Diario y Radio U Chile

Año XI, 15 de septiembre de 2019

Escritorio

Francisco Huenchumilla:

“Se está tratando con un pueblo anterior al Estado y el Estado lo despojó de sus tierras”

El recién asumido Intendente de la Araucanía ha mostrado una postura por el diálogo entre el Gobierno y las comunidades mapuches. En sus primeras declaraciones pidió perdón a los pueblos por “el despojo de tierras desde el Estado”, y este sábado se reunió con el werkén de Temucuicui. A su juicio, mejorar la relación pasa por anticiparse al conflicto, y que el Estado cambie su postura en función de respetar a sus comunidades indígenas.

Juan San Cristóbal

  Domingo 16 de marzo 2014 20:05 hrs. 
huenchumilla

El intendente Francisco Huenchumilla anunció temprano este sábado que viajaría a Ercilla, donde se reunió con el werkén de la comunidad Temucuicui, Jorge Huenchullán. La máxima autoridad llegó al encuentro sin escolta policial, y señaló ser muy bien recibido por los dirigentes mapuches, en un encuentro que se extendió por cerca de cuatro horas.

En conversación con Radio Universidad de Chile, el intendente señala que hay conceptos que deben cambiar en la relación del Estado con sus etnias, y asumir este tema bajo una naturaleza política, minimizando la “militarización de la Araucanía” que ha sido denunciada en distintos informes y ratificada por veedores de la ONU. A su juicio, la misión de la Intendencia pasa por anticiparse al conflicto.

¿Cuál es su evaluación del primer encuentro sostenido con dirigentes mapuches, este sábado en Temucuicui?
– “El propósito de la visita es demostrar a la ciudadanía que es posible un diálogo con todas las comunidades. Hay que terminar con las estigmatizaciones, en el sentido que las comunidades no quieran dialogar. A mí me interesa tener una política de anticipación de posibles conflictos mediante la apertura de las instituciones del Estado para conocer en terreno cuáles son los problemas que hay, qué provoca esas reacciones y esa rabia acumulada. He conversado con los dirigentes, y es el método que quiero implantar, con el objeto de restablecer la confianza en las instituciones del Estado, en función de sanar esta sociedad fraccionada en Araucanía, donde está afectada nuestra convivencia. Hay que partir escuchando, conociendo en terreno esta realidad”.

¿Cuáles son los desafíos para la Intendencia?, considerando la relación del gobierno anterior con el pueblo mapuche, en paralelo a distintos informes internacionales.
– “Yo soy solo un intendente, no soy el gobierno central ni tengo esas atribuciones, y juego mi papel como corresponde. No hay otra fórmula que no sea conversar con todos los sectores, y eso estoy haciendo. Hay que redefinir una política de orden público, la relación con las policías y eso lo define el ministerio de Interior. Históricamente hay una mala relación entre el mundo mapuche y el Estado, los mapuches han salido de perdedor, entonces hay desconfianza. Eso es histórico, de muchos años, con todos los gobiernos por una falta de comprensión de las clases dirigentes chilenas respecto del mundo mapuche, es una tarea compleja y difícil”.

¿Qué espera usted desde La Moneda en la disposición del gobierno con el pueblo mapuche?
– “Estoy cierto de la disposición de la Presidenta Bachelet para cambiar el rumbo de las políticas públicas y encarar este tema de otra manera. Acepté ser intendente porque estoy apoyado por la Presidenta, y el programa contempla puntos más allá de lo tradicional. Yo represento a la Presidenta y ella públicamente me ha respaldado, pero es el comienzo. Hay un conjunto de herramientas que desarrollar una vez con el gobierno instalado, llevamos solo cinco días, hay tiempo para implementar esas políticas”.

Entre las distintas aristas del conflicto, ¿qué líneas de trabajo usted privilegiará desde la Intendencia?
– “Siempre he sostenido que en Araucanía hay un atraso muy notorio y existe pobreza. El problema en esta zona es la relación entre el pueblo mapuche y el Estado chileno, y es un problema de naturaleza política, entender que se está tratando con un pueblo diferente que existe antes del Estado chileno y el Estado lo despojó de sus tierras. Y en función de mejorar la relación el Estado debe pagar la deuda de quitar esas tierras. Ha pasado mucha agua bajo el puente, entonces el tema no puede volver a foja cero. Los líderes mapuches tienen claro eso, nadie quiere volver a 1880, hoy debe buscarse una solución diferente, y hay estándares internacionales respecto de pueblos indígenas, hay leyes como el Convenio 169, la declaración de las Naciones Unidas que Chile firmó. Estamos en un mundo distinto, y en virtud de eso tendrán que darse las medidas políticas que contempla el programa de la presidenta Bachelet, y el desarrollo de la entrega de tierras implementada por la Conadi, y un conjunto de políticas públicas a desarrollar desde la Intendencia. Yo como representante del Ejecutivo me corresponde dar las señales de generar un restablecimiento del clima de confianza, actuar en base a la verdad y el cumplimiento de la palabra empeñada, cuestiones muy importantes en el mundo mapuche”.