas que son comunes a las dos.

Lo anterior porque el proyecto que hay actualmente lo que hace es sumar a la Dibam al Consejo y ponerle arriba un Subsecretario intentando resolver un problema que es mucho más profundo”.

Evelyn Matthei (Alianza)

Evelyn Matthei (Alianza)

Pablo Ortúzar, encargado programático del área de cultura.

“Nuestra principal preocupación es dejar de entender la cultura como algo que hace una minoría o elite iluminada o como un espectáculo masivo, que son las dos formas estancas de entenderla que tuvo la Concertación durante 20 años. La idea es democratizarla a partir de la lucha contra las barreras cognitivas, que como mostró el Centro de Microdatos de la Universidad de Chile, es uno de los grandes desafíos que tiene Chile para los próximos 20 años. Entonces buena parte de nuestro programa se concentra en generar estímulos cognitivos desde la primera infancia y preocuparnos del acceso a la cultura puesto en la persona y no en las instituciones, como ha sido hasta ahora.

Una de las medidas centrales es mejorar la calidad de nuestra televisión. Necesitamos transformar lo que existe hoy, porque hay un 1,8% de programación cultural en la parrilla y eso no puede seguir así. Para eso, necesitamos una regulación eficiente de la televisión que haga que los programas de calidad, financiados por fondos del Estado, sean transmitidos en los horarios en los que corresponde, a los que se comprometen los canales.

Además, una política importante es la Canasta de Nutrición Cultural, basada en un programa escocés, que se centra en mediar y ayudar a las madres y padres del país en el estímulo cognitivo de sus hijos desde la primera infancia. Junto con eso, creemos importante desarrollar una Política Nacional del Libro y la Lectura con fuerza, para lo cual hay que mejorar las bibliotecas que existen y extenderlas hacia convertirse en verdaderos centros y corazones de la cultura en cada una de las regiones. Desarrollar las bibliotecas infantiles es una prioridad nacional. Esto partió en Francia y tiene otras aplicaciones en el mundo, todas con excelentes resultados.

El proyecto de ministerio de Cultura es excelente, sin embargo, hay objeciones que deben ser consideradas, como las del Colegio de Arquitectos. Porque cuando las instituciones -las bibliotecas, por ejemplo- salen de la concepción más patrimonial y se acercan a la difusión y a la extensión, como en el caso de la Biblioteca de Santiago, sirven mejor a la comunidad y ésta se apropia mejor de ellas”.

Alfredo Sfeir (Partido Ecologista)

Alfredo Sfeir (Partido Ecologista)

Israel Campusano, vocero de la candidatura.

La cultura es un tema central de nuestra campaña y reconocemos que ha habido avances en varios aspectos. La principal propuesta es pasar de un 0,4 del presupuesto público actual a un dos por ciento, en cuatro años. Y en ocho años se podría alcanzar un uno por ciento del PIB. Entonces, principalmente, es una reforma presupuestaria.

Por otra parte, actualmente los fondos concursables son para aumentar la producción de obras y creaciones artísticas, pero no hay fomento a la demanda. Hay muchas obras que no tienen mercado para ser distribuidas, entonces la institucionalidad también tiene que fomentar esa demanda. Para eso hay que invertir. Además, planteamos descentralizar la gestión del actual Consejo de la Cultura. Queremos que de un 50 a 60 por ciento de los presupuestos de todos los ministerios sean invertidos en regiones. Así, algunos instrumentos, como el Fondart, podrían ser realmente regionales y con presupuestos más equitativos con respecto de las capitales más grandes, lo que hoy no pasa.

El rol de un ministerio de Cultura y Patrimonio debe ser complementar y combatir los efectos que ha tenido el modelo, que nos ha inundado de contenidos que no tienen que ver con nuestra realidad ni identidad. Este modelo ha desplazado nuestras tradiciones y creaciones y la misión del ministerio es recuperarlas. El modelo propicia que los medios de comunicación sean dejados en la libertad del mercado, por lo que ofrecen una oferta de contenidos que muchas veces son de muy mala calidad. Hay que recuperar esa identidad a través del ministerio, sin perjuicio de que esté abierto a otras creaciones.

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Tomás Jocelyn-Holt (independiente)

Anita Ramírez, coordinadora programática.

“Uno de los ejes fundamentales de la candidatura es la creación de un ministerio de Cultura -porque es necesario- que esté relacionado con el ministerio de Educación, que estén combinados. También el rescate de la idiosincrasia cultural y regional, la calidad de los medios de educación y el fomento a la industria cultural. Son los grandes ejes programáticos.

Las medidas más concretas son que el ministerio tenga oficinas regionales, para que hayan encargados regionales que lo coordinen, y también el fomento a la lectura en un programa colaborativo con el Mineduc”.

El ministerio tiene que tener más fuerza y ser más ejecutivo, en el sentido de que sea un administrador y el principal actor que fomente las políticas culturales”.

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