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Las desconocidas imágenes que Armindo Cardoso capturó en el Chile de la UP

La Biblioteca Nacional adquirió un archivo que contiene más de tres mil negativos que pertenecían al fotógrafo portugués, quien debió enterrarlas para protegerlas luego del golpe de Estado. Un libro y una exposición se preparan con las fotografías.

Rodrigo Alarcón

  Domingo 31 de agosto 2014 9:18 hrs. 
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Más de once mil toneladas de azúcar traía el barco cubano Sierra Maestra, que llegó al puerto de Talcahuano el 13 de abril de 1973. Serían más de 40 mil toneladas las que Cuba donaría en solidaridad con Chile y, al recibir la primera entrega, el presidente Salvador Allende dijo que los recursos que generarían servirían para construir un centro educacional en la misma ciudad.

Miles de personas se congregaron para observar cómo las grúas descargaban los sacos de azúcar. A bordo, integrantes del Ballet Folklórico Aucamán bailaban con tripulantes cubanos, mientras en tierra los niños elevaban pequeñas banderas chilenas y cubanas.

Todo eso se puede observar en el archivo que la Biblioteca Nacional acaba de presentar: más de tres mil negativos adquiridos el año pasado al fotógrafo portugués Armindo Cardoso (Porto, 1943), quien llegó a Chile en 1969, luego de asilarse en Francia.

Cardoso fue editor gráfico del semanario Chile Hoy y capturó imágenes hasta ahora desconocidas de esa época: numerosos retratos de Salvador Allende, Radomiro Tomic, Carlos Altamirano y Miguel Enríquez; imágenes de Fidel Castro en el estadio Nacional, en la Universidad de Concepción, en instalaciones de la CAP y en el estadio Collao; y panorámicas de manifestaciones en apoyo al gobierno de Allende y conmemoraciones del 1 de mayo, con tractores en pleno centro de Santiago y miles de banderas en la Plaza de la Constitución.

El archivo también aborda otros contextos: el interior del ex edificio Unctad (actual GAM) y rincones del Parque Forestal y la Quinta Normal; calles de Providencia por donde caminan hippies de pelo largo; los talleres de la fábrica Yarur, con afiches del Che Guevara en las paredes; retratos de Daniel Viglietti y Carlos Droguett; paisajes de Chiloé, Lota y otras zonas del sur; y artesanas de Pomaire en pleno trabajo, por ejemplo.

Luego del golpe militar, Armindo Cardoso se asiló en la embajada de Venezuela y regresó a Francia. Antes, enterró todas las imágenes en un lugar donde no pudieran ser halladas y luego consiguió que sus amigos se las enviaran.

De esta manera conservó imágenes que, según Soledad Abarca, jefa del Archivo Fotográfico de la Biblioteca Nacional, pueden servir a investigadores de diferentes ámbitos para formarse una imagen de esos años: “Por ejemplo, hemos visto lugares que había justo al frente de la Biblioteca, donde está el paso nivel de Diagonal Paraguay, y había una plaza y unos edificios preciosos. Eso nos ha hecho darnos cuenta cómo ha cambiado la ciudad, en forma triste en algunos casos”, dice.

“Hay tan pocas imágenes de esa época que, por ejemplo, en una foto de una protesta masiva puedes encontrar letreros de organizaciones sindicales y fábricas que ya no existen o industrias que uno podría pensar que acá no había. Hay imágenes de industrias textiles, por ejemplo, y Chile cambió tanto que esa productividad desapareció”, agrega.

Asimismo, Soledad Abarca destaca que Armindo Cardoso “era una persona súper vital, porque cada registro que hizo de manifestaciones, por ejemplo, es bien completo y tiene muchos ángulos. Hay tomas desde los techos y después de abajo, es decir, se movía mucho. Tiene perspectivas muy generales y después se acercaba a la gente y mostraba muchos rostros: de mujeres con sus hijos, mirando a la cámara, es bien especial”.

Cuatro personas trabajan en la catalogación y digitalización de las imágenes, que serán utilizadas para un libro y una exposición que se presentarán el próximo año. Mientras, las fotografías se publican en la Biblioteca Nacional Digital, con fichas que permiten saber dónde y cuándo fueron realizadas y a quiénes retratan.