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Muere líder sudafricano Nelson Mandela, ícono de la lucha por la libertad en el siglo XX

En su casa de Johannesburgo, luego de un año de sostenido apagamiento, falleció el héroe contra el "apartheid" e ícono de la historia del siglo XX. Deja un legado de lucha y consecuencia, marcado por la violencia racial que le tocó enfrentar y que derrotó a comienzos de los años 90, con un mensaje de paz, unión y reconciliación.

Diario Uchile

  Jueves 5 de diciembre 2013 18:57 hrs. 





El líder sudafricano, Nelson Mandela, falleció este jueves a causa de los múltiples problemas derivados de las infecciones pulmonares que sufrió durante los últimos años y también por la avanzada edad del héroe en la lucha contra el “apartheid”.

Así lo confirmó el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, quien acompañado de los familiares de Madiba, dio a conocer al mundo esta lamentable noticia.

Mandela estuvo durante todo este año alternando hospitalizaciones con estadías en su hogar, lugar donde se estableció en las últimas semanas ante el deterioro gradual e irreversible de su salud.

Figura inolvidable del siglo XX

Nelson Mandela nació en Mvezo, Sudáfrica, el 18 de Julio de 1918. Fue uno de los 13 hijos que tuvo su padre, Henry Mandela, con 4 esposas diferentes. Pertenece al clan Madiba de la etnia Xhosa, por lo que en su país es conocido como “Madiba”.

Desde su juventud se caracterizó por su involucramiento en actividades políticas. En sus épocas de colegio, fue expulsado junto con un compañero por participar en una huelga estudiantil. Se graduó como Abogado en el año de 1942.

En 1948, cuando Mandela tenía 30 años, entró en vigor el régimen del apartheid en Sudáfrica, después de la victoria electoral del Partido Nacionalista. Dicho régimen segregaba a las personas de color y no les daba los mismos derechos que las personas blancas.

Por ejemplo, los negros no podían ser funcionarios de gobierno y no podían votar, excepto en algunas aisladas elecciones para instituciones segregadas. Los negros no podían habilitar negocios o ejercer prácticas profesionales en las áreas asignadas específicamente para los blancos. El transporte público era totalmente segregado. Los edificios públicos disponían de accesos diferentes para blancos y negros. Los hospitales también eran segregados, siendo los hospitales asignados a los negros con un desarrollo muy pobre y falto de personal. Además, el ingreso mínimo para el pago de impuestos era mucho menor para los negros en comparación al ingreso mínimo para los blancos, entre otras restricciones.

Frente a esta situación, Mandela se posicionó firmemente en contra el apartheid. Perteneció al Congreso Nacional Africano, especialmente en la Campaña de Desobediencia Civil de 1952 y en el Congreso del Pueblo de 1955, en el que adoptaron la “Carta de la Libertad“, que contenía el programa de la causa contra el apartheid.

Por su militancia en contra del apartheid, Mandela fue arrestado entre 1956. Fue liberado en 1961. Pero a partir de los años 60, los movimientos de Resistencia comenzaron a organizar acciones más drásticas contra el régimen. Mandela y otros líderes llamaron explícitamente a la lucha armada, al ver que el régimen racista no cedía. Al ser considerado en su lucha como un terrorista por ese gobierno y también por la ONU, Mandela estuvo exiliado y luego fue arrestado de nuevo, para quedarse en la cárcel 27 largos años. Mientras estuvo en la cárcel, su reputación creció y se convirtió en el líder más conocido en Sudáfrica y a nivel internacional. En prisión, realizó trabajos forzados y sus condiciones de reclusión eran muy rigurosas. Los prisioneros fueron segregados por raza y los negros recibían menos raciones, lo que se combinó con los precarios derechos de los prisioneros políticos.

Durante años, toda solicitud internacional de liberarlo fue negada por el régimen sudafricano. Sin embargo, la presión de la Comunidad Internacional llegó a ser tan alta que los gobiernos sudafricanos comenzaron a ceder y Mandela fue liberado en 1990, convirtiéndose en la figura que llevaría a Sudáfrica a la transición democrática y al final del apartheid.

En 1993 se reconoció su esfuerzo, al serle otorgado el Premio Nobel de la Paz. En 1994, se convirtió en el primer Presidente negro de Sudáfrica, comenzando el camino hacia la reconciliación nacional después de más de 4 décadas de apartheid. La política de reconciliación nacional de Mandela fue muy bien vista tanto a nivel local como internacional, y se mantuvo como presidente 5 años, hasta en 1999.

El legado de Mandela ha sido tan grande, que millones de personas lo admiran a nivel mundial. En 2009, la Asamblea General de la ONU reconoció el 18 de julio como el Día Internacional de Nelson Mandela.