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Año XI, 25 de agosto de 2019

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“Cumbre de la demencia” busca frenar el avance de la enfermedad en el mundo

En diciembre los países que integran el G8 se reunieron en Londres para debatir políticas a seguir respecto del avance de enfermedades como el alzheimer en el mundo. Organizaciones locales que trabajan con personas que sufren de esta enfermedad acusan que el Estado no se ha preocupado de manera adecuada de este tipo de patologías.

Claudio Medrano

  Jueves 2 de enero 2014 17:57 hrs. 
alzheimer

Fijar en 2025 la fecha límite para encontrar una cura o al menos una terapia disuasiva, aumentar significativamente la cantidad de dinero invertido en investigación, incrementar la cantidad de personas involucradas en ensayos clínicos y estudios y dar un nuevo envión global a la innovación, siguiendo los pasos de las investigaciones sobre Sida y cambio climático, son parte de las conclusiones de la llamada “Cumbre de la demencia” que se llevó a cabo en el mes de diciembre en Gran Bretaña.

La instancia, organizada por los países integrantes del G8, buscaba definir políticas internacionales para frenar el avance de este tipo de enfermedades en el mundo, sobre todo, el alzheimer.

De acuerdo a datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud, actualmente 44 millones de personas en el mundo padecen algún tipo de demencia y considerando el progresivo envejecimiento de la población, esta cifra debiera crecer en los próximos años.

A raíz de esta proyección, la declaración insiste en reforzar el trabajo en equipo no sólo entre los países que conforman el G8 sino con otros colectivos internacionales como las ONU, la OMS, la Comisión Europea, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), lo que incluye a nuestro país.

Para Jorge Allende, profesor de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Ciencias Naturales 1992 “el nuevo gobierno debiera decidir prontamente la estructura y gestión amplia de un Programa Nacional de Salud Mental y de Envejecimiento que instale políticas y acciones concretas y definitivas que permitan enfrentar este enorme desafío”.

Para Andrea Slachevsky, vicepresidenta de Corporación Profesional de Alzheimer y otras Demencias (Coprad) más allá de las conclusiones del G8, es necesario trabajar desde ya con las organizaciones encargadas de ver este problema.

En este sentido, la dirigente de la entidad vinculada con enfermedades mentales indicó que “no contamos con ninguna política pública para ayudar a las personas con Alzheimer y otras demencias y a sus familiares. Si bien lo ideal es pensar como lo fue el G8 hay que buscar una cura efectiva, es difícil pensar que a corto plazo se tenga un tratamiento y más bien lo que hay que pensar es cómo convivir con esa enfermedad que cada vez tiene más impacto en la población”.

La neuróloga agregó que es necesario mejorar los sistemas de detección de la enfermedad: “Mejorar el diagnóstico oportuno de personas que consultan que ya tienen un problema y que en el momento que tienen el problema no se les diagnóstica, porque todavía se hacen diagnósticos errados y por otra parte creo que sí es fundamental que sean adecuadas a su medida de atención sociales”.

En Chile se estima en 180 mil las personas que sufren algún tipo de demencia, principalmente asociadas al envejecimiento, aunque este no es el único factor de riesgo, dado que las causas van desde el paso de los años hasta el nivel educacional de las personas.

Nubia Jasna, presidenta del directorio de la Corporación Alzheimer Chile, considera necesario que las autoridades conozcan in situ, la realidad de las personas que padezcan este tipo de enfermedades.

En esa línea, la presidenta de la corporación sugirió que “podrían partir con compartir lo que viven los familiares de las personas que tienen problema de salud mental, hay una serie de agrupaciones en nuestro país, que son ellos los que mejor pueden dar indicio de la forma en que se vive, porque nosotros hemos sido en el fondo quienes estamos haciendo la parte del Estado, pero cada uno en la medida que puede”.

Nubia Jasna agregó que se necesita además cambiar el paradigma cultural con educación, para que este tipo de temas no sean un tabú: “Nosotros culturalmente hay temas que no tocamos y preferimos ignorarlos, pero hoy son tantas las personas que tienen problemas de salud mental que ya es un problema de salud pública. Aquí hacen falta políticas del Estado respecto de educación, en el sentido de que asistir al psicólogo, atenderse con el siquiatra no significa que la persona está loca, sino que se está preocupando de su cuerpo y de su ser de una manera integral”.

Dentro de las conclusiones establecidas por la “Cumbre de la demencia” de los países del G8, está el tratar de doblar antes de 2025 los fondos destinados anualmente a la investigación para la demencia hasta los 157 millones de euros.

Los expertos dicen que muchas personas podrían evitar la demencia si adoptasen dietas más sanas, hicieran más ejercicio y dejaran de fumar, pero lo que el mundo necesita urgentemente son fármacos efectivos.