Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 16 de mayo de 2022

Escritorio MENÚ

Inclusión y equidad universitaria: Superar la desigualdad heredada de los colegios

Los académicos Viviana Sobrero y Gonzalo Gallardo, de la U. de Chile y la UC, respectivamente, exponen las principales dificultades que enfrentan los alumnos que ingresan a la educación superior a través de programas especiales de inclusión para estudiantes de menores recursos, no obstante resaltan los logros que se han conseguido considerando que más del 80% de quienes ingresan por estas vías a la educación superior, terminan sus carreras.

Gonzalo Castillo

  Domingo 30 de noviembre 2014 10:54 hrs. 
UC-UCH

Este fin de semana se inicia el proceso de rendición de la PSU en todo el país, del cual tomarán parte más de 280 mil inscritos buscando acceder a una de las universidades del Consejo de Rectores (CRUCH), siendo las más codiciadas la Universidad de Chile y la Universidad Católica las cuales acaparan los mejores puntajes de esta prueba.

Pero tal como han criticado diversos actores de la educación, esta prueba sólo reproduce las desigualdades que se verifican en el sistema escolar, siendo los estudiantes de los sectores sociales más acomodados quienes acceden a estos planteles de educación superior.

Sin embargo, tanto en la Universidad de Chile como en la Universidad Católica existen programas de ingreso especial para alumnos de menores recursos pero que se destacan dentro de sus liceos –tanto científico-humanista como técnicos profesionales- y colegios municipales.

La doctora en Educación Viviana Sobrero, de la Unidad de Desarrollo de Enseñanza y Aprendizaje de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, explica que uno de los objetivos que se plantea el Sistema de Ingreso Prioritario con Equidad Educativa (SIPEE), es el enriquecer la diversidad del ambiente universitario, tomando en cuenta la marcada tendencia a la homogeneización que se ha generado en las últimas décadas.

“Esto de formar guetos y esta selectividad tan alta que hace que el grupo de estudiantes sea tan homogéneo empobrece la experiencia educativa porque en el fondo, cuanto más diversa más rica es la experiencia, y si seguimos hablando de calidad estamos “obligados” a respetar y potenciar la diversidad. Ese uno de los elementos que está en la base de esta política y que se potencia desde Casa Central, por eso creo que es importante destacar que sea una política de la Universidad de Chile y que cada facultad se lo está apropiando a su manera, dependiendo de las culturas profesionales”, destaca Sobrero.

La Universidad Católica tiene el programa Talento+Inclusión, a través del cual estudiantes egresados de establecimientos municipales o particulares subvencionados que cumplan, entre otros requisitos, con provenir de alguno de los primeros cuatro quintiles, y estar en el 10% del ranking de su generación, pueden acceder a una vacante en la UC. A través de programas de seguimiento, la universidad intenta asegurar la permanencia y buen desempeño de los estudiantes que ingresan por esta vía.

Gonzalo Gallardo, magíster en psicólogía educacional del Observatorio de Juventud Universitaria de la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la UC, explica que la mayor barrera que operan en este tipo de programas son los prejuicios de ambos lados –tanto de quienes ingresan por esta vía, como los estudiantes que lo hace a través de la PSU-, pero una vez superados la potencialidad que tiene la diversidad en los espacios universitarios se puede aprovechar a plenitud.

“Al operar los prejuicios, aunque aumentemos la diversidad del contexto no se vería aprovechada la posibilidad de mayor diversidad como una oportunidad de aprendizaje para todos, favoreciendo la generación de conflictos cognitivos entre pares que piensan distinto, al discutir con un otro que piensa diferente, o que tiene experiencias de vida diferentes. En este sentido, el efecto par requiere que la institución perfeccione los espacios de encuentro, que es básicamente la sala de clases, para aprovechar más esta mayor diversidad”, sostiene Gallardo

Uno de los temas que preocupa a los académicos involucrados en estos planes de inclusión, es la frustración que se genera en los estudiantes al obtener bajas notas en sus primeros controles, lo que contrasta con sus rendimientos en sus liceos y colegios, situación que les lleva a cuestionarse su permanencia en la universidad, tal como lo plantea Sobrero:

“El choque es fuerte para los estudiantes enfrentar esto de sacarse una nota roja o fracasar en un curso, cuando no están acostumbrados a que eso les suceda. Y eso afecta directamente la autoestima, la autoimagen –aunque se reponen-, entonces hay que hacer un trabajo para recuperarlos, apoyarlos, respecto de sus proyecciones, porque al principio sienten que este no es su lugar”.

Similar situación observa Gonzalo Gallardo en la UC, ya que los alumnos que ingresan utilizando estas vacantes, sienten un primer quiebre al sentir que son extraños en este mundo académico, sin embargo Gallardo pone el acento en que es la universidad y el ambiente que allí se genera, lo realmente extraño para la mayoría de la población.

“Cuando se pone en perspectiva, el contexto universitario es elitista y extraño para el general de la población, entonces en carreras que generan un tipo de cultura académica que tienden a ser muy normalizantes en cuanto a lo que es correcto e incorrecto, o a lo que es deseable, aunque no se dice explícitamente, hay cierto origen social que tiene más estatus, y es ahí donde se hace más patente y tensionante este proceso”, explicó.

Si bien ambos académicos reconocen que es difícil que la universidad logre solucionar las desigualdades que subyacen en el sistema escolar chileno, valoran que sus planteles educacionales se abran a la posibilidad de generar mayor equidad en el ingreso a la educación superior y que generen instancias que acompañen el proceso académico de dichos estudiantes para asegurarles el cumplimiento de sus logros.

Por último, señalan que el éxito de estos programas de inclusión estriba en que más del 80% de los estudiantes que ingresan por estas vías a la universidad logran finalizar sus carreras.