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Economistas anticipan que desaceleración no afectará reforma tributaria

El Imacec de enero sorprendió con un bajo 1,4%, con ello la expectativa de crecimiento para 2014 que en mayo pasado era de 5%, ahora se encuentra en torno al 3% Desde el Gobierno reiteran que recibieron una economía desacelerada y frente a la reforma tributaria los empresarios amenazan con trasladar sus capitales a otros países. No obstante, los expertos señalan que la desaceleración económica no debiera influir en las reformas y proponen nuevas medidas.

Camila Medina

  Domingo 23 de marzo 2014 23:25 hrs. 
Alberto Arenas

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La campaña de Michelle Bachelet generó grandes expectativas respecto de las reformas que impulsará su Gobierno. Una vez asumido, el ministro de Hacienda, Alberto Arenas, ha recordado en reiteradas ocasiones que Chile enfrenta una economía desacelerada. Las cifras así lo corroboran.

El Imacec de enero sorprendió con un bajo 1,4 por ciento, pero la tendencia viene de antes. En mayo del año pasado la proyección de crecimiento para 2014 era de cinco por ciento, mientras que ahora el ex presidente del Banco Central Vittorio Corbo proyectó que la economía chilena crecerá en torno al tres por ciento.

En este escenario, el presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Hermann von Mühlenbrock, advirtió los efectos que tendrá la reforma tributaria.

“Si eliminamos mecanismos que han demostrado ser exitosos, sin reemplazarlos por otros de igual o mayor eficiencia, enfrentaremos caídas en los niveles de inversión y por ende del crecimiento, del empleo y, al final del día, probablemente de la recaudación”, expresó.

Víctor Salas, economista de la Universidad de Santiago, recordó que “paradójicamente” la Corporación de Bienes de Capital hizo un catastro reciente sobre las intenciones de inversión en 2014 y estimó que estas crecerán entre un tres y un cuatro por ciento, mientras que para el 2015 serán cercanas al cinco por ciento.

En esa línea, Salas consideró que las reformas no debiesen verse afectadas por los pronósticos de crecimiento económico.

“Todos los agentes económicos están tomando decisiones para recuperar la dinámica de la economía. El Banco Central está bajando la tasa de interés, poniendo más dinero, lo que hace que pueda aumentar la demanda interna nuevamente y, por otro lado, en términos de demanda interna, el Gobierno va a aumentar y acelerar el gasto. Finalmente en el orden externo la economía va a crecer”, analizó.

Pese a que la desaceleración puede afectar la recaudación fiscal, debido a que habrá menores ingresos por concepto de IVA e impuesto a la renta, a lo que se suman ahora la baja en el precio del cobre, el economista Andrés Solimano consideró que el nuevo desafío para el Gobierno es buscar cómo compensar la baja en la tributación por efecto del menor crecimiento.

“Hay dos ausencias grandes en el paquete tributario fiscal. La gran minería del cobre, porque no hay ningún anuncio de aumento del royalty chileno que es muy bajo en comparación a otros países exportadores de cobre, además del gasto en Defensa. Allí se podría hacer una acomodación para gastos en educación, pero ese no es el único tema de gasto social en Chile. Las pensiones son muy bajas, al igual que la salud, y la inversión pública del Estado también requiere ser financiada”, aclaró.

Sin embargo, Víctor Salas recordó que la desaceleración implica una baja en la generación de bienes y, en consecuencia, puede disminuir la generación de empleos.

En ese sentido, la directora del Programa Economía del Trabajo, Carmen Espinoza, reparó en que justamente cuando se abren posibilidades de cambios legislativos y se dan pautas para una mejor distribución de la riqueza aparecen señales económicas que perjudicarán a los trabajadores.

“Lo que va a ocurrir es que con mayor fuerza los empresarios van a decir que no pueden hacer ningún tipo de ajuste ni mejora en las condiciones de los trabajadores. Sin embargo, muchos economistas plantean que la mejor distribución de la riqueza y el mejoramiento de las condiciones laborales pueden ser una posibilidad de mejorar el escenario de recesión en el largo plazo, pero esto requiere de voluntad política que no necesariamente va a estar alejada de las presiones de movilizaciones de los trabajadores”.

Frente a este complejo panorama, el ministro de Hacienda llamó al sector privado a colaborar para retomar en el menor tiempo posible el dinamismo de la economía y avanzar en enfrentar la desigualdad. En tanto, los empresarios se mantienen a la espera del 31 de marzo, cuando el Gobierno entregue los detalles de la reforma tributaria.

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