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Año XII, 31 de marzo de 2020

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Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Cepal

“Si se concreta la Reforma Tributaria es una buena noticia”

En conversación con Radio Universidad de Chile, la representante de la entidad internacional calificó como positiva una reforma fiscal que “acerque a nuestro país a los estándares internacionales”. “Con esos ingresos se puede invertir en Investigación, desarrollo y ciencia que son materias en que Chile debe avanzar”, señaló. Además, criticó la subcontratación y abordó diversos ámbitos de interés regional, como la polarización en Venezuela, la reforma energética mexicana y la reciente despenalización de la marihuana en Uruguay.

Claudio Medrano

  Jueves 12 de diciembre 2013 19:13 hrs. 





En el contexto de la presentación del Informe de Proyecciones Económicas 2014, la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal, Alicia Bárcena, conversó con Radio Universidad de Chile del panorama que se avecina en la materia y otros asuntos de interés regional.

Para la representante de Cepal, el escenario externo será más favorable que en 2013, aunque permanece el riesgo provocado por la volatilidad financiera que obligará a los países de la región a adoptar nuevas políticas en materia macroeconómica.

Para Chile en tanto, Alicia Bárcena proyecta un crecimiento que bordeará el 4%, muy similar al 4,2 proyectado para este año, lo que considera normal debido al contexto internacional. 

¿Cuáles son las perspectivas económicas para Chile en 2014?

Es muy importante decir que a Chile en general tampoco le va tan mal. Chile tiene un crecimiento de 4,2% en el 2013, un punto y medio menos que en 2012. Entiendo la lógica de decir “se está desacelerando casi un punto y medio el crecimiento”, pero el principal impulso que ha tenido la economía es que en Chile ha habido un gran impulso interno y esa desaceleración del consumo interno va a ser importante, sobre todo en 2014. La gente en general en Chile ha tenido empleo, ha tenido más ingreso, pero al mismo tiempo también se ha endeudado un poco más. Yo creo que eso está llegando a un límite en el cual las familias han gastado más de lo que a veces su ingreso permite, se han endeudado, entonces el próximo año creemos que va a seguir existiendo un impulso en el consumo, pero no tan fuerte como en años anteriores.

En segundo lugar, la inversión en Chile ha disminuido o disminuirá, sobre todo, en relación a aquella inversión que hubo post terremoto, que fue realmente muy importante. En 2014 este impulso de inversión se ve mucho menor. Pero también es cierto que las decisiones de inversión, por ejemplo, de industrias extractivas de cobre, no tienen nada que ver con la coyuntura política: lo que sucede es que estas inversiones se toman a largo plazo, se toman con anticipación y lo que anticipan los inversionistas no es lo que está pasando en Chile. Es probable que haya menor volumen y menores precios en el cobre a nivel mundial y por lo tanto eso es lo que ha desalentado las inversiones y no sólo en Chile, yo te diría que en Perú pasa lo mismo.

¿Necesita Chile una reforma tributaria?

Si se concreta la reforma fiscal es una buena noticia, porque va a colocar a Chile más cerca de lo que ocurre en los países de la OCDE. Tener una tasa tributaria mejor, eliminar las exenciones y los privilegios, todo eso te va colocando más cerca de los países desarrollados. Además, tener tasas tributarias que te permitan financiar propósitos tales como un proyecto educativo de fondo, donde tú vas a invertir en tus recursos humanos de calidad, vas a invertir en la ciencia, la investigación, la innovación, o sea, vas a poner el ojo en aquellos temas donde a Chile creo que le hace falta invertir.

La clasificadora de riesgos Standard & Poor’s fue menos optimista con las proyecciones para la región en 2014, debido al comportamiento de las economías de Brasil y México. ¿Comparte ese diagnóstico?

México y Brasil tienen problemas un poco diferentes. En el caso de México, la inversión no fue dinámica, más bien fue negativa en 2013, en tanto que Brasil repuntó. Pero por otro lado, vemos que la volatilidad financiera ha afectado mucho más a Brasil que a México, entonces, son dos factores que son contrapuntos. Nosotros sí pensamos que en México va a haber mucho mejor desempeño el próximo año. Creemos que México será una de las economías que puede dinamizarse. Sin embargo, el año entrante se observa que puede haber un mayor gasto, un mayor impulso desde el punto de vista fiscal y eso le puede dar a México una postura mucho más dinámica en relación al presupuesto público. Por cierto que la reforma fiscal también puede ser una buena noticia para México.

En el caso de Brasil, vamos a ver en qué resulta el tema de las inversiones. Estamos previendo un escenario de crecimiento de 2,6% y todo va a depender mucho del tipo de cambio de la política monetaria con Estados Unidos, sobre todo en el flujo de capital y el espacio que le pueda dar a la política pública por el déficit en cuenta corriente. Hay señales de que la economía mejora en materia de inflación y también se ve que las inversiones, que son muy importantes, van a empezar a rendir frutos. Además, el próximo año Brasil tiene el mundial y creo que eso tendrá un efecto positivo en la economía.

¿Cuáles son los desafíos de la política macroeconómica regional que se mencionan en el informe?

Lo más preocupante es esta volatilidad financiera que se avecina y que te ofrece una gran incertidumbre. Ante la incertidumbre y la volatilidad, ¿qué es lo que los gobiernos deben hacer para protegerse? América Latina tiene que ir avanzando cada vez más a la integración profunda, a la integración comercial, a la integración industrial, a la integración intrapaíses más allá del movimiento de bienes y servicios y avanzar, mucho más, a bienes intermedios e infraestructura, hay un enorme espacio para avanzar en esta integración de la región.

Panorama regional

¿Cómo ven en Cepal lo que está ocurriendo en Venezuela, con este supuesto clima de desestabilización?

El caso de Venezuela ha estado dentro de una enorme contingencia política, que yo creo concluyó este domingo. Pienso que entre este domingo y las próximas elecciones, que serán hasta el 2015, va a haber una mayor capacidad del país de poder plantear políticas económicas y sociales. Las sociales creo que han sido muy exitosas, realmente Venezuela en una década ha sido el país que más ha disminuido la desigualdad y la pobreza en la región, eso hay que decirlo fuerte y claro, ellos han invertido de forma muy importante en la pobreza y desigualdad y es el país que más la redujo.

La buena noticia para Venezuela es que los precios del petróleo siguen altos y por lo tanto el país tiene todas las posibilidades del mundo de poder lograr una economía fuerte con políticas económicas y sociales estables y yo creo que eso es lo que hay que impulsar.

Con la reforma energética que se aprobó en México hay temores de que esto signifique la privatización de Pemex ¿Cree que el Estado ha ido perdiendo terreno frente al sector privado en Latinoamérica?

Creo que los tres objetivos de la reforma, que son despetrolizar las finanzas públicas, impulsar un cambio en la estructura productiva de la economía del país y enfrentar los cambios tecnológicos de la demanda global del sector energético, son absolutamente evidentes y urgentes. Ahora, no hay ninguna duda que estos objetivos son centrales, el tema de fondo es el cómo se logra esto y creo que ahí se ha optado por un camino que es el de la privatización. Nosotros no estamos tan convencidos de que sea tan automático el tema de que privatizando logras inmediatamente mayor eficiencia. No es el caso por ejemplo de Codelco, que es una empresa estatal, que yo diría, es la prueba más clara en toda la región de una empresa estatal eficiente y capaz de generar ganancias y no sólo eso, sino que Codelco sostiene una capacidad redistributiva en Chile, cosa que no hacen las empresas privadas. Entonces, el gran temor en México es que se dé una transformación de la propiedad de Pemex sin tener muy claro cuál será la alternativa.

Creo que falta explicitar un poco mejor de qué se trata esta reforma en el fondo y cuáles son los caminos que van a llevar claramente a estos tres objetivos. Como es tan reciente la reforma fiscal y es tan reciente el tema de cómo lograr que la ley de ingresos sobre hidrocarburos empiece a operar, hay que darle un poco más de tiempo, hay que darle más espacio a la sociedad mexicana para ponerse de acuerdo porque la crispación tampoco va a llevar a un repunte de la industria energética. Aquí lo que se requiere es un pacto político de gran envergadura, porque la política energética en México es un pilar estratégico y, por lo tanto, si no hay un pacto político, social y económico es difícil avanzar.

¿Cómo ven desde la Cepal el fenómeno del narcotráfico en la región y “experimentos” como la despenalización de la marihuana en Uruguay?

Nosotros no tenemos estudios al respecto. La verdad es que la Cepal generalmente tiene una posición de aquellos temas en donde sí tenemos un análisis. En este caso, no nos hemos metido a fondo, no hemos visto en detalle cuál puede ser la repercusión política o económica del fenómeno. Donde nos hemos metido un poco más es en los costos fiscales de la inseguridad y ahí es preocupante, porque sí vemos en el caso centroamericano que ha subido enormemente el costo fiscal de la inseguridad, o sea, lo que gastan estos países en términos del PIB es entre 5 y 7% que se destina a pago de policías, en fin, creo que es un tema enorme y por lo tanto hay que hacer algo.

Lo que es un hecho es que lo se ha realizado hasta la fecha en Uruguay no ha funcionado y creo que esa es la clave, no está funcionando suficientemente y más bien, estamos ante el riesgo de que la ciudadanía, los jóvenes sobre todo, estén más expuestos al tema de la droga. E67se es el tema de fondo, estamos perdiendo un activo central que son los jóvenes.

Se está polarizando la política económica de la región, considerando la formación de dos bloques como la Alianza Asia Pacífico y otra encabezada por Celac o Unasur.

Desde la perspectiva económica tenemos políticas muy interesantes, tienes un país como Bolivia que tiene una política macroeconómica más bien ortodoxa, es un país donde se observa un crecimiento de 6,4% y el próximo año será de 5,5%. Bolivia es un país que está impulsando el gas, el transporte, la industria, o sea, su producción de hidrocarburos, es una economía vibrante, vigente. Los problemas que está enfrentando Argentina son de otra índole, el crecimiento este año será de 4,5% y el próximo de 2,6% y estará impulsado principalmente por la actividad agrícola, los servicios, el comercio y lógicamente han desestimulado las importaciones, pero poco a poco están eliminando esas restricciones. Desde el punto de vista económico todas estas economías están enfrentando problemas muy diferentes. Lo que creo es que hay que conectar el Pacífico con el Atlántico, sin exclusiones, y esta conexión sólo la pueden lograr dos mecanismo de integración: Celac y Unasur.

El empleo y el salario

¿Cuáles son las principales deficiencias en la región a la hora de elaborar políticas para superar la pobreza?

La pobreza en América Latina logró avances inéditos en los últimas dos décadas, casi 20 puntos de caída entre 1990 y 2012. Ahora, en estos últimos tres años nos hemos estancado, eso es lo que nos preocupa. Además la pobreza extrema comienza a elevarse un poco, eso tiene que ver con muchas cosas. El factor más importante para disminuir la pobreza es el crecimiento porque genera empleo y el empleo genera ingreso, pero la región sigue adoleciendo de un empleo precario: generamos más empleo pero no necesariamente empleo formal, entonces la persona no tiene la garantía de que va a tener ese ingreso en forma perdurable por ende tiende a ahorrar y consumir menos.

Además, las tasas de dependencia disminuyeron, hogares con menos niños o con menos viejos o más bien los viejos con un ingreso adicional en países como Chile, donde al instalarse las pensiones universales se logró un ingreso adicional a los hogares. Pero todas esas políticas, sobre todo las sociales, también tienen un tope, no pueden seguir sacando a la gente de la pobreza sólo con transferencias fiscales, se tiene que lograr un cambio en la estructura productiva, eso es donde sentimos que hemos llegado a un tope. La pobreza y el empleo están completamente asociadas, ha habido políticas sociales muy exitosas, pero junto con ellas hubo políticas de ingreso de salario mínimo. El salario mínimo es uno de los instrumentos más fuertes para ayudar a la salida de la pobreza.

¿En este sentido, cómo ven el sistema de subcontratación que en Chile está tan masificado?

Eso nos preocupa muchisimo, nosotros pensamos que la subcontratación es una forma de informalizar el empleo, porque son trabajadores que no tienen los mismos derechos, no tienen los mismos beneficios. Lo que se requiere es un pilar básico solidario y de ahí la formalización, desde nuestro punto de vista, del trabajo formal, es lo que más puede ayudar a la igualdad.

El incidente de la Casen

¿Se superó completamente el incidente con el Gobierno por la Casen, han vuelto a conversar?

No, no hemos conversado después de la situación que se dio. A partir del 2009 empezamos a tener mediciones diferentes y visiones distintas con respecto al gobierno de Chile, porque nosotros le aplicamos un deflactor distinto de la pobreza a la que aplicaron ellos. Consideramos que en el 2008 la crisis impactó muy fuertemente los precios de los alimentos, los que afectan fundamentalmente a los hogares pobres. Nosotros a la línea de pobreza general le aplicamos el deflactor del 6% y a la línea de indigencia el 36%. Chile quiso aplicar el mismo deflactor para los dos, entonces, eso le dio un resultado distinto al nuestro. Donde después tuvimos el gran debate fue en la medición de la encuesta Casen 2011, fundamentalmente porque para nosotros el cambio era dentro del rango estadístico y realmente no podía hablarse de una enorme reducción de la pobreza. Para nosotros fue muy delicado continuar trabajando en detalle en el análisis de la encuesta Casen y ahí fue cuando determinamos que era el momento para que el INE hiciera lo que nosotros habíamos venido haciendo. Chile era el único país que acompañábamos de esta forma, entonces, ante estas diferencias en la metodología y la medición y sobre todo la interpretación de las preguntas que se hicieron, la Cepal optó porque el Gobierno de Chile hiciera sus propias mediciones. Quedamos por supuesto amigos, si es necesario poder apoyar lo haremos pero ya no de la misma forma, ya no seremos nosotros quienes interpreten o ayuden a la interpretación de los datos de las encuestas Casen.