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La postergada promesa de terminar con la pobreza y los campamentos

Una de las promesas del gobierno de la Alianza fue eliminar la extrema pobreza en cuatro años. No obstante, organizaciones sociales, expertos y legisladores de la Nueva Mayoría aseguran que este problema aún persiste, especialmente respecto de las miles de personas que continúan viviendo en campamentos.

Tania González

  Domingo 23 de marzo 2014 23:25 hrs. 
Campamentos en Chile

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Un año después del terremoto de febrero de 2010, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, manifestó que el gobierno mantenía su promesa de eliminar la indigencia durante el mandato de Sebastián Piñera.

Sin embargo, tres años después, el problema de la falta de viviendas se mantiene con miles de personas que aún viven en campamentos. La realidad dista mucho de aquellas promesas.

En una reciente sesión de la comisión de Vivienda y Urbanismo de la Cámara de Diputados, la ministra del ramo, Paulina Saball, informó que según las últimas mediciones, de los 657 campamentos existentes al año 2011, 531 se mantienen sin solución.

Adolfo Moreno, coordinador de Pobladores de Chile Unidos, afirmó que, además de éstos, existen nuevos tipos de campamentos donde no existen mediaguas y la gran mayoría de la gente sale a trabajar. Por eso, a su juicio, son viviendas ciegas para el Estado “porque están acostumbrados a hacer un conteo de las soluciones que tienen que dar”.

Por su parte, Leonardo Moreno, director ejecutivo de la Fundación Superación de la Pobreza, criticó que el tipo de solución que se ofrece insiste en la vieja fórmula del “ABC”, Ahorro y Créditos.

“Ahí es donde está el problema principal. El ministerio de Vivienda, a través de los Serviu, no está construyendo viviendas directamente para las personas que no las tienen, ya sean allegados o que estén en campamentos. Lo que entrega son subsidios para que la gente resuelva su problema a través de proyectos o a través del mercado. Y es evidente que no hay suficientes interesados en tener proyectos para estas personas porque no son los suficientemente rentables o porque en definitiva la gente sale a comprar al mercado de viviendas y no encuentra”, explicó.

En tanto, Henry Herrera, coordinador de Ciudadanía y Territorio, identificó que el problema está en los subsidios concentrados en la adquisición de vivienda en propiedad, cuando en otros países de Europa existen soluciones como el arriendo transitorio, y en América Latina la autoconstrucción y construcción mediante cooperativas. Por ello, aseguró que se necesita una política habitacional más diversa.

Entre los parlamentarios el tema forma parte del debate. La diputada comunista Karol Cariola, integrante de la Comisión de Vivienda, expresó su preocupación por los campamentos que aún existen a partir del proceso de reconstrucción.

“Nosotros estamos muy preocupados porque la política de vivienda durante los últimos años no ha sido abordada con la celeridad, la importancia y la urgencia que ésta tiene. Solamente se han visto medidas parches y parciales e incluso medidas que no han tenido la repercusión real que buscan, que es mejorar la calidad de la vivienda de nuestra gente. Por ejemplo, hoy existe una cantidad importante de vouchers que se le entregó a las familias como subsidios del Estado para obtener su vivienda, pero que no tienen respaldo de algún proyecto”, denunció.

Frente a estas acusaciones, el diputado de la UDI Osvaldo Urrutia respondió que “el relato entregado sobre la política de desarrollo urbano y habitacional no dejó tranquilos ni conformes a diversos parlamentarios. De hecho, yo solicité bastante información sobre este punto”.

En cuanto al trabajo de la comisión, éste iría en la línea de mejorar la calidad de los subsidios y generar ayudas financieras, no solamente de construcción, sino también de reparación de viviendas, además de priorizar la erradicación de los campamentos, como aclaró Karol Cariola.

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