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Año XIII, 22 de enero de 2021

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Pablo Jofré:

“El fallo marca un antes y después para Chile en sus relaciones internacionales”

El analista internacional Pablo Jofré comentó en Radio Universidad de Chile los alcances del fallo de La Haya. A su juicio, es un dictamen "salomónico" que permitirá normalizar las relaciones con Perú. "Lo que ganó es la posibilidad de pensar el desarrollo entre Chile y Perú de una manera constructiva", manifestó.

Diario Uchile

  Lunes 27 de enero 2014 14:24 hrs. 
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El analista internacional Pablo Jofré reflexionó sobre el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que define un nuevo límite marítimo entre Chile y Perú. A su juicio, el paso siguiente es normalizar las relaciones con Perú y enfocarse en la demanda boliviana por una salida soberana al Pacífico. “Aquí han ganado nuestros pueblos y no los políticos ni los jueces”, expresó.

Ante este fallo de La Haya, ¿qué es lo que se viene para las relaciones diplomáticas entre Chile y Perú?

Lo que se viene es normalizar las relaciones con Perú, darles el cauce que ha debido tener siempre, de relaciones políticas normales, estables, de buena vecindad, donde lo económico acompañe lo político y no al revés, como lo ha hecho el gobierno de Sebastián Piñera con esta famosa teoría de las cuerdas separadas que tan mal resultado le ha dado con nuestros vecinos. Por tanto, este dictamen de la Corte Internacional de Justicia de La Haya debe tener como primer fruto el normalizar relaciones que estaban siendo enrarecidas después de la presentación de Perú ante la Corte por el tema del diferendo marítimo con nuestro país.

¿Cuál es tu sensación respecto del fallo? ¿Fue equitativo?

Habíamos sostenido en diversos análisis en Radio Universidad de Chile que lo más probable es que este dictamen tuviera un carácter salomónico equitativo y creo que así ha sido. Aquí lo que se evitó fue cualquier amputación excesiva a las partes, es decir, queda Chile con menos de aquello que creía tener pero al mismo tiempo se reconoce el Hito 1, pero con otra serie de fundamentos a los que había establecido Chile. De ahí que yo sostenga que efectivamente es un dictamen salomónico, equitativo, que nos permite avizorar un futuro mucho más calmo. Y quisiera destacar algo, cuando uno comienza a revisar las declaraciones se da cuenta de que esto es como las elecciones: nadie pierde. Yo creo que aquí lo que ganó, efectivamente, es la posibilidad de pensar el desarrollo entre Chile y Perú de una manera constructiva, amigable, donde los aspectos nacionalistas y más reaccionarios tanto en Perú como en Chile queden desechados. Aquí han ganado nuestros pueblos y no los políticos ni los jueces, los magistrados ni los agentes.

Este no era el único diferendo que tenía Chile, que ahora tiene que enfocarse en lo que va a ocurrir con Bolivia. ¿Cómo ves esa situación?

Para los políticos y los parlamentarios, para el mundo jurídico más reaccionario a la posibilidad de establecer y normalizar las relaciones con nuestros vecinos, esto es un duro golpe. La presentación de Perú ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya obligó a Chile a entrar a un terreno donde se discute aquello que nunca quiso discutir. Por tanto, el entrar en un terreno donde dos Estados están en distintas visiones es un avance, la posibilidad del diálogo y no las armas. Creo que es un buen aliciente para Bolivia en el sentido de que va a obligar a Chile que tenga una mirada y una conducta muy distinta a la que se ha tenido hasta ahora. El fallo del día de hoy marca un antes y un después en la forma en que Chile debe enfocar sus relaciones internacionales. No puede seguir sosteniéndose a ultranza que aquí no se discute nada, que está todo firmado y que estamos bien, porque no lo estamos. Con Perú creo que hemos logrado normalizar eso, ahora hay que establecer relaciones comunes de desarrollo. Con Bolivia hay un gran tema: el acceso al Pacífico del pueblo hermano boliviano. Más de cien años de enclaustramiento, aunque se haya triunfado en una guerra, aunque se haya vertido sangre chilena, cualquiera sea el argumento aquí lo que hay es la necesidad de discutir con Bolivia un acceso soberano al Pacífico.